Ha sido bastante frecuente en los temas referentes a la delimitación de Castilla y lo castellano una tendencia proclive a lo difuso, en el sentido que tienen hoy día la teoría de los conjuntos difusos. La difusión tiende abarcar unos extensos territorios geográficos –cuantos más mejor- hasta prácticamente incluir la mayoría de la península ibérica; predisposición nada extraña en las sectarismos nacionalistas que quieren ampliar la extensión y el poder de su nación al máximo. Consecuente con dicha actitud es reducir al mínimo las características de pertenencia a Castilla, o en otras palabras de lo castellano. Modernamente el caballo de batalla de las apropiaciones nacionalistas es la lengua, que en el caso de la actual lengua convencionalmente denominada castellano, con enormes diferencias con respecto a la lengua de la Castilla originaria – interesados consulten en Manuel Criado del Val-, se extendió a nivel universal, para complicar un poco más el uso nacionalista de la lengua. Así pues el problema de la delimitación por parte de los modernos nacionalistas habitualmente denominados pancastellanistas es arduo, de manera burda lo resuelven con unas cuantas docenas de provincias residuales –lo que queda de España- con argumentos de uniformidad de características mucho más genéricamente españolas que propiamente castellanas .
La concreción históricamente real de características castellanas por parte de pensadores, estudiosos o interesados en la temática castellana: Elías Romea, Luís Carretero Nieva, Anselmo Carretero Jiménez, Manual González Herrero, Inocente García de Andrés, Isidoro Tejero Cobos, Carlos Arnanz, Vicente Sánchez Moltó, Dionisio Ridruejo y otros muchos de imposible enumeración, suele provocar airadas reacciones en los escasísimos nacionalistas pancastellanos que saben un poquito y superan la ignorancia y el analfabetismo funcional más craso y vergonzoso, que estos últimos si , suelen ser características fijas e invariables de todos los nacionalismos que existen por el ancho mundo.
Con la presente antología de textos se pretende ampliar un poco más las fuentes y opiniones fundadas de especialistas en temas castellanos que corroboran las peculiaridades castellanas frente a las leonesas. Los textos están sacados de HISTORIA DE AVILA. TOMO II EDAD MEDIA (siglos VIII-XIII ) publicada por la Institución Cultural Gran Duque de Alba, Excma Diputación Provincial de Ávila y Caja de Ahorros de Ávila ( Ávila 1995), instituciones de las cuales suponemos tácitamente un benévolo permiso para reproducir estos modestos párrafos para difundir ligeramente un poco de cultura y que no creemos ataña en daño y perjuicio de sus autores. Respetuosos con la ley estamos no obstante dispuestos a responder con vida y haciendas si acaso se considerara la reproducción un monstruoso ataque a la sagrada propiedad privada.
ANEXO
Pero posiblemente la parte más clarificadora y original es la segunda, la que dedica a "Castellanos y Leoneses (1035-1325)". Esta parte constituye una referencia obligada para toda aquella persona que quiera acercarse a la Historia Medieval de Ávila en la Plena Edad Media. Es imprescindible conocer cómo Ávila, desde el punto de vista geográfico e histórico, es castellana, pero también es leonesa por su vinculación eclesiástica con la iglesia de Santiago de Compostela. El hecho, que podría ser intrascendente, adquiere toda su importancia cuando vemos cómo el enfrentamiento entre leoneses y castellanos no es algo casual, sino profundo; y cómo el castellanismo y el leonesismo están presentes incluso a nivel ideológico, como se pone de relieve en las crónicas castellanistas (la Najerense y la de Rodrigo Jiménez de Rada) o en las leonesistas (las de Lucas de Tuy y Juan Gil de Zamora). Sitúa posteriormente a Ávila entre Castilla y León, apoyando firmemente los derechos de los Reyes Niños (Alfonso vii y Alfonso viu); pasando por las relaciones de Ávila en esa época dificil de los llamados reyes privativos de Castilla (Sancho m y Alfonso vin) y de León (Fernando ii y Alfonso ix), en la que los enfrentamientos llegaron a su punto álgido; para finalmente llegar al momento de la unión definitiva en 1230 en el reinado de Fernando III el Santo, época alabada sin distinción por todos los cronistas; aunque, como señala José-Luis Martín, no se conseguirá la unión plena hasta el reinado de Alfonso XI, en que culmina el proceso de las medidas unificadoras con el Ordenamiento de Alcalá de 1348 y su imposición a los reinos de Castilla y de León, ya que hasta ese momento perdurarán algunas diferencias de carácter étnico y cultural, así como la existencia de Hermandades en cada Reino, o la celebración de Cortes por separado.
HISTORIA DE AVILA. TOMO II EDAD MEDIA (siglos VIII-XIII ) . Introducción
Carmelo Luis López Director de la Institución “Gran Duque de Alba”. Pag 33
2.1. LA INDEPENDENCIA CASTELLANA
Estonce era Castiella un pequeño rincón; era de castellanos Montes de Oca mojón, e de la otra parte Fituero el fondón; moros teníen Carajo en aquella sazón Era toda Castiella sólo un alcaldía...
De un alcaldía pobre fiziéronla condado, Tornáronla después cabeza de reinado...
El pequeño rincón del siglo ix descrito en el Poema de Fernán González se libera de la tutela leonesa en el siglo x. Dividida en múltiples condados, Castilla debe su unidad y su posterior independencia a su carácter de frontera oriental del reino leonés; mientras las revueltas internas mantienen a los emires cordobeses alejados de la frontera cristiana, Castilla ha estado dividida y los reyes de León han podido imponer fácilmente su voluntad; cuando Abd al-Rahmán in unifique de nuevo al-Andalus y lance sus ejércitos contra los cristianos, la defensa del reino leonés exigirá la unificación de Castilla, la creación de un mando único que permita hacer frente a los ataques musulmanes, iniciados desde el valle del Ebro para evitar el poco poblado valle del Duero. Castilla era pues la zona donde era necesario detener a los musulmanes, y una Castilla dividida era incapaz de realizar este cometido.
La unión, realizada espontáneamente por los castellanos y alentada por los monarcas leoneses, dará al nuevo conde, Fernán González, un poder que le permite enfrentarse al rey de León y conseguir para Castilla una situación de independencia reclamada por los castellanos, que se sienten y son distintos a los leoneses y favorecen las aspiraciones de su conde de romper los lazos que le unen con el monarca leonés. Las tendencias disgregadoras del reino, semejantes a las que pueden observarse en cualquier otra monarquía feudal, se manifiestan simultáneamente en los dos extremos: en Galicia y en Castilla, pero mientras los condes gallegos carecen de fuerza para imponerse y hacer hereditarios sus condados -sólo en el siglo xtl se independizará Portugal en momentos de debilidad de la monarquía-, los castellanos logran a partir del siglo x que sea reconocida, políticamente, su originalidad, aunque para conseguirlo tengan que enfrentarse a leoneses, navarros y musulmanes o aliarse a unos contra otros en una política de constante equilibrio.
La fuerza militar y las ambiciones personales de Fernán González y de sus herederos son factores importantes a la hora de explicar la independencia de Castilla, pero ésta no habría sido posible si castellanos y leoneses no hubieran sido y se hubieran sentido diferentes. Repoblada en los siglos ix y x por cántabros y vascos occidentales poco "civilizados", es decir, poco romanizados y escasamente influidos por la cultura visigoda, los castellanos prefieren la costumbre ancestral o la decisión de hombres justos antes que la aplicación de la ley escrita, representada en el reino por el Liber iudiciorum (Fuero Juzgo) visigodo, y cuando los castellanos creen sus propias leyendas las centrarán en los llamados Jueces de Castilla, que son los representantes y defensores de la independencia jurídica respecto a los leoneses y también los defensores de la independencia política según se desprende del poema anteriormente citado:
Todos los castellanos en uno se acordaron,
dos homnes de grand guisa por alcaldes alzaron;
los pueblos castellanos por ellos se guiaron:
que non posieron rey grande tiempo duraron.
Las diferencias jurídicas no son las únicas que separan a castellanos y leoneses; el idioma los diferencia igualmente y también la organización social, de la que el Derecho es un reflejo. Los repobladores de Castilla no conocen la jerarquización social acentuada que, derivada del mundo visigodo, se impone en el reino leonés, y las desigualdades que pueden observarse entre los primeros castellanos proceden no de la herencia sino de la función que cada uno puede desempeñar en una sociedad guerrera; será noble aquél que por su riqueza esté capacitado para combatir a caballo, pero su situación no difiere mucho de la de sus convecinos.
La libertad individual frente a la servidumbre gótico-asturleonesa será pues la primera característica de la población castellana, que alternará el trabajo de los campos con el ejercicio de las armas exigido por el carácter fronterizo de Castilla, mientras en Asturias y León la guerra, como en época visigoda, es eminentemente una actividad nobíliaria y esporádica, hecho que pone de manifiesto el mayor precio de los caballos de guerra y de las armas en Castilla que en León; a las diferencias entre una sociedad guerrera y otra alejada de la frontera alude las Mocedades de Rodrigo cuando contrapone la forma de vivir y de vestir del conde castellano y del rey leonés:
Maravillado estoy conde, de cómo sois tan osado
de no venir a mis cortes para besarme la mano
, que el condado de Castilla es de León tributario,
porque León es el reino y Castilla es un condado.
Entonces respondió el conde: mucho vais andando en vano.
Vos estáis en buena mula y yo sobre buen caballo.
Palabras que recuerda y amplía el romance de la entrevista del conde castellano con el rey leonés:
El conde le respondiera como aquél que era osado:
Eso que decís, buen rey, véolo mal aliñado;
Vos venís en gruesa mula, yo en ligero caballo;
Vos traéis sayo de seda, yo traigo un arnés tranzado;
Vos traéis a fanje de oro, yo traigo lanza en mi mano;
Vos traéis cetro de rey, yo un venablo acerado;
Vos con guantes olorosos, yo con los de acero claro;
vos con la gorra de fiesta, yo con un casco afinado;
Vos traéis ciento de mula, yo trecientos de caballo.
El carácter fronterizo, la situación de guerra permanente en que viven los castellanos, no anima a instalarse en Castilla ni a la nobleza de origen o cultura visigoda ni a los clérigos mozárabes huidos de Córdoba, por lo que en Castilla ni existirán grandes linajes ni proliferarán como en León, al menos hasta época tardía, los monasterios y las grandes sedes episcopales, que son los dueños de la tierra, de la riqueza, y poseen la fuerza necesaria para someter a los campesinos libres que subsisten en las montañas asturleonesas. No se produce por tanto, hasta una época posterior, la concentración de la propiedad que puede observarse en otras zonas, y se mantiene la libertad individual.
Estas diferencias con la población asturleonesa terminarán provocando una diferenciación política que se traduce en la independencia lograda a mediados del siglo x bajo la dirección de Fernán González. Mantener la independencia no fue fácil para quien no quería obedecer a moro ni a cristiano y veía sus dominios rodeados por leoneses, navarros y musulmanes. Una hábil política de equilibrio y oportunas alianzas con unos y otros permitirá a Castilla mantenerse independiente y ampliar considerablemente sus fronteras a costa de los musulmanes al disgregarse el califato en los años iniciales del siglo xi, pero la habilidad de sus condes no pudo impedir que Castilla se convirtiera en un protectorado de Navarra a raíz del asesinato en León del infante García, en 1029, ni que León y Navarra ampliaran sus fronteras a costa del condado.
2.2. LOS VOTOS DE SANTIAGO (LEÓN) Y DE SAN MILLÁN (CASTILLA)
Ávila es hasta muy avanzado el siglo xI tierra de nadie en la que combaten contra los musulmanes y entre sí castellanos y leoneses, pero su no pertenencia a ninguno de los territorios cristianos no la librará de ser incluida en ambos cuando de agradecer la ayuda divina se trata y se ofrecen los "votos" al apóstol Santiago en León y a San Millán en Castilla, en reconocimiento de la ayuda prestada en Clavijo para liberar a los cristianos del "Tributo de las Cien Doncellas".
Los votos de Santiago son "creados" en Compostela hacia el año 1100, doscientos o trescientos años después de la supuesta batalla de Clavijo, y a pagar estarán obligados los habitantes de las tierras ocupadas en el momento de la batalla y que se ocuparan en el futuro a los musulmanes o, según la Historia compostelana escrita por orden y en alabanza del obispo Gelmírez, quienes vivieran "desde el río Pisuerga hasta la costa del Océano"; la mención del Pisuerga limita el voto de Santiago al reino de León, pero Ávila no se libra del pago y en el momento de redactarse el Catastro del Marqués de la Ensenada, a mediados del siglo xviu, la provincia contribuía al culto del Apóstol con cuarenta mil reales de vellón, cantidad relativamente importante. La inclusión de Ávila se explica porque su diócesis formó parte de la provincia compostelana, porque los obispos de Ávila fueron sufragáneos del arzobispo de Santiago, como veremos más adelante.
La unión de Castilla y León a partir de 1230 y la posterior identificación de Castilla con España han hecho olvidar el origen astur o leonés de la leyenda santiaguista, pero los hombres de los siglos xu y xni son conscientes de que Santiago es el defensor de Galicia y de León, desde el Pisuerga hasta el Océano, y frente o al lado de este guerrero celestial Castilla creará su propio héroe en la persona de San Millán, magníficamente cantado por el monje Gonzalo de Berceo, que reivindica para el monasterio de este nombre votos equiparables a los de Santiago en versos -actualizo el texto- que resumen la idea que en el siglo xiii se tiene sobre la ayuda prestada por el cielo a los cristianos y sobre la gratitud que éstos han de demostrar:
El rey Abderramán, señor de los paganos...
Mandó a los cristianos el que mal siglo prenda
Que le diesen cada año zx dueñas en renta...
El Rey de los cielos, de cumplida bondad...
Quiso tornar en ellos, hacerles caridad.
Dioles en este tiempo un señor venturado,
El duque Fernán González, conde muy valorado...
El rey don Ramiro era sobre León,
Ambos eran católicos como dice la lección...
Enviaron mensajes a la gente renegada
Que nunca más viniesen a pedir esta soldada...
El rey Abderramán y los otros paganos
Supieron estas nuevas que decían los cristianos:
Por poco con despecho no se comían las manos...
El rey don Ramiro de la buena ventura
Afinó un buen consejo de pro y de cordura,
Pagar a Santiago por alguna mesura,
Tornarlo de su parte en esta lid tan dura...
Prometer al apóstol un voto mesurado,
Al que yace en Galicia en España primado...
Hicieron su consejo todos los castellanos...
Oídme, dijo el conde, amigos y hermanos:
Hicieron leoneses como buenos cristianos...
Querría que hiciésemos otra promisión:
Mandar a Sant Millán nos tal infurción
Cual manda al apóstol el rey de León...
Respondiéronli todos: señor, de muy buen grado...
Santiago y San Millán aceptaron complacidos la oferta y cuando los cristianos están en peligro elevan sus ojos al cielo y allí:
Vieron dos personas hermosas y lucientes,
Eran mucho más blancas que las nieves recientes.
Venían en dos caballos más blancos que cristal
armas como nunca vio hombre mortal...
Cuando cerca de tierra fueron los caballeros,
Dieron entre los moros dando golpes certeros...
El rey don Ramiro, que tenga paraíso,
Heredó al apóstol como se lo prom¡so...
El conde Fernán González con todos sus varones...
Pusieron e juraron de dar todas sazones
A San Millán cada casa dar tres pepiones...
Leonesa por su vinculación a la iglesia de Santiago y castellana geográfica e históricamente, Ávila cuenta con dos patrones celestiales: Santiago y San Millán. Uno de los primeros documentos abulenses -1103- recuerda, tanto si es auténtico como si se redactó posteriormente, la vinculación de los abulenses con la zona y el monasterio de San Millán de la Cogolla, al que los habitantes de las colaciones o barrios de San Vicente, San Juan, San Pedro y San Martín dan la iglesia de San Millán y dos aldeas en territorio abulense; y en el afán de no dejar Ávila al margen de los votos de Santiago se ha llegado a decir que un obispo de Ávila, Pedro, intervino en la batalla de Clavijo en el año 825 junto a los jueces de Castilla Laín Calvo y Nuño Rasura, el hermano de éste Gustios González, los obispos de Astorga, Orense, Lugo y Oviedo y el inexistente arzobispo de Cantabria.
Consciente de las diferencias que existían entre sus dominios o, como quieren otros, deseoso de heredar a todos sus hijos, Sancho el Mayor de Navarra divide sus dominios entre sus hijos y el antiguo condado se convierte en reino bajo la dirección de Fernando I; el nuevo monarca tendrá que hacer frente a los problemas fronterizos con el reino leonés y, con la ayuda de García de Navarra, Fernando derrotará y dará muerte en Tamarón al leonés Vermudo III, al que sucederá Fernando en nombre de su mujer Sancha, hermana de Vermudo (1037).
3.1. LEÓN INCORPORADO A CASTILLA
Al menos dieciséis años empleó Fernando en combatir y someter a los leoneses descontentos, aunque sobre este punto, así como sobre las causas de la guerra, difieren los cronistas leoneses y castellanos.
Las crónicas Silense y Najerense no pueden negar los derechos de Vermudo sobre el trono leonés, una parte del cual le ha sido arrebatada durante su menor edad por Sancho el Mayor de Navarra para darla a Fernando de Castilla, pero justifican la resistencia de Fernando porque tras haberse casado con la hermana de Vermudo le parecía injusto y contrario a toda razón quedar al margen del reino. Lucas de Tuy recuerda que la guerra tuvo su origen en el hecho de que Sancho el Mayor, durante la minoría de edad de Vermudo, incorporó a Castilla la zona leonesa situada entre el Pisuerga y el Cea, zona que reclama Vermudo al morir Sancho el Mayor. Rodrigo Jiménez de Rada y, siguiéndole, Alfonso x, aportan considerables novedades que descalifican a Vermudo y dan la razón plenamente a Fernando: el matrimonio de éste con Sancha fue decidido por los nobles leoneses que, observando el declive de la patria, persuadieron con hábiles razonamientos al rey Vermudo [...], cosa a la que accedió [...]. Entonces el rey Sancho [...] regaló a su hijo Fernando y su nuera Sancha lo que había conquistado más allá del Pisuerga, contando con el beneplácito de Vermudo [...] quien tras permitir durante años que Fernando ocupara las tierras de la discordia en paz y tranquilidad, puesto que les habían sido cedidas libremente a él y a su esposa por el rey Vermudo con ocasión de su boda, al morir Sancho el Mayor atacó al castellano para recuperar lo que había regalado a su hermana y a su cuñado.
Según el Toledano, Fernando encontró alguna resistencia en León, pero no le costó trabajo hacerse con la ciudad [...],fue acogido por rey como todos [...] y de esta forma desapareció el enfrentamiento al ser asesinado Sancho cuando intentaba ocupar Zamora, defendida por la infanta Urraca en nombre de Alfonso. En la persona de Alfonso se reunirían de nuevo, tras siete años de separación, los reinos de León, Castilla y Galicia: en 1037 los leoneses aceptaron como rey al navarro-castellano Fernando, vencedor de Vermudo III, y en 1072 los castellanos se sometieron al leonés Alfonso.
Durante cerca de cien años leoneses y castellanos mantendrán la unión, pero ni unos ni otros olvidan las circunstancias en que ésta se produjo, como puede comprobar quien relea las páginas que a la sucesión de Fernando i dedican los cronistas, especialmente Lucas de Tuy y Rodrigo Jiménez de Rada, que escriben en la primera mitad del siglo xiii, cuando se redacta el Poema de Fernán González y Berceo escribe la Hilo de San Millán. Poetas e historiadores tienen muy claras las diferencias entre Castilla y León y las reflejan en sus escritos, aunque todos se muestren favorables a los reyes que propician o consiguen la unidad.
La Najerense ensalza el valor de los castellanos y de su héroe Rodrigo Díaz: informado de que los leoneses son superiores en número, Sancho cree que podrá vencerlos porque, si los leoneses son más, los castellanos son más valientes y entre el rey y su alférez Rodrigo bien podrían vencer a mil cien leoneses: a mil el rey y a cien Rodrigo. Más modesto, el Cid se limita a decir que luchará con un solo caballero y que hará lo que Dios quiera, y de ahí no lo saca el rey cuando rebaja el número de los enemigos del Cid a cincuenta, cuarenta, treinta, veinte y diez leoneses. En el combate, Alfonso y Sancho son hechos prisioneros casi al mismo tiempo, pero mientras el primero no recobra la libertad, el segundo es liberado por la acción del Campeador, que se enfrenta solo y sin armas a los catorce leoneses que custodian al monarca, desafla a sus enemigos a que le faciliten una lanza y con ella, ayudado por Sancho, dio muerte a trece leoneses e hirió de gravedad al último, haciendo buena la fanfarronada de Sancho.
Lucas de Tuy, leonés declarado, presenta una versión diferente en la que también el Cid tiene un papel protagonista: en Golpejera el rey castellano tuvo que abandonar el campo y sólo la decisión del Cid hizo posible modificar el resultado de la batalla: cuando Sancho huye, Rodrigo le indica que los leoneses victoriosos descansan tranquilamente en las tiendas ocupadas a los castellanos y es el momento de caer sobre ellos al amanecer; así se hizo y Sancho convirtió la derrota en victoria. El relato contiene detalles significativos que aumentan el prestigio de Alfonso y perjudican la fama de Sancho: cuando Alfonso vence ordena a los suyos que no persigan a los que huyen, y Sancho ataca a los leoneses que, inermes, no pudieron ofrecer resistencia.
Rodrigo Jiménez de Rada oscila entre la justificación del rey castellano y la alabanza al leonés: Sancho ataca Galicia para poner fin a los abusos de García y como los gallegos estaban divididos por el problema que acabo de relatar, el rey Sancho consiguió sin problemas lo que pretendía, pero la justificación gallega no sirve para explicar los ataques a León, injustos por no respetar la voluntad de su padre. Frente a la guerra santa, la guerra injusta que Dios castiga después de haber dado al castellano una primera victoria en Llantada para que él se ensoberbeciera y fuera mayor su caída. En Golpejera se enfrentan los hermanos tras comprometerse a que el vencido ceda su reino al vencedor sin intentar volver a combatir, palabras con las que el arzobispo desautoriza y deslegitima la acción de Rodrigo Díaz tras la derrota castellana, aunque la justifica porque leoneses y gallegos solían pavonearse y ridiculizar a los demás en los momentos de triunfo y lanzar graves amenazas en los de derrota. Por esto se durmieron ya avanzada la madrugada agotados tras una noche de charla, y se vieron sorprendidos por el rápido ataque del ejército del rey Sancho. Al hablar de un acuerdo previo al combate, Rodrigo prepara la justificación de los derechos de Alfonso vi al trono castellano cuando muera Sancho en el cerco de Zamora, a manos de Vellido Dolfos.
En Zamora sitúan los poetas un enfrentamiento abierto entre castellanos y leoneses o zamoranos; el grueso del ejército abandona el cerco tras la muerte del rey, pero los castellanos y extremeños -de los extremos del Duero-... tomaron la decisión de retar a los zamoranos, y, en nombre de todos los castellanos, Rodrigo Díaz exigió juramento a Alfonso VI de no haber tomado parte en la muerte de su hermano; el texto poético llegado hasta nosotros destaca una vez más la importancia de los castellanos: se pide para el rey, si algo tuvo que ver en la muerte de Sancho, una muerte innoble, villana, no la muerte digna y noble que debería tener una persona de su categoría, y entre las amenazas que recibe Alfonso una de las más graves es que quien le dé muerte de otra tierra venga, que no sea castellano, o dicho con las palabras del Juramento de Santa Gadea:
Villanos te maten, rey, villanos, que no hidalgos,
De las Asturias de Oviedo, que no sean castellanos...
Op. Cit. Cap II Cristianos y musulmanes, castellanos y leoneses . José Luis Martín Universidad nacional de educación a Distancia . Pag 135-142
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martes, noviembre 20, 2007
Cristianos y musulmanes, castellanos y leoneses (Historia de Ávila TomoII, Exc Diputación de Ávila 1995)
lunes, noviembre 19, 2007
Biografía y Bibliografía de Emilio Jorrín

Emilio Jorrín García nació en Salces (Campoo), el 20 de mayo 1937. Desde 1962 vive en Madrid desempeñando su actividad profesional como ingeniero técnico en TALGO. Cursa estudios de BB.AA. Diplomado por la Universidad para Mayores en la Universidad Complutense de Madrid, es miembro colaborador del Instituto de Estudios Madrileños. Obtuvo el Premio San Isidro de Comunicación en 1996 por la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense de Madrid.
Pintor, investigador y folclorista, desarrolla una intensa actividad cultural, tanto en el ámbito pictórico como en el literario y en el social, y su obra está impregnada con un denominador común: su dedicación a Cantabria y a Madrid, en donde se pone de manifiesto el significado enriquecedor de la dicotomía, es decir, la integración en el lugar que libremente se elige para vivir sin olvidarse de sus raíces ancestrales de la tierra que le ha visto nacer.
Fue accésit del I Premio de Investigación sobre la mujer campurriana en 2001, y ha publicado los siguientes libros: "Alegoría del Viento". Gráficas Seneca.1985; "Voz y Paisaje". Tierra de Fuego 1989; "Efemérides Matritenses". Edit. El Avapiés. 1992; "Huellas de Cantabria en Madrid". Edit. El Avapiés. 1993; "Evidencias Campurrianas". Ayuntamiento de Reinosa. 1996. "Rasgos de Campoo-La Matanza". Edit. Cantabria Tradicional, 1999; "La Cuna del Ebro". Edit. Cantabria Tradicional, 2002 y "Campoo-Vocabulario y Toponimia". Edit. Cantabria Tradicional, 2003.
También es autor de varios trabajos en colaboración con otros autores en "Estructura, Tecnología y Tratamiento de la Información. Facultad Ciencias de la Información" ; "El Fuero de Madrid de 1202" y "El Parque de El Retiro (Madrid)" y articulista en varias revistas, como "El Balcón de Madrid". "Cuadernos de Castilla" (Madrid). "La Majada" (Fresno del Río). "La Nevera" (Reinosa). "Arriaca" (Casa de Guadalajara en Madrid).
Ha pronunciado diversas conferencias, sobre Cantabria en Madrid, algunas de las cuales han sido publicadas, entre las que citamos las referidas a las Huellas de Campoo en la Villa y Corte. San Millán, primer cristianizador de Cantabria. San Millán, copatrono de España. El rabel, un instrumento de música popular en el Quijote. La música de Cantabria llega a Bruselas. Pastoreo y Trashumancia. Cañadas reales de Madrid. El concejo castellano. Antonio Ruiz de Salces, arquitecto en Madrid. El museo del aire en Cuatro Vientos. El cerrillo de San Blas y su connotación romera en Madrid. Campoo en la cultura tradicional. Tradiciones perdidas en Campoo. Fiestas populares en Castilla. Santa Agueda, fiesta tradicional castellana. Homenaje a la mujer trabajadora y Las mujeres mayores también cuentan.
Como pintor, además de varios premios y galardones, tiene en su haber más de sesenta exposiciones en España. Su pintura está representada en cuatro museos nacionales (Santander, Logroño, Centro artístico de Granada y Ferroviario de Madrid), y en varias colecciones oficiales (Gobierno de Cantabria; Ayuntamientos de Santander, Reinosa y Madrid; Hemeroteca Nacional; Caja de Madrid, Banco Bilbao-Vizcaya; Casa de Cantabria en Madrid, etc...). También ha ilustrado conn sus dibujos varias publicaciones.
Promotor socio-cultural, ha sido pregonero en la Feria del Libro Latina-93 Madrid, y en las Fiestas de Reinosa y Espinilla. Fundador y mantenedor de tertulias madrileñistas como El Puntal y La Calesera, fue uno de los cántabros que fundador Casa de Cantabria en Madrid, de la que fue directivo, y de la Federación de Casas Regionales de Madrid. También es co-fundador de la Federación de Grupos Tradicionales Madrileños y su primer presidente; co-fundador de la Confederación de Folclore de España; ex-secretario general de la Asociación Nacional de Amigos de las Hemerotecas; co-fundador de la Asociación Cultural “Tierra Castellana” y Vicesecretario general; co-fundador de la Asociación Nacional de Mayores “Pablo Iglesias”, vocal de cultura; fundador de la Revista “El Balcón de Madrid” y co-fundador de “Cuadernos de Castilla”.
Ha participado en varios programas de radio y televisión. Ha sido Melero de Plata de la Casa Guadalajara en Madrid y Medalla Amigos de la Bona Taula del Círculo Catalán en Madrid.
También ha participado como jurado en el Carnaval madrileño y en las actividades folclóricas de San Isidro en Madrid, así como en concursos folclóricos de San Mateo en Reinosa.
Como folclorista obtuvo el Primer Premio de “canción solista” (1955) y Primer Premio de “Ronda de Mozos” (1957) en certámenes del Día de Campoo, en Reinosa. También logró el Primer Premio del Certamen de Coplas Rabeleras en Reinosa (2003) firmando parte del disco “Que siga la Tradición” grabado por la Asociación de Rabelistas Campurrianos.
miércoles, noviembre 14, 2007
La capitalidad de Castilla la Mancha no es un tema cerrado: Cuenca debe ser declarada en 2008, Capital Permanente de la Cultura de Castilla la Mancha.
3 de Noviembre, 2007
por Independientes por Cuenca
Si se pregunta por la capital de Castilla la Mancha, nadie dudará en contestar que es Toledo.
Está claro que desde que a principios de los años ochenta recibió esta nominación -según dijo el entonces Presidente José Bono, en una reunión junto a la Plataforma Cívica por Cuenca en febrero del 93, “lo es a petición del propio Rey Juan Carlos”, aunque algunos pensamos que se lo mascaron los politiquillos de lo que entonces era un embrión llamado “Ente preautonómico”, para intimar de cerca con los poderes centrales del Estado en Madrid-; desde que Toledo se lo disputó a Cuenca, sin que se nos dejara la más mínima oportunidad de pugnarlo -lo dijo el Rey y la historia-, sin atenerse al auténtico espíritu que se proclama en “El Estado de las Autonomías”, que no es otro que promover la administración descentralizada para llegar con mayor proximidad a los ciudadanos administrados -la Provincia de Cuenca es la única limítrofe con las demás que componen el invento-; desde entonces, nadie ha dudado que los servicios centrales establecidos para dar vida “al invento”, se encuentran todos en Toledo. -Como es la capital de Castilla la Mancha…-
Sí; es cierto que la mayoría de los servicios de que dispone la Administración para mover la maquinaria autonómica se encuentran allí, pero no es menos cierto que desde un principio los políticos albaceteños han hecho todo lo posible para llevarse una parte importante de ese pastel; y lo están consiguiendo, mientras que los conquenses tiraron la toalla desde el primer momento.
Pero el debate sobre la capitalidad de este invento autonómico, no está ni mucho menos terminado. Y eso lo saben bien en Albacete, que hace un par de años planteaba a su sociedad, y a los castellanomanchegos en general la cuestión de la coocapitalidad.
Muchos pensaron que eso es una locura, porque ese debate se cerró hace ya ventitantos años, pero algunos políticos de Albacete, saben muy bien que eso de la coocapitalidad no consiste en ostentar el “glorioso” título de ser la capital de Castilla la Mancha. Una región que no lo es, porque no tiene en sí misma la justificación histórica y social para ser eso, región, y que forma parte del hecho autonómico como una autonomía más de entre las de menor rango.
Sí, no se trata sólo de ser o no la Capital de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, sino de participar en la riqueza que supone funcionar de hecho como si se fuera en parte la capital, aunque no se sea de derecho.
Primero se instaló allí, en Albacete, la sede del Tribunal Superior de Castilla la Mancha. Luego se transformó en el centro regional de las comunicaciones. Más tarde en el epicentro de la sanidad castellanomanchega, con la ubicación de la Facultad de Medicina. En la capital de la Industria. En ser la ubicación de Institutos y Centros de Investigación de referencia autonómica. En tener el Centro Regional de Medicina Forense y Legal. En la sede de la Filmoteca Regional de Castilla la Mancha, aunque ser capital de la cultura se lo habían prometido y aún lo siguen haciendo en Cuenca. En ser La capital de la Industria Aeronaval, con la instalación de Eurocopter y la transformación del Aeropuerto Militar para su uso Civil.
Y ahora, subiendo otro peldaño hacia la coocapitalidad de hecho, también la Capital Castellanomanchega de la Justicia. Hace justo un año, prometió Barreda en Albacete las inversiones necesarias para realizar lo que denominó como “La Ciudad de la Justicia” de Castilla la Mancha, con una inversión de 15,5 millones de euros que ya se están ejecutando; porque allí las promesas se cumplen.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, garantizó que Albacete será la capital judicial de Castilla-La Mancha. Y lo será por Ley Orgánica, ya que el Proyecto de Reforma del Estatuto de Autonomía especifica con claridad que la sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha está en Albacete.
Pero la mayoría de los políticos de Cuenca, siguen pensando que lo de la capitalidad es un asunto cerrado y no da para más. Como la ampliación de carreras universitarias, y tantos otros.
¿Por qué no se aprueba una moción en el Ayuntamiento de Cuenca, instando a los dos Grupos Parlamentarios y al Gobierno Autonómico, para que sea declarada Cuenca oficialmente en 2008, Capital Permanente de la Cultura de Castilla la Mancha, con el mismo rango de Ley, y que se obligue a las instituciones a que realicen la inversiones necesarias para dotar esta declaración de pleno contenido?
Sería un buen gesto hacia Cuenca, tanto por los años de discriminación y de falsas ilusiones con respecto a las promesas en el ámbito de la cultura; como sobre todo, de cara al apoyo sin ningún tipo de dudas hacia la nominación como Capital Cultural Europea en el 2016, ¿no les parece?
NACION DE NACIONES: LA CLAVE
JULIAN BALLESTERO
José Luis Rodríguez Zapatero reconoció hace unos días la paternidad de un olvidado intelectual segoviano sobre esa polémica visión de España como «nación de naciones». El presidente del Gobierno declaró su simpatía por Anselmo Carretero, el republicano muerto en el exilio mexicano en 2002, tras dedicar buena parte de sus 94 años de vida a estudiar las nacionalidades históricas en España. Carretero vivió durante algunos años de su niñez en León, la ciudad natal del presidente, aunque creció como socialista en Madrid. Quizás no era tan amigo de su padre, Juan Rodríguez, como el propio Zapatero quiso dar a entender, pero sí pudo conocerle en las contadas ocasiones en que confortó a dirigentes del PSOE cuando las sombras se cernían sobre el partido. En los últimos meses la figura del autor de Los pueblos de España (1980) ha sido rescatada de las cenizas de la historia por Pascual Maragall.Al presidente de la Generalitat le ha venido de perillas que un paisano de Rodríguez Zapatero patentara en 1956 el discutido concepto de «nación de naciones». La autoridad del casi leonés Carretero ha supuesto un argumento añadido de cercanía y cariño para endulzar el amargo caramelo que Maragall ha colocado en la boca de Zapatero en forma de Estatuto catalán. Sin embargo, las teorías del republicano y federalista afincado en México nunca gozaron de popularidad entre los prohombres del pensamiento progresista en España. Ni su concepción de León separado de una vasta Castilla, tomando la historia como única norma para la definición de los pueblos, ni sus dos visiones de España, primero como «comunidad de pueblos» y después como «nación de naciones», se impusieron lejos de las fronteras mexicanas. El intelectual desterrado seguía la estela ideológica de su padre Luis Carretero Nieva, muerto en 1950 y autor de La cuestión regional de Castilla la Vieja (El regionalismo castellano) en 1917. Sobre esos cimientos forjó Anselmo Carretero la propuesta federalista recogida en ensayos como Las nacionalidades españolas o El antiguo Reino de León.
Quienes le conocieron le consideraban un hombre humilde y reservado, pero a la vez una de las voces poderosas del destierro. Nació en Segovia, creció en León, donde trabajaba su padre, pero vivió sus años universitarios en la Residencia de Estudiantes de Madrid, y allí terminó Ingeniería Industrial. Durante la Guerra Civil trabajó en la Oficina de Claves del Ministerio del Estado y en el Departamento de Información Diplomática. Al final de la contienda pasó a Francia y desde allí se embarcó hacia México. Impartió clases de Física y dirigió una explotación agrícola en la selva mexicana. Desde ese aislamiento geográfico comenzó a escribir sobre una Castilla donde cabían Avila, Burgos, Cuenca, Guadalajara, Logroño, Madrid, Santander, Segovia, Soria y algunas comarcas de Valencia y Palencia, y a desarrollar su original concepto de una España federalista, recogido en artículos en la revista Las Españas.Esa visión de la gran Castilla sin Valladolid fue duramente atacada por historiadores, economistas y geógrafos como Sánchez Albornoz, Julio Valdeón, Jesús Crespo o Angel García Sanz. La intelectualidad democrática tachó sus planteamientos de «historicistas» y pasaron al arcón del olvido. Sólo los socialistas catalanes le han tenido siempre en mente. Durante años le visitaron en el exilio y se acercaron después a verle a Madrid cuando pudo regresar a España. Josep Borrell, siendo candidato a la presidencia del PSOE, se entrevistó con él en marzo de 1999. Pero sus teorías políticas permanecían arrumbadas en el trastero del partido hasta que Maragall y Zapatero han visto en la España de Carretero el clavo ardiendo del que colgar el Estatuto.
viernes, noviembre 09, 2007
LA SOBRESALTADA ESPAÑA
[Nota de Breviario Castellano: Increiblemente y tras ya muchos años de su fallecimiento, Anselmo Carretero sigue en el ojo del huracán...Tomado de la red]
\"La sobresaltada España es un conglomerado de repúblicas mal gobernadas por políticos oportunistas, mediocres y estúpidos\".
Esta sentencia sería atribuida sin ninguna duda por cualquier analfabeto político que perteneciera al PSOE de Zapatero o a sus amos del “intelectual orgánico” de PRISA a esa derecha montaraz, crispadora, apocalíptica y “facha” que representa al parecer el PP.
Desgraciadamente, lo que podría ser perfectamente una radiografía de la España de Zapatero que está engendrándose no pertenece a este siglo XXI, sino a la España decimonónica que desembocó en el ¡viva Cartagena libre! y en el caballo de Pavía cabalgando por las Cortes. Esa frase sobre la “sobresaltada España” pertenece a ese fino analista –aunque pésimo profeta- que fue Karl Marx, que no es precisamente un referente ideológico del PP, acerca de la I República, ese experimento fracasado de república federal.
Dicen que el inspirador del Plan Zapatero para convertir España en una confederación ibérica de comunidades nacionales (sic), al estilo de la I República pero bajo el disimulado armiño de los Borbones, es un socialista ya fallecido de nombre Anselmo Carretero. Este personaje, segoviano de nacimiento pero leonés de adopción y amigo del padre de Zapatero, es el inventor de ese círculo cuadrado que es la imposible definición de España como “nación de naciones”.
Este pobre hombre, sin ánimo de comparar en el ámbito intelectual con el filósofo de Tréveris, ha resultado tan fatal profeta como él. Decía el ínclito Carretero en los años setenta:
“El federalismo está uniendo a los pueblos yugoslavos que hasta ayer se desangraban en permanentes luchas fraticidas (…) y ha podido mantener juntos los numerosos pueblos y vastos territorios del vasto imperio ruso y en él está la solución definitiva para el problema de la nación española”.
O sea, que el futuro esplendoroso que espera a la España como confederación de naciones (sic) es el mismo que las extintas Yugoslavia y URSS.
lunes, noviembre 05, 2007
Castilla y la Constitución
JOSE MARÍA RUPÉREZ CIBRIÁN
LA APROBACIÓN de la Constitución Española por las Cortes el 31 de octubre de 1978, que dio lugar al Estado de las autonomías, no benefició para nada al posterior desarrollo integral de Castilla. Más bien todo lo contrario, pues truncó diez siglos de autónoma trayectoria histórica, ya que desde su nacimiento, entre los siglos IX y X, hasta el final del régimen franquista, Castilla siempre había existido por si misma.
El paso de la dictadura a la democracia -representado por la Constitución de 1978-, cortó de raíz su milenaria trayectoria histórica como región esencial en la Historia de España, echándola por el precipicio de su total pérdida de identidad al propiciar uniones no deseadas, que perseguían como único objetivo impedir la existencia de una comunidad autónoma llamada Castilla. ¿Qué sórdidas razones movieron a los políticos de la transición para cometer tamaña injusticia con Castilla?
A los políticos que condujeron la nave de la transición, cabría hacerlos algunas preguntas: ¿Por qué permitieron que se desgajaran de Castilla partes esenciales de la misma como Santander y Logroño? ¿Qué entidad regional histórica poseían las mencionadas provincias de Castilla la Vieja para convertirse en autonomías independientes de Castilla, teniendo en cuenta que ambas formaron parte de la provincia de Burgos hasta 1833? ¿Por qué no se sometió a referéndum la unión de Castilla con León, vulnerando el artículo 139, Título VIII, de la Constitución que dice textualmente: «Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado». ¿Por qué a los catalanes, andaluces, vascos y gallegos sí se les permitió que aprobaran mediante referéndum sus respectivos estatutos de autonomía, y a los castellanos se nos negó ese derecho?
La Constitución de 1978 dicen que fue fruto del consenso, ¿pero qué clase de consenso? ¿El consenso basado en la destrucción de Castilla? ¿Por qué la territorialidad del resto de regiones de España no ha sufrido merma alguna, y sí la de Castilla? ¿Habrían consentido los catalanes, los vascos, los gallegos... que les arrebataran un milímetro de su mapa territorial? ¿Habrían consentido esos mismos que les destruyeran su identidad? ¿Qué es eso de ser castellanoleonés o castellanomanchego? ¿Se puede, en nombre de la Constitución y de la democracia destrozar la milenaria identidad de un pueblo? ¿Por qué no teníamos los castellanos un partido regionalista poderoso, se ensañaron con Castilla los políticos de la transición?
Lamentablemente, realmente lamentable e injusta la aplicación torticera de la Constitución que hicieron los políticos de la transición con Castilla, y esa injusticia tendrá que repararse algún día. Ya sabemos que el ritmo de la Historia es realmente lento, pero tengo el pleno convencimiento de que llegará el día en el que Castilla recupere su dignidad, recobre su personalidad, tenga su voz propia y sea respetada.
viernes, noviembre 02, 2007
La Reforma de la Ley Electoral presentada por el Psoe, deja a Cuenca a la cola tambien en el Parlamento de Castilla la Mancha.
13 de Septiembre, 2007
Lleva el tema dando vueltas desde el 30 de enero de este año, y por fín se empieza a hacer realidad. Hace unos días, el Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla la Mancha ha registrado una propuesta de Reforma de la Ley Electoral que nos deja, ahora también en el principal Órgano de representación autonómico, a la cola en cuanto a número de parlamentarios.
No se trata de que Cuenca vaya a perder algún diputado, que no lo hará, pero el que aumenten otras provincias atendiendo exclusivamente al criterio de población, disminuye nuestra capacidad de representación en este ámbito.
El documento, contiene la propuesta para la adecuación de la Ley Electoral en la Autonomía a la nueva realidad demográfica, que pasa por el aumento de un diputado en Guadalajara y otro en Toledo, con lo que habrá un total de 49 escaños en el Parlamento de Castilla-La Mancha. Con esta propuesta, que cambiará el artículo 16 de la Ley 5/1986, Guadalajara contará con ocho diputados, Toledo con doce, Albacete con diez, Ciudad Real con once y Cuenca con ocho.
No es que el número de diputados nos haya ido bien hasta ahora, ni mucho menos, no ha influido porque éstos siempre se han comportado como corderillos por los rediles manchegos; pero supone una nueva barrera de cara al futuro, si se hace uso de la representatividad para la defensa de los derechos y de los intereses de nuestra provincia. Todos los que ocupan un escaño en el Parlamento, representan el interés del conjunto; pero está claro que en el proceso parlamentario, las cuestiones que afectan a la competencia entre provincias, que son la inmensa mayoría, están íntimamente relacionadas con los valores cualitativos y cuantitativos de la representatividad de cada una de ellas. Y con esta nueva medida electoral, al déficit en la calidad parlamentaria que siempre hemos sufrido, le tendremos que añadir un déficit más en términos relativos en lo referido al número de representantes.
Independientes por Cuenca, ya ha manifestado públicamente, y lo ha certificado en el documento conocido como “Declaración de Cuenca”, que el Estatuto de Autonomía de Castilla la Mancha debe contemplar los venticinco años de marginación por parte de los poderes públicos, tanto a nivel autonómico, como del Estado. Pedimos que se tenga en cuenta la situación de nuestra provincia, que ha perdido población desde que se puso a funcionar este invento que decidieron llamar Castilla la Mancha, y aún lo hace en la actualidad. La pérdida del número de habitantes, es consecuencia directa de la política discriminatoria que sufre Cuenca principalmente desde los poderes autonómicos; y esto no puede servir de disculpa para encima perder capacidad en su representación.
Las cinco provincias con sus capitales, partían de la misma situación de marginalidad y subdesarrollo. Sin embargo, después de estos años de aplicación del Estado de Derecho Constitucional, y el desarrollo de las autonomías; Cuenca, que se integró dentro de una Comunidad configurada sin un razón histórica, se encuentra muy alejada de los niveles de desarrollo que sí han conseguido el resto de las provincias. Mientras que Toledo, Albacete, C. Real y Guadalajara eran provincias que soportaban igualmente el lastre de la emigración de su población, y ahora son claramente receptoras, desgraciadamente nuestra provincia se ha quedado sola en ese desafortunado parámetro, fruto de las políticas tremendamente austeras para nuestra tierra.
Es inadmisible que ahora, después de venticinco años de trato negativo, con un reparto tremendamente desigual de la riqueza entre las provincias, del que siempre Cuenca es la perjudicada, se pretenda por parte del presidente autonómico, José Maria Barreda, sentenciar contra los conquenses castigándolos también en lo que se refiere a la legítima representación parlamentaria que tienen los pueblos, por el delito político del que solamente es responsable el Gobierno de Castilla la Mancha, como administrador y principal causante de nuestra pérdida de población.
Los movimientos migratorios siempre van acompasados con el nivel de vida y desarrollo de los territorios, y éste depende en la mayor medida de las políticas que se emprendan, que llevan a la consecuencia nefasta de la situación de Cuenca en comparación con las otras.
Es absolutamente imperdonable que una de las comunidades que integran esta autonomía, nuestra provincia, siga desde muy atrás la marcha en el progreso de las demás, pues esta Comunidad Autónoma que no tiene fundamentación de origen, sólo se explicaría en un desarrollo compartido de forma equilibrada. Y eso no sucede en Castilla la Mancha.
Si José María Barreda Fontes y Maria Dolores de Cospedal; si el Psoe y el Pp manchegos quitan un ápice de representatividad a nuestra provincia, estarán poniendo un argumento más sobre la mesa, para que los conquenses pierdan definitivamente el menor resquicio de identidad con respecto a seguir perteneciendo a Castilla la Mancha, una comunidad que se inventó hace ahora 30 años, e inevitablemente nos conducirá a una reflexión seria sobre cómo seguir los caminos que nos separen de esta Autonomía.
martes, octubre 30, 2007
"CANTOS, RIMAS Y JUEGOS POPULARES" DE TIERMES, Nuevo libro de Inocente y Paulino García de Andrés.

"Tenete traditiones". Guardad la tradición (San Pablo)
Conocemos muy poco de nuestras raíces: la historia, las tradiciones y las costumbres que marcan la personalidad de nuestros pueblos y comarca.
Sin embargo, tenemos dos testigos importantes de nuestra historia. Por una parte, Tiermes fue una importante ciudad celtíbero-romana, centro de un territorio en el que se ha encontrado un número importante de villas romanas y otros testimonios de población. Por otra parte, en la Edad Media, surgirá la Comunidad de Villa y Tierra de Caracena, en la que han estado integradas durante siglos más de veinte aldeas. Nuestro deseo es hacer pronto una publicación que recoja las páginas más importantes de nuestra historia.
El éxodo rural, la emigración nos llevó a muchos a la gran ciudad. Volvemos al pueblo ahora con una nueva visión, al encuentro de las viejas costumbres y tradiciones que marcaron la vida de nuestros antepasados. Para los más mayores que nacieron, se criaron e incluso se casaron en el pueblo, la vuelta supone un reencuentro con las raíces más íntimas de su identidad y, para los jóvenes, nacidos en la gran ciudad, el descubrimiento de unas formas de vida llenas de humanidad y valores sociales.
La pérdida de folklore, usos y costumbres, tradiciones y leyendas, canciones populares y arquitectura tradicional está vinculada, evidentemente, a los cambios económicos y socioculturales que hemos sufrido: éxodo rural, emigraciones a las grandes ciudades, sangría de recursos ... , fenómenos que han provocado la despoblación del campo y la desvalorización de la cultura rural, hasta el punto de que los portadores de la tradición la han rechazado, llevados por un sentimiento de pudor y vergüenza, imitando las modas de las capitales. Desde que en los años 50 llegó la radio a los pueblos, dejaron de cantarse las viejas canciones, el pastor cambió la gaita tradicional por el transistor y el hombre de nuestros pueblos empezó a despreciar sus canciones y a no valorar ni comprender todo el sentido de sus costumbres y tradiciones. Y ¿qué decir de nuestra televisión?
Pero nada de todo esto es nuevo. El mal viene desde antiguo y, ya desde principios de siglo, hubo hombres amantes de su tierra que comenzaron la labor de recopilación de temas folklóricos. Son ellos quienes coinciden en señalar que, ya entonces, existía un alarmante desinterés por la música tradicional a favor de los ritmos llegados del exterior. Y son ellos mismos los que, con la recuperación del folklore, buscaban la recuperación de la conciencia regional, siendo conscientes de su importancia como expresión de la cultura popular y de la necesidad de una recuperación cultural como primer paso para un regionalismo vivo y efectivo. Me estoy refiriendo a Federico Olmeda con su Cancionero de Burgos; a Kurt Schindler con su Música y poesía popular de España y Portugal (dedicando gran parte del mismo a Soria y Ávila); a Agapito Marazuela, de Segovia, con su Cancionero Segoviano o de Castilla la Vieja; a Manuel García Matos con su Cancionero de la provincia de Madrid; a Sixto Córdova y Oña en Santander, y otros en Logroño, Guadalajara y Cuenca y otras provincias circundantes a Castilla.
La "vida lánguida, sin actividad ni energía, sin brillo ni esperanza" de comienzos del siglo XX, de la que hablaba F. Olmeda, se ha convertido, sobre todo tras la Guerra Civil y la emigración del campo a la ciudad, en muerte y despoblación para nuestra Comarca de Tiermes, la provincia toda de Soria y extensas zonas de Castilla.
Sin embargo, aún nos queda a muchos, en el pueblo o en la emigración, voz en las gargantas y amor a nuestra tierra y voluntad regionalista. Así lo venimos mostrando y demostrando en los libros anteriores y en numerosos artículos publicados en Revista de Soria, en Celtiberia y en periódicos provinciales, además de las múltiples y continuadas actividades en la Comarca.
La canción tradicional tenía como función primordial la de acompañar todo tipo de actividad humana: trabajos y diversión, ritos y fiestas. La multiplicidad de temas y estilos han llevado a clasificar las canciones populares en grandes grupos, que corresponden a los diversos ritos de la vida tradicional: ritos religiosos, festivos, ganaderos, agrícolas, de fertilización, de inversión, romances de amor o de evocación histórica, etc.
El objetivo de este trabajo es presentar cantos y juegos tradicionales populares que hemos podido recuperar, para el recuerdo de unos, y para el estudio y conocimiento de otros. He intentado - a veces con éxito - investigar y buscar estas canciones en mi pueblo, en otros pueblos de la Comarca de Tiermes y contrastarlas en algunas publicaciones sobre zonas limítrofes.
Cómo han nacido aquí, quién las trajo, y otras preguntas sobre el origen no es finalidad de este trabajo, que, repito, no intenta más que recuperarlas y darlas a conocer para que no queden desaparecidas para siempre; pues, para los estudiosos, con raras excepciones, estas tierras sorianas del suroeste les quedan muy lejos. Para el que conozca esta tierra sabe que ha estado tradicionalmente -y aún hoy- a trasmano de las grandes vías de comunicación, estando así casi cerrada a toda influencia de progreso y evolución de la lengua; por eso, por una parte, es muy posible que estas canciones hayan sobrevivido más puras que en otros lugares más influenciados por el progreso. Aunque, por otra parte, los recitadores y cantores nunca las vieron escritas, sino que las aprendieron de memoria de sus progenitores, y ya sabemos cómo la memoria puede fallar.
Nos es difícil imaginar que llegaran a Tarancueña y, en general, a la Comarca de Tiermes, las coplas de ciegos, romances y otros nombres varios en letra escrita, recitados o cantados por los ciegos. No dudo, pues casi lo he vivido en los años posteriores a la Guerra Civil, que llegaran mas bien con los pobres que, con mucha frecuencia, recorrían los pueblos pidiendo limosna. Así me lo aseguraba mi madre, nacida en 1909. Me refiero a los romances que narran crueles asesinatos, violencias a doncellas, narraciones indecentes, milagros supuestos, etc. Otros romances muy extendidos, que aparecen en los libros escolares eran aprendidos de memoria por los niños, a los que les quedaban fijados en su memoria toda su vida.
Sin duda, este trabajo podría ser más extenso, si se hubiera hecho en los años 1950 y 60, previos a la gran emigración de nuestros mayores a las grandes ciudades. Se hizo en los años 80 cuando aún quedaban mujeres mayores que recitaban de memoria, aunque muchas veces no les era fiel, los romances trasmitidos oralmente, y cuando todavía había niños en los pueblos que jugaban en la calle a todas horas y la única distracción era un teleclub.
Queremos expresar nuestro agradecimiento a los niños de Liceras y a su maestra Maria Belén Pérez, que nos proporcionaron el trabajo que hicieron sobre su pueblo en el 1984 y del que hemos tomado algunos de sus juegos; a Dorotea Muñoz y Margarita Herrera por habernos recitado algunos de los romances y los cantos de boda que aquí se recogen; a mis hermanos Francisco e Irene por los juegos infantiles, pero sobre todo a mi madre Emiliana que, tras haber visto publicado el libro de Jotas de Ronda tenía gran interés y confianza en que este también saldría adelante, por ello grabamos una y otra vez los romances que nos recitó; si de algo no se acordaba volvíamos sobre ello otro día hasta quedar satisfechos. Un beso. Al Proyecto Life Tiermes Caracena y en especial a Arturo Aldecoa por la publicación de este libro.
PAULINO GARCÍA DE ANDRÉS
INOCENTE GARCÍA DE ANDRÉS
Tarancueña 2007
sábado, octubre 27, 2007
miércoles, octubre 24, 2007
El Día del Pueblo Castellano
Jose María Rupérez Cibrían
La fecha que se ha de señalar para que el pueblo castellano la celebre con alegría, con danzas populares, música tradicional y amplia participación social, está todavía por fijar, y ello no será posible mientras Castilla no disponga de la comunidad autónoma que le corresponde, es decir, de una autonomía genuinamente castellana formada por todos los territorios castellanos, en los que el antiguo reino de León no tiene cabida alguna, y sí Logroño y Santander.
Ya ha quedado bien demostrado después de 23 años de estatuto, que lo de unir la mutilada Castilla la Vieja(la despojaron de los dos brazos: Santander y Logroño) al antiguo reino de León, era para destruir políticamente a Burgos como Cabeza de Castilla, mermando considerablemente su poder económico y poblacional, colocando a Valladolid como cabeza de Castilla y León, para desarrollarla política y económicamente. Despreciable maniobra política que tuvo como telón de fondo el cambio de un régimen dictatorial por otro democrático, auténtico engaño que –en el caso que nos ocupa- dejó por bueno a Franco que no se metió para nada con el territorio castellano.
El 23 de Abril de 1.521 las tropas realistas castellanas de Carlos I, derrotaron al popular ejército comunero comandado por Padilla, Bravo y Maldonado. Desde entonces Castilla no ha levantado cabeza, y lo que es mucho más grave, Castilla como región histórica y fundamental en el Historia de España, está en trance de desaparecer si no aparece pronto otro Fernán González que devuelva a Castilla la dignidad que le fue arrebatada por la democracia española, mejor dicho, por los políticos mercaderes de la etapa democrática que de forma mezquina, y porque no tenían enfrente ningún partido político castellano, destrozaron a Castilla, desfiguraron su rostro, rompieron su identidad, y la sumieron en la deplorable y penosa situación en la que actualmente se encuentra.
Carlos I derrotó a los castellanos que se levantaron contra su ejército, y el partido político de Adolfo Suarez, la UCD en alianza con el PSOE, consumaron después de 458 años lo que Carlos I había empezado.
Los castellanos que hemos sido obligados a tragar con la autonomía de Castilla y León, hecha con los criterios militaristas del ordeno y mando, seguiremos esperando la llegada de un mesías castellano que nos libere del yugo que de forma totalmente antidemocrática nos ha sido impuesto.
viernes, octubre 19, 2007
CIBU Continua..........
Estimado/a amigo/a:
Nos ponemos en contacto contigo para comunicarte que hemos decidido dar continuidad al proyecto
de Ciudadanos de Burgos (CIBU) que se dio a conocer en las pasadas elecciones municipales yautonómicas y lo hacemos con las mismas ideas que recogía nuestro díptico buzoneado a muchoshogares burgaleses. Estas ideas se resumen en la defensa de los intereses de nuestra ciudad y provincia,
sin sumisiones externas, trabajando con, por yparalos burgaleses; pero, a la vez sin olvidar que Burgoses parte de la Castilla histórica. Esta Castilla La Vieja, de la que podemos sentirnos orgullosos, fueprimero fragmentada y después absorbida por un ente autonómico totalmente artificial que se dio enllamar Castilla y León: un nuevo centralismo en beneficio sólo de Valladolid y, triste es decirlo, conla complicidad de los políticos de Burgos. Los 24 años de Autonomía deja acreditado que Valladolidse está quedando con todo y Burgos en una de las provincias perjudicadas a través del bloqueoburocrático de los proyectos más importantes para nuestro desarrollo. Si no nos defendemos de estasagresiones todos seremos responsables de la decadencia de Burgos ante las siguientes generaciones.
Nosotros pretendemos intentar cortar esta situación de abuso vallisoletano con cómplices burgaleses.
Somos conscientes de las dificultades de nuestra empresa; pero estamos decididos, con la ayuda dela parte de la sociedad burgalesa que nos ha apoyado, a seguir por este difícil camino; ante la tristerealidad, ampliamente demostrada durante 24 años, que los políticos profesionales, tanto del PP comodel PSOE, nunca van a reaccionar en burgalés, por su espíritu servil respecto a losdirigentes de Madridy Valladolid. Todos estamos viendo el deterioro en la posición de nuestra ciudad y provincia, pero lomás grave está aún por venir: la marcha de los jóvenes más preparados a las universidades, empresasy parques tecnológicos situados en otras provincias, las escandalosas carencias en infraestructuras yequipamientos colectivos va a comprometer de forma grave el futuro de nuestra provincia. Creemosque estamos a tiempo y obligados a reaccionar.
Con este espíritu, te animamos a participar en nuestra empresa; sabemos lo precioso y escaso quees nuestro tiempo, porque ninguno de nosotros vive de la política, todos tenemos nuestro trabajo,nuestra familia y nuestras aficiones. Así que si estás dispuesto a participar hazlo de la manera queestimes más conveniente, pero por favor cumplimenta la ficha que aparece al final de este escrito y noslo haces llegar. También te pedimos que hagas llegar esta hoja a personas que conozcas que puedanestar también interesadas y si lo desean que nos envíen los datos de la ficha. Después de recibidas estasfichas convocaremos una Asamblea general para decidir sobre el futuro y la renovación de las personasdirigentes.
lunes, octubre 15, 2007
La fiesta de Villalar es un engaño más al pueblo de Castilla
La fiesta de Villalar es un engaño más al pueblo de Castilla
Fernan Gonzalez
Sí, la fiesta de Villalar forma parte del engaño en el que está inmersa Castilla (con todos mis respetos hacia los comuneros por los que además siento una gran admiración) desde hace décadas y del cual intentaré explicar mi teoría a continuación.
La ansiada libertad que el conde Fernán González consiguió para nuestra tierra, pereció con la falsa identidad tomada por Castilla al identificarse con la meseta ibérica y hacer creer que la zona más importante de Castilla es la ciudad de Valladolid.
Para quien se quede anonadado leyendo estas líneas he de aclarar que para mi (y para otros importantes estudiosos tales como Anselmo Carretero, Manuel González Herrero o Luis Carretero, por no contar la gran mayoría de mis paisanos segovianos...) Castilla se compone de las cuencas altas del Ebro, Duero, Tajo y Júcar, además de la montaña y costa Cántabra. Traducido a provincias serían: Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Ávila, Madrid, Cuenca, Guadalajara, la comarca de Campoo (actualmente en Palencia) y las tierras conquenses de Utiel y Requena (actualmente inexplicablemente en la provincia de Valencia). Esta Castilla eminentemente montañosa desde la cual es muy difícil no observar una cordillera en el horizonte, es muy diferente a la Castilla que nos han querido "vender" como una basta planicie. Realmente ambas mesetas no son otra cosa que mesetas leonesas y manchegas, nunca castellanas, tratándose además de una etnología diferente la de un habitante de la meseta de la de un castellano de las montañas.
lunes, octubre 08, 2007
Maragall, Zapatero y un segoviano
El “Estatut” se fundamenta en las ideas federalistas del segoviano Anselmo Carretero
Maragall, Zapatero y un segoviano
por Pablo Mosácula
La idea de España como una “nación de naciones” que define la actual propuesta de modificación del Estatuto de Cataluña radica en la afirmación de un ingeniero segoviano, Anselmo Carretero. Afirmación que ha sido usada hasta la saciedad en numerosos medios, principalmente catalanes, o incluso en el Congreso de los Diputados, para defender la identidad nacional catalana.
Anselmo Carretero, que falleció hace cuatro años, nació en Segovia, aunque se educó en León, donde, según parece, conoció al padre de Zapatero. Carretero fue un fervoroso socialista, militante del PSOE desde los 18 años, que defendía la idea de una España federalista, a la que definía como “nación de naciones”. De hecho, durante su exilio en México, en uno de los numerosos libros y escritos que publicó, enfrentaba la idea de la “empequeñecida España Una, que no es España” a la suya propia, la de “las Españas unidas, la Comunidad o Unión Ibérica, de todos sus hombres y sus pueblos”, en la que incluía a Portugal como un territorio dentro de España.
La mayoría de los textos que Carretero publicó durante la Dictadura están cargados de un claro sentimiento anti-centralista y federalista que defendió basándose en el ejemplo de dos naciones que a día de hoy ya no existen, como son las antiguas Unión Soviética y Yugoslavia. Ésta última se disgregó tras una cruenta guerra civil de la que hoy en día aún quedan vestigios. Estas ideas federalistas son las que han dado alas a la propuesta del nuevo Estatut, ya que, según afirma el diario El Mundo, el propio Maragall insistió para que la definición de Carretero de “nación de naciones” apareciera en el nuevo texto.
Las tesis del segoviano, con la caída del régimen franquista y la llegada de la Democracia, perdieron el tono de crispación mantenido durante su exilio en México, de hecho, cuando fue aprobada la Constitución del 78, se mostró satisfecho con el modelo autonómico: "(...) Este artículo constitucional viene a reconocer nuestra definición de España como nación compleja o nación de naciones". De lo que se deduce que el nuevo texto colmaba las ansias federalistas del progenitor de la idea de una España federal, pero su conformidad no quedó ahí, sino que, para desdicha de su acérrimo seguidor Pasqual Maragall, en 1980 a raíz de la aprobación del Estatuto catalán escribió: "(...) La cuestión puede considerarse aquí resuelta, pues la inmensa mayoría de los catalanes han aceptado esta solución constitucional que permite la defensa y el desarrollo de la personalidad". Pero las ansias nacionalistas de los miembros del tripartito han pasado por alto estas afirmaciones del ideólogo segoviano, quedándose con las ideas que les convienen para solicitar la definición de Cataluña como nación en su nuevo estatuto, que podría considerarse inconstitucional, algo que deben decidir los jueces del Tribunal Constitucional.
Anselmo Carretero: Entrada en Wikipedia
Anselmo Carretero
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Anselmo Carretero Jiménez (Segovia, 1908 - México, 2002) fue un ensayista español. Ingeniero industrial de formación, se especializó en Oceanografía y se dedicó, en paralelo, a estudiar la historia de España, y especialmente la de Castilla.
Fue hijo de Luis Carretero Nieva, también escritor. Tras terminar sus estudios obtuvo una beca para ir a estudiar a Alemania. También vivió, antes de la Guerra Civil española, en Francia y México (donde impartió clases de Física y Matemáticas). Regresó a España en 1936 para trabajar en la Dirección General de Pesca. Tras estallar la Guerra Civil, combatió en el bando republicano y tras la derrota, regresó a México donde vivió exiliado. Trabajó, durante años, en la Sociedad Mexicana de Crédito Industrial. Durante algún tiempo fue, también, director de una explotación agrícola en la selva de Campeche.
Entre sus ensayos destacan «Las nacionalidades españolas» (1952), «La integración nacional de las Españas» (1957), «La personalidad de Castilla en el conjunto de los pueblos hispánicos» (1962), «España y Europa» (1971), «Las nacionalidades españolas» (1977) y «Los pueblos de España» (1980. Edición española: Barcelona 1992, Editorial Hacer-Fundación Rafael Campalans). Fue, además, cofundador de las revistas «Las Españas» y «Diálogo de las Españas».
En sus obras criticó la tesis de considerar a Castilla el elemento central del Imperio Español, así como de equiparar lo castellano con lo español. Prestó atención a la sociedad comunal existente históricamente en Castilla, que se manifestó en las Comunidades de Villa y Tierra.
Fue militante del PSOE y defensor de un Estado federal. Siempre se refirió a España como a una "nación de naciones". Sin embargo, durante la transición española criticó duramente el proceso autonómico por considerar que en algunos casos (como el de Castilla y León) no existía fundamento histórico.
Tras su muerte, su biblioteca fue donada por disposición testamentaria a la Fundación Pablo Iglesias.
Figuras importantes de la actual política española (como Pasqual Maragall o José Luis Rodríguez Zapatero) se han referido a Carretero como inspirador de sus concepciones territoriales de España.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Anselmo_Carretero"
domingo, octubre 07, 2007
VERANOS EN CASTILLA
VERANOS EN CASTILLA
por José María Rupérez
Siempre tienen la misma magia
los veranos en Castilla
cuando los trigos maduran
para la siega y la trilla:
Mar de amarillo pálido,
olas preñadas de vida.
JUNIO EN CASTILLA
JUNIO EN CASTILLA
por José María Rupérez
Verdes suaves,
Ocres tenues,
Amarillos pálidos:
Ese es el paisaje compartido
De muchos pueblos castellanos.
domingo, septiembre 30, 2007
La belleza de Castilla
por José María Rupérez
LA BELLEZA DE CASTILLA
¿Qué tiene Castilla
con sus campos dorados,
sus valles frondosos,
sus ríos y lagos?.
¿Qué tiene Castilla
para que me enamore tanto?.
lunes, septiembre 24, 2007
Casi unas memorias. Dionisio Ridruejo.Ed Península . Barcelona 2007
3. DE VALLADOLID A SALAMANCA
. Entre Valladolid y Segovia hay menos de 100 kilómetros, completamente llanos hasta Santa María de Nieva, donde la meseta sube un escalón que se define como una larga costa de ladera rápida con las torrecillas del telégrafo de lumbres, que nunca llegó a inaugurarse, en lo alto. El paisaje que se otea desde ese relieve sigue, infinitamente, hacia el suroeste. Es el que suele llamarse «mar de tierra»; un paisaje de mieses con trozos de estepa y manchas de pinares pequeños que no se distinguen a veces de la sombra que dan las nubes cuando pasan, diseminadas, por el gran esplendor.
Es a esta Castilla a la que corresponden los tópicos acuñados por algunos prosistas y poetas del 98-Unamuno, el grande-y por sus continuadores, desde Ortega o Pérez de Ayala hasta Senador o don Federico Mendizábal. Es un espacio enorme, con algunas curvaturas de nava y algunos relieves de serrijón, donde no resulta exagerada la imagen heráldica del chopo y el galgo que el filósofo de «andar y ver» remata con aquel donaire: «¿Curvas? ¡Señora; en Castilla no hay curvas!». En los días a que se refieren mis recuerdos se repetía mucho, sobre todo, el párrafo de José Antonio Primo de Rivera que sintetizaba con fortuna los extremos de aquellas páginas castellanistas: «La tierra absoluta y el cielo absoluto». En unas páginas, descriptivas también, recuerdo cómo ese espacio abierto y plano, rodeado, sin que casi lo piensen sus habitantes, por las montañas cántabras, leonesas, ibéricas y carpetovetónicas, es un país muy unitario desde el tiempo de los vaceos, que luego atrajo a los visigodos y, entre los siglos xili y xvi (desde Fernando el Santo hasta los comuneros), sustrajo a Burgos y a León, en forma difusa, la capitalidad castellana. Aquí, en efecto, se tradujeron al habla de los castellanos montañeses, algo vasconizados, los ideales o invenciones del reino de Asturias. Por eso suelo llamar a estas llanuras Castillaleón-en una sola palabra-para señalar bien su diferencia con la Castilla vieja y montaraz en la que yo tengo mis raíces y que sólo tuvo, como León, orlas asomadas al llano hasta que ambas se perdieron juntas en sus espejismos. A medio camino entre Segovia y Valladolid queda Olmedo, con Medina al lado. Olmedo y Arévalo eran, según el decir del medioevo tardío, las llaves de Castilla. Y al pasar ante el pinarillo de Olmedo y ver en la villa restos del muro, es inevitable acordarse de los caballeros que las coplas de «Ay,panadera» dejan tan en camisa. La Valladolid falangista había asumido en la guerra, ya lo recordamos, la guía del castellanismo llanero, centralista y hegemónico, tan distinto del castellanismo viejo de los montañeses (Santander o Burgos, Soria o Segovia) que podían reivindicar la Castilla recogida y «suya», municipal, condal o real, tal como la explican el federalista Carretero Nieva y su hijo Anselmo, a quien acabo de abrazar en México. Por eso no es de extrañar que las pretensiones de aquélla levantaran algunos recelos, quizá atávicos, en los grupos segovianos, recelos que, sin duda, quedaron pronto justificados cuando se puso en claro que Madrid-el Madrid maldecido por Onésimo Redondo-quedaría por bastante tiempo fuera de mano.
Porque el falangismo vallisoletano, de fuerte raíz local, no era, en efecto, la misma cosa que el madrileño. Había nacido de otro modo. Onésimo Redondo había fundado sus juntas de Actuación Hispánica mucho antes de nacer FE y casi al tiempo que nacían las JONS de Ledesma Ramos y Aparicio, a las que aquéllas se unieron pronto. La unión de ambas con Falange y la aceptación de la jefatura de José Antonio Primo de Rivera no se había hecho sin dificultades y había conocido diversas crisis, una de ellas grave, al apartarse Ledesma del movimiento arrastrando tras sí a algunos nacionalistas vallisoletanos, entre los que figuraba el joven más inteligente e influyente del jonsismo castellanista: Martínez de Bedoya. La ausencia física y ya presuntivamente irreparable de José Antonio había centuplicado los efectos de la segregación temporal de Madrid. Onésimo Redondo manifestó en sus primeros pasos una voluntad de recoger el mando supremo que a nadie se le había pasado desapercibida, y quizá sin su muerte fortuita en Labajos no se hubiera constituido nunca aquella Junta provisional colegiada que, presidida por el montañés Hedilla, quedaría elegida por los restos del disperso Consejo Nacional de anteguerra, reunido el mes de septiembre en el mismo Valladolid. El sistema espontáneo de las organizaciones territoriales de que anteriormente hablé no se modificó gran cosa por ello y, como en seguida veremos, condujo a las tensiones que, por lo que tocaba a Valladolid, me pondrían a mí en la situación que estoy rememorando.
Pero no saltemos aún a ese asunto. El movimiento que venía esforzándose por otorgar a Valladolid la capitalidad fáctica de Castilla no lo inventaron los falangistas, jonsistas o nacionalistas de las Juntas Hispánicas de Onésimo Redondo. Todo movimiento que quiere destruir y suceder a otro anterior, debe asumirlo en cierta medida. Y lo que los falangistas debían asumir era no poco de lo que-a impulsos del regeneracionismo-los liberales habían puesto muchos años atrás en los campos góticos cerealistas: un poderoso movimiento de intereses que trataba de quitarle importancia a Madrid y oponerse competitivamente a la periferia industrial. El hombre clave de ese movimiento había sido don Santiago Alba, al que, con acierto, ha llamado su biógrafo García Venero «un político de razón». Esto es, un político que transcribía en su partido unos bien definidos intereses económicos sectoriales. En este sentido, quienes estudien en el futuro el falangismo vallisoletano no podrán dejar de lado el hecho de que éste era una variante, más radical y, por supuesto, antiliberal y tradicionalista, del agrarismo castellanoleonés. El diario de Alba se titulaba, muy expresivamente, El Norte de Castilla. Y de no llamarse así es muy posible que se hubiera llamado Castilla el que fundó Redondo con el nombre de Libertad, palabra que no aludía a su fondo político pero sí, quizá, al espíritu reivindicativo local de la Castilla agraria, levantada en Valladolid por el Cambó castellano, que acaso con un poco más de autenticidad regionalista, en sustitución del centralismo castellano-leonés, no hubiera llevado al choque, más frecuentemente que al pacto, a trigueros y tejedores.
Dionisio Ridruejo. Casi unas memorias . Ed Península Barcelona 2007. Páginas 167-170
6. VIAJES DE GUERRA
No voy a entretenerme ahora en el pormenor de mis viajes juveniles, siempre limitados. Mi casa de El Burgo de Osma se mantuvo abierta hasta 1933 y, con raras excepciones, pasé allí todos mis veranos desde que empezó, en 1922, la época de mis internados. El primero, en Segovia, fue bastante libre y me unió afectivamente a la ciudad que ha sido una de las más decisivas en mi vida, pues volvería a ella, por libre elección, en la primera de las fechas que acabo de anotar. Los otros, en Valladolid y en Chamartín de la Rosa, fueron verdaderos confinamientos, aunque no faltaron paseos por las afueras, casi siempre en severa y antipática formación. Desde El Escorial-donde viví interno y externo -y desde Segovia recorrí bastante terreno, pero siempre dentro de la meseta y, en especial, de la meseta alta y del Guadarrama. Este espacio suele producir grandes entusiasmos y grandes aversiones. He visto llorar a un inglés desde las murallas de Pedraza y todos hemos leído lo que un vasco, un andaluz y un valenciano han escrito sobre las Castillas, ya se trate de la montañosa-que es, en su mayor parte, la Vieja-o de la llana, que es ya medio leonesa o se extiende por el antiguo reino de Toledo. Se trata de un paisaje dificil, cuyas sugerencias no se dan con facilidad como no sea la más obvia de su gran extensión de tierra y cielo. En realidad es, como todos, un paisaje que sólo se disfruta cuando se le vive en todas sus mudanzas naturales y se le ha ido incorporando como biografía. Pero por causar una gran impresión de conjunto-buena o mala, exaltante o desoladora-, fácilmente esconde sus detalles. Quizá por eso, el habituarse a él da una cierta sensibilidad de rebote; quiero decir que ayuda a intensificar las impresiones que producen otros paisajes más dulces, más caligráficos o más variados. Aun más; yo diría que estos paisajes de mi juventud pueden conmover mucho pero sujetan poco. No me parece que haya muchas ni muy buenas páginas descriptivas de su tierra escritas por castellanos nativos (propondré, entre otras, la gran excepción de Luis Felipe Vivanco), y, por otra parte, no suele ser corriente que los castellanos sientan añoranza cuando se van. Lo que no quiere decir que no se lleven su paisaje con ellos (lo que el paisaje ha hecho de ellos), pues desde el romanticismo conocemos bien la relación entre la fisonomía de la tierra y los estados de ánimo humanos que, por acumulación, dan carácter. En todo caso, quien vio a Castilla como una luz que detalla fue Azorín, que ya traía la lección aprendida desde Monóvar. Y quien vio Castilla como una expresión fisonómica, como una metáfora del monoteísmo, fue Unamuno, que venía de Bilbao. Páginas equivalentes a las que-cada uno a su modo-han dedicado Pla al Ampurdán, Juan Ramón a Huelva, Baroja al País Vasco, y el mismo Blasco a la huerta valenciana o Pereda a la Montaña, no se han dado aquí más que raramente. Pero no quiero divagar. En mi caso, Castilla ha sido muy emocionante como escuela para comprender la expresión de la tierra y me parece que lo que vi en ella durante 2o años ha estado siempre detrás (como piedra de toque o pieza de contraste) de lo que he visto después. Pero ha correspondido a ese después mi capacidad para ver en detalle y en concreto.
Dionisio Ridruejo. Casi unas memorias . Ed Península Barcelona 2007. Páginas 302-303
martes, septiembre 18, 2007
Comentario a Noticia Aparecida en el Diario de Burgos
Que la provincia de Burgos haya perdido más de 700 habitantes al año en medio siglo es una mala noticia, por supuesto, pero que un redactor del Diario de Burgos hable de la vieja Castilla de páramos y trigales es, aunque de otra categoría, por lo menos tan mala como la anterior. El topicazo, desafortunadamente extendido por la Generación del 98, ha hecho mella hasta en la redacción del Diario de Burgos. Como nacido en la provincia de Burgos, en Huerta de Rey, en una comarca rodeada de pinares, tardé bastante tiempo en entender eso de páramos y trigales cuando estudié el bachillerato. Cuando después he viajado por la vieja Castilla he podido comprobar porqué me costaba entenderlo. Y es que cuando hablamos de la vieja Castilla tenemos que aclararnos. Yo no veo esos páramos y trigales como señas de identidad en la mayor parte de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, por no mencionar la vieja Castilla de siempre, Santander y La Rioja.
Cuando me di cuenta de esa Castilla de páramos y trigales fue cuando por primera vez, allá por 1968, entré en la provincia de Valladolid, entonces comprendí pefectamente la frase, pero también aprendí que Valladolid -fundada por el leonés Pedro Ansúrez-, Palencia, la Tierra de Campos y buena parte de la llanura leonesa, eran parte de otro reino, el viejo Reino de León. Qué pena que el castellanista segoviano Anselmo Carretero ya no pueda decir nada en este debate. La triste muestra que nos da un redactor del Diario de Burgos no es nada más que una más en la absoluta falta de identidad de una nacionalidad histórica: Castilla. No da más de si una carta al director, pero si que puede dar de sí un consejo. Si lo encuentran, tarea difícil, regalen esta navidad el libro de Anselmo Carretero: Castilla. Orígenes, auge y ocaso de una nacionalidad. El afortunado lo agradecerá toda la vida.
Pelayo Molinero Gete
20 Peel Street
London W8 7PD
viernes, septiembre 07, 2007
¿Qué pasó en Independientes por Cuenca?
4 de Septiembre, 2007
Todo el mundo puede entender, que hay ciertas actitudes en los militantes de un partido, que están sometidas a ley del Partido que son los Estatutos y las reivindicaciones por las que nace ese colectivo.
Antonio Melero y José Luis Collada, en su día; conformaron unos Estatutos y añadieron las reivindicaciones por las que ixC se constituía como Partido Político, no voy a nombrarlas todas; pero hay una muy significativa: “Este Partido luchará porque la Estación del AVE se mantenga dentro de la ciudad, no permitirá que se haga un apeadero, y no tolerará la corrupción”.
Cualquier particular puede financiar a Independientes, y a cualquier partido, hasta un máximo de 6000 euros –aunque se trataba de mucho más-, al no existir una ley de financiación de partidos, siempre que no entre en conflicto con sus Estatutos y reivindicaciones. Pero en nuestro caso desarmaba dos pilares básicos de nuestro ideario: la ubicación de la Estación del AVE dentro de la ciudad y la demanda de corrupción siempre que dispusiéramos de datos objetivos que lo demostraran.
Terminamos , sin ningún acuerdo, las negociaciones oficiales que habíamos empezado un año antes con el Partido Popular, en las que este Partido pretendía ir junto a nosotros en las elecciones de mayo. La propuesta era aceptar cuatro concejales en una lista, un diputado autonómico y algún cargo de relevancia en la gestión municipal. Entendimos que lo que pretendía el PP era disolver a los miembros de IxC en una lista de Concejales y esa es la razón por la que se cortó tajantemente. Por tanto, los miembros de la Ejecutiva de nuestro Partido, decidimos que IxC concurriera a elecciones en solitario. Todos estábamos de mutuo acuerdo y nunca hubo enfrentamientos por esta cuestión,
El verdadero problema surgió en el momento de la financiación. Hubo conversaciones con José Collada por parte de empresarios de la construcción, que no prosperaron; y hubo también conversaciones con Antonio Melero, que sí prosperaron.
La macro empresa constructora que quería financiarnos, jugó fuerte y convenció a Antonio Melero.
Antonio en ningún momento quiso decir el nombre de la constructora, pero era obvio, puesto que recibimos un teléfono fax, un ordenador impresionante, una impresora de las grandes y otro ordenador portátil que se lo llevó directamente Joaquín López y alguna otra minucia, puesto que decían que esto no era dinero –por valor de doce mil euros-. El Secretario se limitaba a decir, sin más, que el nombre de quien financiara la campaña era un “acto de fe”. El caso es que se designaron mediadores, fuera del Partido, para hacerse las “entregas y recogidas”.
Nosotros seguimos haciendo los mismo artículos, con los mismos contenidos de siempre. Sin embargo, José recuperó dos artículos que tenían que ver con cuestiones de política urbanística, referidos a las “Huertas de la Alameda” y “la Estación del AVE y los terrenos de RENFE”. Yo mandé, a través del foro, alguna crítica contra los constructores en cuestión y contra la política del Ayuntamiento, etc. -como siempre lo hemos hecho-. Hasta que, según Melero, surgieron las amenazas de un abogado que fue a su casa. Esta amenaza, siempre según la versión de Antonio Melero, se hacía en un principio a toda la formación política; pero identificado Collada como autor de los artículos, la amenaza se dirigió directamente hacia su persona, según dijeron Melero y Javier Sáiz Verges -entonces Secretario-. Se manipuló la página web del Partido para firmar los dos artículos, de manera que se señalara a su autor.
A mi me acusaron de haber transmitido a Marina Moya información del Partido; sin pruebas. Y precisamente aludían a ese falso motivo, para alegar no querer compartir una lista electoral conmigo; y a la publicación de datos sobre corrupción urbanística, para eliminar a José Collada, calificándolo de desleal.
Todo lo que pasó después, tenemos cintas y grabaciones transcritas, que las pondremos en la web. Publicaremos un relato con la literalidad de los hechos y fechas en que ocurrieron. Estamos dispuestos a que todo Cuenca sepa lo que ha pasado en estas elecciones; primero por nuestro honor, y segundo porque esto no vuelva a pasar nunca más en nuestra ciudad.
Jesús Manuel Pérez Fernández
sábado, septiembre 01, 2007
A son de dulzaina

FERIAS Y FIESTAS DE SEGOVIA 2007
A son de dulzaina
Lo ofrece la Escuela de Dulzainas a Joaquín González
D.M.N.
Por ser el ideólogo y el primer director de la Escuela de Dulzainas, Joaquín González será el homenajeado este año por la propia escuela que desde hace varios años organiza anualmente y coincidiendo con los días previos a la fiesta de San Juan un homenaje a una persona relevante y distinta del mundo de la dulzaina y del folklore.
Carlos de Miguel, organizador del homenaje y persona muy implicada en la actividad de la Escuela de Dulzainas, afirma que homenajear a Joaquín González “era una cosa necesaria” por varios motivos: en primer lugar porque este año se cumple el vigésimoquinto aniversario de la Escuela de Dulzainas en cuya creación González “tuvo un gran peso a nivel de ideas y de cómo se iba a desarrollar. Además, generalmente hacemos homenajes a personas más mayores y creemos que es bueno también reconocer su labor a los más jóvenes”.
Además de la puesta en marcha de la Escuela de Dulzainas, Joaquín González recibió clases de dulzaina del maestro Agapito Marazuela por lo que, en opinión de Carlos de Miguel, “otra de las razones por las que le hemos elegido a él es que actualmente es el puente que une a los dulzaineros actuales con ese gran dulzainero, Agapito Marazuela, constituye el nexo entre éste y las generaciones posteriores”. De Agapito Marazuela Joaquín González aprendió lo que Carlos define como “el respeto a la dulzaina”.
El homenaje que anualmente y desde el año 2001 ofrece la Escuela de Dulzaina nació por razones tristes: la muerte de Luis Barreno, dulzainero y profesor de la Escuela. A partir de entonces, todos los años se ha organizado un acto reconociendo el trabajo de algún profesional destacado. Otros homenajeados han sido Mariano San Romualdo y Demetrio García.
En este caso, la intención era que fuera una sorpresa, algo no muy difícil de mantener teniendo en cuenta que Joaquín González vive en Bruselas a pesar de lo cual mantiene contacto con la Escuela de Dulzainas y, por supuesto, con Segovia. Esta idea ha hecho también, en palabras del organizador, que “el acto sea sencillo, no sólo para evitar que se extendiera la noticia y le llegara a él, sino también porque es el carácter que suele tener, el que queremos darle”.
Como en anteriores ocasiones, el acto consiste en que los alumnos de la Escuela de Dulzainas que quieran participar salgan a la calle, tocando un pasacalles en su camino de Fernández Ladreda a la Plaza Mayor —en el kiosco tendrá lugar el homenaje— vestidos con una camiseta que muestra el rostro de Joaquín González. Una vez allí, el homenajeado tocará alguna pieza y, una vez concluido, los miembros de la Escuela prosiguen la fiesta cenando todos juntos.
martes, agosto 28, 2007
Segovia: Un mosaico de actividades para festejar San Pedro
Arahuetes valoró la alta participación de los segovianos en todas las actividades y destacó la ausencia de incidentes durante las fiestas
María Coco - Segovia
A las diez de la mañana la música de la Escuela de Dulzaina de Segovia, con sus dianas, advertían de que ayer, con motivo de la festividad de San Pedro, el centro de la ciudad se iba a convertir en un ir y venir de gente, en el escenario de decenas de actividades y en el alma de unas fiestas que, poco a poco, llegan a su fin. Así fue, aunque con excepciones. Algunos de los barrios también contaron con actividades festivas.
Mientras los vecinos de Revenga se despertaban con la música del ‘Autobús de la feria’, los pequeños del Palo-Mirasierra disfrutaron de las actividades infantiles. Al mismo tiempo, la comparsa de los Gigantes y Cabezudos volvía a sorprender a segovianos y turistas, niños y mayores. Acompañados por el sonido de las dulzainas y tamboriles de 'Los Silverios' recorrieron algunos de las calles de la ciudad. Los pequeños no pudieron ocultar su sorpresa. En sus atónitos ojos una mezcla de asombro y respeto reflejaba una estampa que se produce desde hace 117 años, cuando salieron por primera vez a la calle esos insignes segovianos. Desde entonces han sido embajadores de las fiestas e incluso de la capital en certámenes como el Festival Mundial de Títeres de Charleville.
En la plaza, la Banda de la Unión Musical de Segovia ofreció un concierto cuya última pieza, el Himno a Segovia, fue entonado por el alcalde, Pedro Arahuetes, y varios de sus concejales. “No recuerdo unas fiestas con tanta afluencia de público a todos los espectáculos (...) me conformaría con que todas las fiestas se celebraran así, sin incidentes, sin ningún problema, con normalidad y con mucha gente”, destacó el regidor. El día concluyó con el tradicional Castillo de Fuegos Artificiales, desde los Altos de la Piedad, una cita que volvió a congregar a miles de personas.
jueves, agosto 23, 2007
Las lenguas profanas como fundamento nacional
por RES
Es una costumbre ampliamente admitida en las naciones modernas tomar una de las lenguas de la nación, habitualmente la más extendida como lengua nacional. En cualquier caso siempre se podría argumentar que se está acudiendo a un sofisma bien conocido, que consiste en tomar la parte por el todo; “ pars pro toto” como decían los escolásticos.
Es curioso que entre muchos ejemplos nacionales , se ha elude cuidadosamente el caso suizo o por otro nombre la Confederación Helvética – mi organización predilecta en algunos aspectos- , que curiosamente tiene varias lenguas nacionales reconocidas. No pretendo comparar ese caso con el caso español, puesto que aquí no se trata de federar o confederar nada, sino sencillamente disgregar. No es la primera vez en la historia peninsular que suceden fenómenos políticos y sociales, como los que están ocurriendo ante nuestros ojos (movimiento cantonal de la 1ª república, reinos de taifas en la España musulmana)
Deliberadamente evité entrar en la cuestión de los idiomas oficiales nacionales de las naciones modernas, porque al no ser nacionalista, veo ante todo un mecanismo perverso de exclusión y división en la base de la nación moderna. Cualquiera que viva en estos momentos en la península ibérica tiene ocasión de comprobar cada día esos extremos de manera fehaciente; cosa distinta es que entienda las razones de fondo subyacientes en esta nueva ventolera de taifismo íbero-balcánico-tribal. Desde luego todo este cacao no se va a arreglar en absoluto apostando por una nación más grande, en este caso la moderna nación española surgida en de la constitución doceañista del siglo XIX. Lo más que se podría conseguir es un aplazamiento de la cuestión, que resurgiría fatalmente dentro de no demasiado tiempo.
La nación moderna carece de un principio de integración profundo, noético (derivado de nous, espíritu en griego), en contraposición a las sociedades tradicionales. En la civilización hindú, el pueblo Baratta, no necesitaba una organización política unitaria, para constituir una unidad espiritual. Algo similar se podía decir de la Hélade, aunque en está la degeneración era ya muy patente.
Solo un lenguaje espiritual crea una unidad profunda, que no precisa necesariamente de una contraparte externa. En la edad media occidental ese lenguaje se llamaba cristianismo, y el espacio político y social al que dio lugar se denominaba cristiandad. Hoy día ese lenguaje ha perdido en occidente casi totalmente –por razones complejas- la capacidad de unión noética.
Un lenguaje profano externo –inevitablemente situado en el plano de la diversidad- no puede nunca crear una verdadera integración humana, aunque se intente apuntalar con recuentos de opiniones mayoritarios intituladas con el honorificiente apelativo de democráticas, con operaciones terroristas o con promesas de bienestar material.
Denominaciones linguísticas...¿y si hablamos en cristiano?
por RES
El interminable tema de las denominaciones lingüísticas no parece tener fin, salvo para las posturas nacionalistas escuetas y elementales; así el español que afirma: la lengua de España es el español y basta; o el pretendido castellanista -que en la mayoría de los casos adoran una Pseudocastilla idealizada e ilusoria- que afirma: la razón de ser del nacionalismo castellano es la lengua castellana (supongo que también podría decir lo mismo un argentino).
Algunas observaciones al respecto.
a) No necesariamente todas las naciones modernas deben ser homologables en lo que se refiere a su lenguaje nacional. Aunque ciertamente eso es lo que se pretende desde la Revolución Francesa, no ya solo en Europa sino en todo el universo; hasta en Vietnam. Curiosamente el caso suizo no encaja en los moldes típicos de la denominación de la lengua oficial nacional, no hay un lenguaje nacional suizo, hay varios.
La formación de España como nación fue un proceso federativo de reinos, donde no se planteó en absoluto la idea de una lengua única oficial. Esto solo se planteó cuando llegó la modernidad, es decir la uniformidad y el absolutismo, al estilo franchute.
La verdadera Castilla - antaño una pequeña Suiza a no confundir con León- fue igualmente una federación de pequeñas repúblicas (tales como las comunidades de villa y tierra, behetrías y otras), donde no había una por así decir lengua oficial castellana; el lenguaje culto era el latín, en los territorios forales vascongados se hablaba una interminable serie de lenguajes vascuences distintos entre si. Y no vale ahora aplicar un criterio nacionalista lingüístico moderno y aplicarlo al pasado; antaño guste o no un oñacino (de Oñate) se sabía tan castellano como un abulense.
b) España como país periférico de Europa – atinadamente observado por Octavio Paz - no casó bien la modernidad con el centralismo, el uniformismo y el absolutismo; no experimentó las enormidades que exacerbaron el nacionalismo en diferentes naciones europeas. En Francia antes de 1914, el sentimiento nacionalista era bastante tenue, una normando se sentía normando antes que francés, lo mismo se podía decir de un auvernés, un provenzal, un borgoñón o un bretón. La primera guerra mundial exacerbó el sentido nacionalista francés frente al boche. La Alemania Guillermina, conjunto interminable de coronas, reinos, ducados, ciudades libres y otros interminables restos de organizaciones medievales, radicalizó su nacionalismo germánico frente a lo eslavo, lo latino o lo balcánico a partir de la primera guerra mundial. España estuvo fuera de aquellos fregados, nada extraño pues que el nacionalismo español sea pálido y desvaído, hasta el punto de considerar con indiferencia la propia desaparición de España.
c) La raíz última de un orden comunitario es un lenguaje del espíritu que el lenguaje escolástico denominaba “autoritas”. Esa última raíz la ha pretendido sustituir el estado moderno con más o menos fortuna por un pacto social, que entra dentro del ámbito de las opiniones subjetivas y de las emociones. Hoy día el sentimiento es la base de todos los nacionalismos, a veces justificados con apelaciones a mayorías más o menos constatables. Es curioso comprobar como en este momento de fragmentación de España, el único argumento que aportan unos y otros son de tipo emocional –derechos históricos, interminables absolutismos del pasado, aspiraciones a mejoras y comodidades materiales propias obstaculizadas por una pertenencia común forzosa, y otros etcéteras- .
d) Ese lenguaje del espíritu mencionado se ha reflejado en ocasiones en lenguajes sagrados como el sánscrito, el árabe, el avéstico, el hebreo y otros; en occidente no existen lenguas sagradas, todas las lenguas objeto de reivindicación y lucha por parte de los modernos nacionalismos son lenguas profanas. Existió antaño una lengua común –no sagrada- de cultura en el ámbito europeo que fue el latín, lengua que ni siquiera fue la primigenia lengua tradicional del cristianismo que fue la lengua griega, origen por cierto de muchas incomprensiones y desviaciones del cristianismo occidental. Ese moderno latín que es el inglés, más que lengua de cultura es lengua de comercio, de turismo o de ligues playeros.
e) Lenguas tribales muchas o lengua única universal, sin verdadera “autoritas” no hay comunidad humana con sentido. La balcanización ibérica responde a objetivos de confrontación mundial, muy por encima de las pretensiones de los pequeños partidos nacionalistas
martes, agosto 21, 2007
¿Por qué los castellanos no queremos hacernos nacionalista? Una respuesta.
Por Res
Una respuesta.... a tu angustia existencial-nacionalista o nacional-existencialista (naxi)
Me parece que formulas mal la pregunta. Si eres honesto contigo mismo lo que quieres decir en el fondo es ¿ Porqué los castellanos no nos hacemos como los catalanes, los vascos, o los gallegos, y así contar en la rebatiña de la liquidación por saldo de Ex-paña?. ¿Por qué?, ¿ Por qué?.
Para intentar entrar someramente en el asunto hay que suponer que se tiene una ligera idea de lo que es una nación constituida en sentido moderno - cuestión menos conocida de lo que a primera vista parece-. Para tocar solo un aspecto digamos que la nación moderna europea hija de la revolución francesa adoptó rápidamente el pensamiento romántico alemán expresado por Fichte: la lengua hace la nación. A partir de ahí la lengua nacional es uno de los caballos de batalla de todo nacionalismo moderno que se precie.
Da la casualidad que la constitución de España como nación moderna en 1812 moderna, estableció el castellano como lengua nacional. Por tanto en un sentido moderno el castellano ha realizado una de las aspiraciones principales del nacionalismo moderno con la creación de la España moderna.
Ya de entrada la denominación de la lengua como castellano es ambigua y bastante equívoca, al mismo tiempo que en Castilla, sin préstamos, traslados ni imposiciones, el castellano se hablaba como lengua propia - entre otras- en el Reino de Navarra, el Reino de Aragón, el señorío de Molina . Por tanto no está del todo justificado que se llame lengua castellana, se podría denominar con igual razón lengua navarro-aragonesa-castellana, lengua de los valles del Ebro tirando para arriba, ebrés, ibérico-romance u otras muchas que al parecer no han prosperado. La razón fundamental de la actual denominación sería pues debida al número y al poder político dominante según los tiempos. Es decir la fuerza coactiva, como siempre.
Por tanto hacer del castellano una especie de nacionalista al estilo catalán, vasco , gallego u otro exotismo periférico está condenado al fracaso de antemano. En realidad como fauna exótica si existen algunos elementos autodenominados nacionalistas castellanos, del éxito de su implantación da buena cuenta su implantación numérica ( examinen resultados electorales de izca, cagaleros y demás ralea). Estos últimos cometen la enorme majadería de intentar apuntalar un nacionalismo castellano en base de lengua y otras estruendosas imbecilidades, muy en la línea del nacionalismo catalán o vasco; evidentemente van de cráneo.
Todo nacionalismo moderno pretende una serie de uniformismos igualitarios, en la lengua, la ley, las tendencias políticas partidarias, los enemigos a los que hacer frente, las lealtades que mantener, los ídolos que adorar y las obediencias a seguir, que son lo más opuesto a lo que históricamente fue Castilla.
Estoy de acuerdo en que mayoritariamente el castellano ligó su suerte política a la apuesta nacional de España moderna, y esta última está en fase de liquidación como saldo de ocasión. La frase evangélica : "el cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán” (San Mateo 24;35) parece hay más cierta que nunca. Intentar ahora reanudar un nuevo nacionalismo castellano con una especie de España en pequeñito con su misma lengua oficial y todos esos elementos que perfilan una nación moderna, me parece que está condenado al fracaso; nunca segundas partes fueron buenas.
En cualquier caso la nueva constitución de nuevas micronaciones empobrecidas, sin peso decisorio alguno y a la greña entre ellas sobre el cadáver de Ex – paña me parece que es una de las metas del mundialismo, que pretende arrasar las últimas defensas gubernamentales con posibles frente al nuevo capitalismo ubicuo. En el caso de una supuesta micronación castellana, esta tendría que cumplir el papel de malvado enemigo – heredera de la España inquisitorial, tirana y retrógrado - que seria fundamento del fervor nacionalista de las muchas micronaciones por las que estaría rodeada.
Todo eso aparte de que composición étnica de la población europea no permitirá en un futuro más próximo de lo que parece el funcionamiento de los estados modernos, más que como meros fantasmas supervivientes de unos tiempos que ya no van a volver. No se que engendro sería una micronación castellana con un 80% de población procedente del altiplano andino, del Magreb, de Senegal, Mauritania, Malí, Burkina Fasso y otros países subsaharianos, más pakistaníes, chinos, hindúes, kurdos, malayos y otras etnias de imposible enumeración, en ponderación global de religión islámica mayoritaria –pacífica y tolerante donde las haya-, acaso hablando inglés como lengua de comunicación común, campos desérticos, megápolis abarrotadas, guetos culturales de precaria comunicación, paro colosal y delincuencia galopante. Ese es el posible futuro castellano por la senda micronacional. Todo lo que no sea buscar alternativas a ese engendro que se avecina es ser cómplice de ese caos, empezando por los nacionalistas o nacionaleros y sus milongas de felicidad doméstica nacional-castellana.
No me fascina el nacionalismo catalán, ni el vasco, ni el gallego ni ningún otro. Ante la desaparición de la moderna nación española aparto de mí la idea perversa de micronaciones sucesoras. Más bien se me ocurre pensar si la desaparición de España, no marca el comienzo de otras tareas nuevas: el principio del fin del estado moderno; la vuelta al origen, a lo esencial, al pacto sagrado –siempre anterior y superior a la ley-, es decir de la federación auténtica de hombres y pueblos no de estados nacionales; retornar al sentido último de la vida y a la comunidad humana que surge de ella, no a incrementar el consumo de artefactos y aumentar la renta per cápita con su lógica conclusión de reventar con presteza el globo terráqueo.
Te sugiero una solución: hazte catalán, o vasco o alguna cosa por el estilo (si te dejan), de esta forma se colmarían tus ansias nacionalistas tremendas.
sábado, agosto 18, 2007
Himno de Segovia
Voces de Gesta, la historia canta,
también un himno bello y cordial,
por la Segovia, guerrera y Santa,
que dio las rosas, que dio las rosas de su rosal.(BIS)
Guardo el Alcázar como un joyel,
y a la princesa, dulce y sencilla
y fue una tarde cuando Segovia gritó: ¡Castilla!
por la princesa, por la princesa Doña Isabel.(BIS)
Los Comuneros, cuando abatido fue su pendón,
supieron darle al pueblo su corazón,
y ante el cadalso, a flor de labios una oración
y así murieron, dando sus cuellos a la traición.(BIS)
Porque Segovia, como es Castilla,
hizo a sus hombres y los gastó.
lunes, agosto 13, 2007
In memoriam . Gaudencio Hernández (Diario de Ávila domingo 12 de agosto 2007)
Falleció en Ginebra el miércoles 8 de agosto de 2007 Gaudencio Hernández, colaborador habitual en el espacio Tribuna Libre del Diario de Ávila - algunos de los cuales se han reproducido en este blog - abrió una ventana a los abulenses para dar a conocer las singularidades de la política suiza, esa gran desconocida en el ámbito mundial.
Gaudencio Hernández fue licenciado en Letras, residió en Ginebra, Suiza, donde ejerció como Asistente Social y Profesor de Español. Prolífero escritor que en todos sus libros nos deja la huella de algunos retazos de su vida, deleitándonos con su lectura y reflexionando sobre los problemas acuciantes de nuestro tiempo. Entre sus libros están: Tormenta en Gredos -Premio Platero del Club del libro español de las Naciones Unidad de Ginebra-: Ávila, pícaros y santos y Mis cuatro gracias.
Otros títulos publicados:
El otro.
Silvia. Una española en Ginebra.
Diálogos con el Sr. Ibarretxe.
Los judíos y nosotros.
El otro. El reverso del ser. Una nueva filosofía.
Historias de amor
"La Revista, para leer en verano" ofrece, a modo de homenaje, un relato inédito del escritor abulense Gaudencio Hernández –San Juan del Olmo-, fallecido el pasado miércoles en Ginebra, y colaborador habitual de Diario de Ávila'. En la foto, con unas flores en la mano, acompañado de un amigo en visita reciente ala Sierra de Ávila, su paisaje natal.
Cecilia , melodía callada
por Gaudencio.Hemández
Diario de Ávila domingo 12 de agosto de 2007
Cecilia pasó ligera por mi vida como una sonata de Mozart. Todo en ella es musica, melodía, viento que silba en la tarde. La ópera La Flauta Mágica, también de Mozart, se encarna en ella y entonces- corre, vuela, se me escapa de las manos. Es melodía inmaterial, celeste; a veces quiero cogerla en mis brazos y se va, se va por los aires tocando su flauta. ¡Qué poder el de su músícá! No sólo la que sale de su piano, sino la que vibra en el fondo de su alma. Cecilia, cuando toca, cuando cuando oye, cuando siente Mozart en el fondo de su alma, es tal la transformación que se opera en ella que uno no sabe si es real, de carne y hueso, si es música sonora, sueño, encantado o espíritu celeste. Pero, eso sí, entonces es deseo; el más puro deseo que sale de su corazón, que sale del mío.
Otras veces tocando, escuchando los Dichterliebe (Amores del Poeta) de Schumann, la veo venir hacia mí, tomarme de la mano, llevarme al campo y perdernos entre flores y árboles, entre s torrentes y rocas de granito. El amor sube, sube ama encendida, nos envuelve a los dos , nos quema, nos abrasa. Todo en ella se hace fuego, deseo, pasión. La tarde, el crepúsculo nos
cubre con su manto rojo y el viento, la brisa nos lleva abrazados, fundidos en uno, por caminos de ensueño. Volvemos a desandar el camino. Las estrellas de la noche cantan a coro un Dichterliebe. Nosotros las escuchamos embelesados.
A veces, Cecilia se pone a tocar al piano los 24 Preludios de Chopin. Son veinticuatro ninfas, beldades que pasan en procesión ante mis ojos, Vive, se encarna en cada uno de ellos y como en
En un caleidoscopio voy viendo pasar ante mí a Cecilia transformada en veinticuatro beldades diferentes: alegre, graciosa, sonriente, rubia, morena, pálida, rosa temprana, manzana reineta, tizón encendido, nieve pálida, agua que sacia mí sed.,. ¡Qué misterio! ¡Qué placer poder gustar, experimentar, amar y desear 24 mujeres en una sola!
Pero Cecilia ama, adora a Beethoven. Su música levanta torbellinos, torrentes dé lava, dulzura infinita de mar en calma, gritos de rebelión salvaje, temblores y angustias de muerte, ansias de eternidad, de vivir y pervivir, El Quatuor op. 131, me dice, «es música más sublime.', más profunda, más filosófica que jamás se ha escrito; es una de las últimas obras que escribió , su testamento. Para mí es una pieza dura, apenas penetro en ella». Al escucharla, yo la veo entrar en su interior, temblar con espasmos de muerte, explotar en encanto de vida y esperanza. Cuando escucha a Beethoven, Cecilia deja este mundo, se adentra en ella misma, y como sí entrara en tránsito, en un sueño, se va transformando en poesía, en drama, en coro de ángeles, en grito de revolucionarios, en vida y muerte, en fuego, sobre todo en fuego. Jamás con música alguna la siento tan radicalmente transformada: la música la llega, le arrebata las entrañas.
Ella es entonces para mí deseo absoluto.. fuego qué me devora vendaval que me, lleva, al horizonte de la vida y la muerte, instante sublime, música callada del amor, del orgasmo que funde dos almas en una.
«Ven», me dice en la noche callada, con el cielo cargado de estrellas, «ven que escuchemos a Falla. La magia del amor sólo se siente en la noche escuchando, bailando, la Canción del fuego fatuo de El amor brujo. Siento sus ojos brillar corno centellas; se clavan en mí, me llegan al alma. Sus brazos dan vueltas como. palomas en la Plaza de San Marcos. Sus piernas saltan en torno al fuego, como sátiros en noche de San Juan. Todo en ella tiembla, arde, corre y gira . En la noche estrellada se duerme en mis brazos, escuchando el último acordé, del último zapateado de la "Danza del Fuego».
Cecilia es, como dice Juan de Yepes, « música callada, soledad sonora»..
jueves, agosto 09, 2007
VIVIIR EN SEGOVIA. Carlos Arnanz Ruiz
VIVIR EN SEGOVIA
El anónimo autor del POEMA DE FERNÁN GONZÁLEZ
no repara en proclamar que “de toda Spanna Castyella es mejor”
y dentro de Castyella “la Montanna” (de Burgos), es decir:
Santander.
Habitante de la Aldea Global pero avecindado en Segovia y a
diferencia del autor citado, afirmo que “de toda Castilla,
Segovia es mejor”; preferencia debida más a razones subjetivas
que a la querencia de cuna en que presumiblemente coincidimos
ambos.
Vivir en Segovia ha sido para mí y lo sigue siendo, un suceso
trascendente. Segovia es mejor porque así lo he decidido en un
deliberado ejercicio de libertad coherente con el significado de
mi propio nombre Carlos, del germánico Karl, hombre libre.
Debo subrayar, sin embargo, que mi nacimiento en Segovia
fue fortuito (pudo ser en Madrid donde vivía mi abuela
materna), aunque en esta ciudad y en otros lugares de su
provincia vieran la luz antes que yo mis padres, mis abuelos y
un largo etcétera que se retrotrae a varios siglos.
Vivir en Segovia me ha deparado alegrías y penas. La mayor
de las alegrías, pertenecer a una colectividad de muy honda
raigambre histórica como es Castilla y de la que Segovia forma
parte. Precisamente en la mayor creación que llevó a cabo esta
comunidad y cual es su propia lengua, escribo estas líneas que
brotan sentidas, sinceras y un tanto apasionadas.
La mayor de las tristezas, ver a Castilla ay con ella a Segovia,
sumidas en una formidable ceremonia de la confusión en la que
interesados oficiantes reiteran disparatados señuelos que se
disuelven en su propia falsedad.
La entronización del esperpento podría ser hasta divertida de
no estar en peligro la desaparición de uno de los pueblos, el
castellano, mas significativos de España y aun de Europa. Y
mientras que con mejor o peor acierto caminan hacia el futuro
los demás pueblos de España, Castilla y con ella Segovia, se
aprecian trastabilladas y lo que es peor, fragmentadas y mudas,
víctimas de su propia amnesia.
Sobre las cabezas de los castellanos planean flagrantes
condenas que hipotecan no ya su presente, sino también su
futuro. La cultura castellana sumida en amalgamas bien
dispares, propende a disiparse hasta el punto de que ya no se
dice castellano a nuestra lengua, sino español.
Vivir en Segovia me permite asistir atónito a la dócil
sumisión de los castellanos en numerosos aspectos que
dependen de unas estructuras oligárquicas que han
desnaturalizado el sentido de sus tradicionales libertades que
tanto tuvieron que ver con la lucha contra la injusticia, el
desafuero o la iniquidad.
El panorama no puede ser más desolador. Vivir en Segovia
lleva implícito morir en Segovia. Cualquier segoviano
consciente detecta al instante la desorientación de esta provincia
en una región inventada que ni es León ni es Castilla y en la que
fue metida, no se olvide, a la fuerza.
El pesimismo y la ignorancia hacen que del árbol caído otros
hagan leña. Y devaluada la verdadera personalidad del pueblo
castellano en general y del segoviano en particular, permítaseme
pensar a gritos en la creencia de que estos difícilmente van a ser
escuchados.
C.A.R.
sábado, agosto 04, 2007
Pertenencias múltiples, diversas e irreductibles ,no pertenencias nacionales
por RES
Conviene aclara algunos extremos.
1ª De una manera rigurosa – que no tengo la menor intención de pormenorizar aquí- tradición no significa pasado, ni siquiera origen sino más bien intemporal y eterno; soy consciente de que esto no es un lenguaje fácilmente accesible en la actualidad. Es decir el que verdaderamente se adhiere a la tradición no sigue a los antiguos sino que busca lo que los antiguos buscaban. Una cosa es aprender del medievo y otra cosa es su imposible resurrección.
2º La moderna uniformización del estado moderno ha sido la antesala de la uniformización robótica mundialista, con toda la enorme pérdida de diversidades de todo tipo, difícilmente recuperables. La gestación de la nación moderna y el correspondiente nacionalismo moderno ha producido y sigue produciendo una cantidad tal, de sangre, atropellos, muertes y crímenes millonarios, violencias inauditas y guerras feroces como ninguno de los episodios que se recuerdan desde la aparición del ser un humano sobre el globo terrestre; por lo tanto no veo con alborozo la perpetuación de semejante orden político bajo el adjetivo vagamente honorificiente de que se trata nada menos que de la modernidad, y que por tanto ser nacionalista es algo así como un título de orgullo. Nación y confrontación, nación y guerra, nación y empobrecimiento vital de todo tipo son términos inseparables. Parece que la consigna es: desaparezcamos en nuestras irrepetibles singularidades para sobrevivir (obviamente no como posibles castellanos de ahora sino como vagabundos de un chato mundialismo).
3ª La igualdad formal externa que propugnaba el viejo lema de la revolución francesa, carece del menor sentido sino es precisamente para estimular al máximo la inimitable singularidad interna. Otra cosa es que se pretenda una sociedad cuartelaria (presente en nuestra memoria el comunismo soviético), o el corral de borregos.
4º El nacionalismo moderno constriñe y condiciona las pertenencias múltiples, diversas e irreductibles del ciudadano. Los zarpullidos agudos de nacionalismo periférico en la península ibérica son muy instructivos en ese sentido. El hombre tiene pertenencias múltiples que no es lícito castrar con nacionalismos de vario pelaje. Un hombre es parte de una familia, miembro de concejos varios: locales, vecinales, municipales, ragionales, nacionales, continentales; partícipe de asociaciones profesionales, culturales, miembro de de una organización de dimensión espiritual (cada vez menos), perteneciente a una región (Castilla), luego a un reino (en otras épocas eso era España) o nación, a una organización continental que es el origen del despliegue de una civilización (eso fue antaño Europa, pero mientras no se bombee y achique el nacionalismo es difícil que se recupere esa función). Todo eso por no hablar de la patria que supone un amor, una obra maestra , o un momente de rapto nouménico.
La base del error político moderno es intentar castrar las posibilidades humanas con el nacionalismo.
