viernes, diciembre 12, 2008

EL INTERÉS MÁS DESINTERESADO (II) - La fusión de las cajas vista desde León.

EL INTERÉS MÁS DESINTERESADO (II)

Alicia Valmaseda Merino

ellagodelaxana.blogspot.com



Siguiendo con la proyectada fusión de las Cajas, la demostración más palpable de que no son los intereses económicos los que subyacen es el repetido machaconeo de que “la integración de las cajas de ahorro de Castilla y León asegurará el futuro de Caja España”, como si nos encontráramos ante una Caja en peligro. Si primaran los intereses económicos no se darían mensajes subliminales que pueden crear desconfianza e inquietud entre los impositores como la insinuación de que el futuro no está asegurado.

Mientras personas interesadas en la operación insisten, machaconamente, en que lo único que se busca es la viabilidad de las entidades, no se comenta, ni siquiera de pasada, el hecho de que en 200 años de existencia de las cajas de ahorros ninguna de ellas tuvo “tropiezos” financieros.

La realidad es que Caja España, además de ser la primera Caja de esta Comunidad, es la duodécima en el ranking de las Cajas españolas seguida de cerca por Caja Duero que ocupa el decimosexto lugar del citado ranking. Los activos que individualmente tienen (Junio de 2008) tanto Caja España (22.632 millones de euros) como Caja Duero (19.552 millones de euros) superan los que reúnen conjuntamente las cuatro cajas castellanas (Caja Burgos, Caja Ávila, Caja Segovia y Caja Círculo de Burgos”) ya que tenemos que descender hasta el vigesimocuarto puesto del ranking nacional para encontrarnos con Caja Burgos (11.844 millones de euros) la más grande de las castellanas.

Y lo mismo sucede si hablamos de las sucursales, tanto Caja España como Caja Duero tienen cada una individualmente un nº de oficinas similar al de las cuatro Cajas castellanas en su conjunto.

Por si nos quedaba alguna duda, la noticia publicada en El Economista el pasado 23 de Septiembre nos aclara, aún más, por donde van los tiros. Según dicha información la Junta de Castilla y León propiciaba la fusión entre Caja Burgos y Caja Duero o Caja España con la pretensión de que fuera la castellana la dominante en cualquiera de los casos. Solo desde el interés político puede entenderse dicha operación que en palabras de “El Economista” es “un hecho que sorprende porque su tamaño es inferior a las compañías con sede en Salamanca y León”.

Pero aún se ve más palpablemente el interés estrictamente político que preside estas operaciones si echamos una ojeada a las actitudes de los dos partidos políticos PP y PSOE que han firmado un “gran acuerdo” en Castilla y León mientras que en el País Vasco (la otra fusión de que se habla estos días) se oponen frontalmente a la misma con argumentos como que “las cajas pueden perder identidad” (PSOE) o que “no está demostrado que una fusión suponga mayor solvencia y seguridad ni mejor obra social” (PP).

Según el PP vasco, el proyecto de fusión de las Cajas Vascas sólo responde a “la obsesión nacionalista por controlar todo lo que puede en este país, especialmente lo que funciona bien” mientras insisten en que la fusión de las cajas es "para que haya más industrias y más obra social y no para que un partido mangonee a los demás o quiera hacer un chiringuito".

Mientras, a juicio del PSE el proyecto de fusión "se trata de la absorción de Kutxa por parte de BBK y no garantiza los intereses de Gipuzkoa". "Además, conlleva el riesgo de que el fruto del ahorro de los guipuzcoanos no revierta en los proyectos de desarrollo y bienestar que Gipuzkoa necesita y necesitará en el futuro".

Sorprende aún más la oposición frontal a cualquier tipo de fusión de PP y PSOE en el País Vasco cuando en el plan de fusión de BBK y Kutxa se establece un escrupuloso respeto a las aportaciones de ambas Cajas así como dos sedes para la Caja resultante que pagará sus impuestos en la proporción de 60/40 (según los recursos aportados por cada una de las Cajas) a la respectiva Hacienda Foral, vizcaína o guipuzcoana, para que ninguno de los territorios resulte perjudicado.

Sin embargo, esos mismos partidos, apoyan entusiasmados en Castilla y León cualquier tipo de fusión que, como todos sabemos (la experiencia es la madre de la ciencia) terminará beneficiando a Valladolid y contribuirá a seguir aumentando la despoblación del País Leonés y la desigualdad interprovincial.

Y para terminar de “rizar el rizo”, los mismos partidos que en esta autonomía insisten en que es imprescindible la fusión para garantizar la viabilidad de las entidades, apoyan que la Caja Vital no entre en la fusión de las Cajas Vascas cuando por sus activos (7.996 millones de euros) es menos de la mitad que Caja España o Caja Duero. Parece que en este caso el tamaño no es importante.

¿Cómo pueden PP y PSOE defender sin sonrojo dos posturas tan antagónicas?

Todo cuanto antecede abona, una vez más, el convencimiento de que, en este tema de las fusiones, los criterios económicos brillan por su ausencia y que, desgraciadamente, parece que hemos pasado, al menos en esta comunidad, “Del interés más desinteresado” a “Coge la cartera y corre”.

11 comentarios:

tsgarp84 dijo...

De acuerdo en casi todo, sin embargo no es el tamaño lo que importa y al parecer ni Caja España ni Caja Duero están precisamente saneadas.Vamos a ver qué ocurre, porque lo que está claro es que seguimos sin encontrar argumentos razonables para esta fusión encubierta. Una cosa más. En el mapa de vuestro blog, en el que habláis de regiones españolas cuando os referís a Castilla La Vieja teneís varios errores. Primero, Cantabria es Castilla, Treviño ídem; sin embargo son leoneses Valladolid y Palencia (repasa entradas en este blog). Un saludo.

Xana dijo...

Efectivamente el tamaño no es lo importante, precisamente por eso nadie garantiza que una Caja más grande esté más saneada, sin embargo todas esas insinuaciones sobre los problemas de Caja España y Caja Duero son un intento más de meter el miedo en el cuerpo de los ciudadanos para que creamos que es la única solución.

Es una falta total de responsabilidad por parte de unos políticos que pretenden hacernos creer que son razones económicas las que están tras su plan de fusión cuando, en realidad, no hace falta ser muy avispado para ver que solo desde las razones políticas puede haber tanta discrepancia de cara a las fusiones, como la que demuestran en sus intervenciones en las distintas comunidades.

El mapa publicado en mi blog me lo envió el autor del artículo, si él considera que Cantabria tiene entidad suficiente para figurar separada, aunque yo no tengo por qué compartirlo, no por ello voy a cambiar el mapa (aparte de mi incapacidad manifiesta para usar el fotoshop).

Las opiniones que van firmadas son las de sus autores, mi propia opinión va sin firma porque soy yo quien publica el blog.

En cuanto a que Valladolid y Palencia son leonesas permíteme que discrepe.

La división tradicional entre León y Castilla era el Pisuerga por lo que parte de dichas provincias es castellana y parte es leonesa.

Sin embargo, el R.D. de 30.11.1833 (conocido como “Decreto de Javier de Burgos”)
que es la que estableció la vigente división provincial también establecia las regiones y era muy clara:

Artículo 2º
.... Castilla la Vieja se divide en ocho provincias, a saber: Burgos, Valladolid, Palencia, Ávila, Segovia, Soria, Logroño y Santander. .....
El reino de León en las de León, Salamanca y Zamora. ......

Comprendo perfectamente que, dada la experiencia de estos últimos 25 años, nadie quiera tener a Valladolid en su Comunidad Autónoma pero si nos atenemos al Decreto de Javier de Burgos, "os toca" a Castilla la Vieja, si queremos atenernos a la realidad cultural deberían partirse ambas provincias y, si esto no es posible, la mejor solución sería que fuesen o bien provincias o bien que crearan su propia autonomía, si Palencia está dispuesta a "aguantar" a Valladolid.

Pero realmente, ese el el último de nuestros problemas.

Saludos leoneses

Anónimo dijo...

Bueno, propongo que Valladolid y Palencia formen la Comunidd Autonoma de Castilla y León, y a los demás nos dejen en paz. Sería una buena solución.

Xana dijo...

La idea es buena pero creo que, para ajustarse más a la realidad el nombre de la Comunidad debiera ser "de Pucela y Boecillo" ¿no os parece?

Rubén dijo...

Que Caja España tiene serios problemas y que puede acabar intervenida por el Banco de España puesto no es un miedo infundado...

Que la fusión sea la panacea es una aberración puesto que la fusión estaba planeada años antes de la crisis

Rubén dijo...

Por cierto...
Cantabria siempre se ha conocido como "la montaña de Burgos"
Así que castellana 100 %
Valladolid y Palencia han estado siempre bailando entre Castilla y León, son las únicas que son Castilla y León por la división tradicional del Pisuerga, todos los problemas vienen porque la división actual no corresponde con la antigua...

Anónimo dijo...

El tema es más complejo de lo que parece, de hecho la Liébana es totalmente leonesa. El problema es que no podemos perder el tiempo en un prógrama de máximos. Por eso la idea de CIBU es conseguir la autonomía para Burgos a la que se podrían ir sumando el resto de provincias castellanas. Es la misma idea que había en Segovia en la transición antes de que por decreto ley se la obligara a entrar en Castilla y León.

Xana dijo...

Y ¿por qué CIBU, al tiempo que se afianza en Burgos, no habla con colectivos de Segovia para crear un "núcleo duro" que movilice también a Ávila y Soria?

Personalmente creo que, aunque más complicado en un principio, es mucho más efectivo movilizar a las provincias leonesas por un lado y a las castellanas por otro.

Si solamente "tiramos del carro" León por un lado y Burgos por otro, nuestros respectivos hermanos (leoneses o castellanos) van a sentirse abandonados y serán más sensibles a los "cantos de sirena" pucelanos que lo único que persiguen es mantener el statu quo que es lo que a ellos les beneficia.

Anónimo dijo...

Muy sencillo amiga, es que no hay ningún colectivo más, ni en Soria, ni en Segovia, ni en Avila. Así de triste.......

Xana dijo...

Bueno, amigo castellano, entonces es cuestión de "ir sembrando" porque me cuesta creer que todos los sorianos, abulenses y segovianos sean "cortos de memoria" y estén contentos con la situación actual.

¿No os parece que merece la pena intentarlo?

Anónimo dijo...

Aún CiBu tiene que afianzarse en Burgos. Si se enciende la llama en Burgos, seguro que en las demás provincias castellanas se animará la gente. Un saludo a la gente de León que tan bien se portó con nosotros.
Kike