martes, marzo 09, 2010

Respuesta, sin ira, a un independentista catalán ( Informativo Castilla nº 2 1979)

RESPUESTA, sin ira, a un independentista catalán

Un diario de Barcelona, en su suplemento dominical, acaba de publicar una interesante entrevista con Jordi Carbonell, el conocido profesor e intelectual catalán.

Carbonell se declara independentista radical, dice que los catalanes "están completamente oprimidos" y que "a la larga el independentismo se irá demostrando como la única posibilidad real de gobierno del país".

No nos ocuparíamos de los, a nuestro juicio, erróneos esquemas de Carbonell, sí no fuera porque una vez más reduce a Castilla al papel de chivo expiatorio de los agravios, reales o supuestos, de Cataluña. Asegura que las fuerzas que dominan el Estado español son la continuidad de "la antigua oligarquía agraria castellana que después ocupó sus lugares en la Banca, y que dentro de la península Ibérica se ha producido un imperialismo y el imperialismo siempre es un fenómeno de clase que, en este caso, "llevó a término la oligarquía agraria castellana, que era la clase dominante".

Nuevamente el nacionalismo periférico, o alguna de sus manifestaciones, revela su desconocimiento de la auténtica Castilla y de la verdadera historia de España. Confunden a Castilla, al pueblo castellano, con el reino llamado de León y Castilla y, en definitiva, con el Estado español, y nos hacen responsables a los castellanos del unitarismo y de todos sus errores y excesos.

Otra vez vuelve a ignorarse que Castilla no es el poder central, ni las estructuras de Madrid, ni el reino de Castilla y León. Castilla es un pueblo, que como todos los demás de España, quedó sujeto a unas estructuras de poder, y carece de sentido atribuirle en exclusiva tanto las glorias como los abusos del poder español El pueblo castellano no es el autor del centralismo, sino su primera y quizá más sacrificada víctima. La pretendida hegemonía castellana es un mito literario y político, utilizado al servicio de determinados intereses.

En Castilla, no en el territorio del antiguo reino así denominado y que comprendía diferentes pueblos -vascos, castellanos, leoneses, asturianos, gallegos, extremeños, manchegos, andaluces y canarios-, sino que en el auténtico país castellano, no cabe hablar de oligarquías, ni agrarias ni de otro tipo. Aunque es sabido que las oligarquías carecen de patria, el inventario de los oligarcas españoles no puede hacerle buscándolos en Castilla, sino en otras regiones o países de España, que, por cierto, de alguna manera se han visto más favorecidos: con el crecimiento económico, con la abundancia de puestos de trabajo, con la absorción de cientos de miles de trabajadores sustraídos a las regiones deliberadamente empobrecidas y despobladas, entre ellas Castilla.

Desde una perspectiva internacionalista y de izquierda, como la que se plantea Carbonell, parece mayormente aún un deber ético considerar y respetar el drama colectivo de los pueblos de España vaciados materialmente por el desarrollismo; forzados sus hombres y mujeres a emigrar, a arrancarse de sus raíces y asumir en el destierro una cultura y una lengua que, aunque dignas de todo aprecio, no son las suyas. No es justo, ni tiene la menor lógica, colgar a estos pueblos el sambenito de "dominantes y opresores" Por el contrarío, parece que es llegada para todos la hora de la comprensión y de la solidaridad. Si, como decimos, queremos amor, convivencia y ayuda entre todos los pueblos de la Tierra, habrá que empezar la tarea de la solidaridad por los pueblos de España, que tantas cosas tenemos en común.

Como castellanos recordamos a esa querida y admirada Cataluña las palabras clarividentes que un catalán y catalanista preclaro, Rovira y Virgili, pronunciara en el Ateneo de Barcelona el 11 de septiembre de 1938. "Yo no he acusado nunca a Castilla de la caída de Cataluña. No es Castilla la que oprimió a Cataluña, sino la Casa de Austria. Yo siempre he creído que Castilla es un gran pueblo, propicio a las más nobles gestas. Cataluña y Castilla son dos pueblos de un gran espíritu, excelentemente dotados para acometer y llevar a termino grandes empresas".

En definitiva, estas empresas, y en primer lugar la de una articulación fraterna y fecunda de la comunidad española, son las que se ofrecen, y de las que sin duda son capaces, a todos los pueblos que la integran, para qué puedan llevarlas a cabo en pie de igualdad.

Castilla nº 2 Enero-febrero 1979

jueves, febrero 25, 2010

Presentación del Libro "Pasión Leonesa" en Burgos.


POR FAVOR, AUNQUE EL TEMA SEA EL PAÍS LEONÉS, LO QUE SIN DUDA SIGNIFICA QUE TAMBIÉN SE HABLE DE CASTILLA, NUESTRA CASTILLA (la verdadera, sin añadidos)



HAZ CIRCULAR ESTE CORREO (CARTEL INCLUIDO) ENTRE LOS CASTELLANISTAS QUE SEGUIMOS LUCHANDO POR LA SEPARACIÓN CON EL PAÍS LEONÉS. ¡¡DEMOS LA BIENVENIDA A ENRIQUE SOTO!!

NOS INTERESA A TODOS, POR UNA AUTONOMÍA PLENAMENTE CASTELLANA



Me pongo en contacto con ustedes para informarles de que el próximo 3 de marzo, a las 19:00 horas, en la Sala Polisón del Teatro Principal, sita en el Paseo del Espolón s/n de nuestra ciudad, Enrique Soto, actual Teniente-Alcalde de Astorga, responsable del Área de Cultura Tradicional y Valores Autóctonos del Ayuntamiento de Astorga y miembro de La Caleya (asociación cultural que destaca por su labor a favor del leonés), presentará su libro que lleva por título “Pasión Leonesa”. Estará acompañado por el poeta burgalés Juan Carlos García Hoyuelos.



Ambos, el autor del libro y Juan Carlos García Hoyuelos, en el año que se celebra el 1100 Aniversario del Reinu de Llión/Reino de León, debatirán con la ciudadanía burgalesa que se acerce a dicha presentación sobre los diversos contenidos que recoge el libro, cuyo tema central es el drama que vive un pueblo: el País Leonés, que al haber sido anexionado por un más que sospechoso “interés nacional” a la autonomía de Castilla y León ve peligrar año tras año, día tras día, su cultura, su lengua (el asturleonés, hablada en Asturias, País Leonés y en la Tierra de Miranda, en Portugal, donde curiosamente es oficial) y su futuro como pueblo histórico y diferenciado

lunes, febrero 22, 2010

La auténtica dimensión de Villalar (Comunidad Castellana)

LA AUTÉNTICA DIMENSIÓN DE VILLALAR

Con este título y firmado por Galileo, el semanario de información de la provincia de Guadalajara Flores y Abejas» ha publicado recientemente el artículo que por su evidente interés reproducimos a continuación:

Abril, fecha histórica para los castellanos, que rememora la derrota comunera en Villalar frente a las tropas imperiales de Carlos 1º de España y V de Alemania tampoco ha sido este año, un día de fiesta para la Castilla dividida por los nuevos políticos centralistas. El aprovechamiento de uno de los sucesos más tristes, honrosos y dignos de recordación para el pueblo castellano, convirtiéndose en el día de ese híbrido llamado Castilla-León, no puede ser mirado sino con recelo y amargura desde este doble hibrído bautizado Castilla-La Mancha en una reunión de parlamentarios de la época que no quiero acordarme. Sin consultar al pueblo que representan, sin ampararse, siquiera, en estudios politicos-económicos de peso que asegurasen la ventaja en la unión de las cinco provincias, que nunca, por otra parte, debieran ahogar lo que la historia consolidó con su irreversible pasar, se consumó la división de la antigua Castilla comunera, unida hasta la época de Carlos V, cuando el rey germano centralizó el Estado y acabó con su tradicional forma de administración política que hacía de Castilla una de las primeras democracias económicas y políticas de Europa; una administración, mediante comunidades de ciudad y tierra que contaron con fueros, concejos municipales y territoriales abiertos, propiedades comunales, que no se extienden ni al occidente del Pisuerga, por la llanura leonesa de Tierra de Campos, ni al sur de Toledo, por la Mancha.

¿Qué oscuros intereses han intervenido en separar nuevamente a este pueblo? ¿Quién, de buena voluntad, pensó que se puede crear una auténtica conciencia solidaria en una región creada en pleno 1978? El argumento de que antes existía una Castilla la Nueva carece de toda base. Históricamente el término Castilla la Nueva fue utilizado para designar el antiguo reino de Toledo -tierras de Toledo y la Mancha- y distinguirlo del verdaderamente castellano, formado por las tierras de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Avila, Madrid, Guadalajara y Cuenca. Desde un punto de vista práctico, la política regional desapareció con la centralización del Estado, y sólo permaneció palpitante en el sentimiento, en los pueblos con más desarrollo cultural y económico, debido, en buena parte, al carácter nacionalista de su burguesía, como es el caso de catalanes y vascos.

¿No había sido más lógico, pues, el reconocimiento de un ente autonómico castellano original, dejando la puerta abierta a la incorporación futura de leoneses y manchegos, si el pueblo de estas regiones así lo decidiese libremente? ¿Es que alguien teme a una Castilla unida en el Parlamento por el elevado número de representantes con que contaríamos, y que, sin lugar a dudas, sin olvidarse de la solidaridad con el resto de los pueblos de España, harían oir fuerte la voz de una tierra callada y extremadamente generosa, pero que quiere recuperar el protagonismo y la conciencia perdida por años de centralismo?.

¿Sería acaso descabellado el proyecto de marchar hacia la continuación de un grupo parlamentario castellano, de la misma forma que vascos, catalanes y andaluces, e, incluso el propio PSOE, partido de carácter estatal, pero que está luchando por la inscripción de grupos parlamentarios socialistas de Euzkadi y Cataluña, con autonomía del grupo Socialistas del Congreso?.

La conmemoración de Villalar, en este 1979, ha sido, por estas razones, la pérdida de una nueva batalla de los castellanos: la de su unidad. Como diría el poeta cantor de los campos de Castilla, Antonio Machado, el pueblo que desconoce su historia comete la torpeza de incurrir en su repetición trágica.

GALILEO
Castilla nº 4 julio 1979

La verdadera significación de Villalar (Comunidad Castellana 1983)

La verdadera significación de Vilialar

Un año más y -aunque en esta ocasión con menos aplicación por hallarse preferentemente dedicados a sus afanes electorales los ofícienles de la supuesta región «Castellano-leonesa»- volvemos a presenciar la tergiversación del significado de la derrota de Vilialar.

Para Comunidad Castellana, el día de Vilialar lejos de ser un símbolo castellano lo es del gigantesco embrollo que envuelve y ahoga la personalidad de Castilla, por lo que una vez más necesitamos salir al paso de este confusionismo.

Villalar representa un episodio de la lucha de los españoles todos por la democracia y la libertad, un combate trágicamente perdido contra el cesarismo, una lucha en la que de uno y otro lado participaron todos los reinos de las Coronas unidas de León y Castilla; en suma, un hecho no específicamente castellano, que comienza legalmente en las Cortes de los Reinos de León y Castilla, celebradas en Santiago y La Coruña. Siglos hacía que la verdadera Castilla había dejado de ser un Estado independiente cuando aquella trágica derrota; y comuneros hubo no sólo en Castilla sino en el reino de León, en Toledo en Extremadura, en Andalucía, en Murcia, y en el País Vasco.

Villalar, pues, pertenece a todas las regiones y países de los antiguos reinos que se alzaron contra el cesarismo imperial. Rechazamos el propósito que por algunos se persigue de secuestrar el significado de Villalar y vincularlo a la afirmación de la supuesta región «castellano-leonesa», de un pretendido o inexistente «pueblo castellano-leonés» y de una autonomía de «Castilla-León», que no es auténtica, carece de contenido popular y no tiene otro valor que el de la simple configuración de una nueva división administrativa, centralista, arbitraria y falsa.

Contrariamente, y en base a la realidad de nuestros dos pueblos sostenemos que hay dos regiones diferenciadas, la leonesa y la castellana, cuya amalgama, impuesta con gravísimo error por la clase política, niega el derecho constitucional del pueblo leonés y del pueblo castellano al reconocimiento de sus propia y respectiva identidad.

Castilla nº 19 abril-mayo 1983

sábado, febrero 20, 2010

Ya soy mayor

Ya soy mayor

Juan Martín

Sí, ya soy mayor. Cuando rozaba los diez u once años pensaba que cuando llegara a tener cuarenta años ya sería mayor. Pues bien, en este año recién comenzado voy a ser mayor. Quizá en aquella época los mayores con cuarenta años parecían más mayores o eso creía yo. Pertenezco a una generación que nació a principios de los setenta, que hicimos la EGB en colegios donde todavía había pabellones para niños y niñas separados, que estudiamos un mapa de España con dos Castillas -la nueva y la vieja- y Santander era de nuestra actual región.

Entonces el mundo estaba separado por un telón de acero (qué raro sonaba aquello); merendábamos pan con chocolate, jugábamos con los Madelman, (que por aquella época no tenían pies, solo unos muñones que se metían en las botas), pintábamos con las pinturas Alpino y teníamos un respeto a los profesores como si fueran nuestros propios padres, pero sobre todo jugábamos en la calle y las únicas" maquinitas" que teníamos eran las chapas o el juego de las chinas. ¡Ah! ¡las chapas!, qué vocabulario tan técnico: "recurvilla","pique por fuera es fuera","trasqui" o "ni na ni na"…..

Soy de una generación que veía la tele en blanco y negro y esperaba a las seis de la tarde a que se quitara la carta de ajuste y empezara "Un globo, dos globos, tres globos" o los payasos de la tele, una generación que solo recuerda a Franco porque cuando murió nos quitaron Heidi aquel sábado y una generación en la que algunos hicimos la mili, una experiencia en algunos momentos enriquecedora y en otros desesperante; y a la que le obligaban a hacer la comunión o confirmarse en la religión católica.

Hemos crecido en un país y en una región con la que algunos no nos identificamos, o al menos no la sentimos al igual que, curiosamente, algunos ahora y algunos mayores de cuando nacimos lo sentían. Solo tenemos sentimiento identitario con las gestas de los equipos deportivos y no nos unen una bandera o unos símbolos, sino las acciones colectivas de todos los ciudadanos remando en la misma dirección.

Pertenezco a una generación a la que ya le toca ser mayor y crecer, empezar a tomar responsabilidades en todos los aspectos de la sociedad, empresas, política, cultura, letras o simplemente en la creación de nuevas ideas.

Esta región, este país y esta ciudad necesitan hacerse mayores a través de sus ciudadanos y acabar, mediante la jubilación, con una generación que a veces no deja avanzar a otras, aunque nos dicen que nosotros no tenemos ganas de hacer nada, pero esto es como el metro: para entrar primero otros tienen que salir. Esto no quiere decir acabar con lo anterior de un plumazo sino de otra manera, sobre todo en esta ciudad y en esta provincia que necesita quitarse ese manto de caspa y mirar hacia adelante conjugando lo tradicional y patrimonial con lo moderno y ese desarrollo sostenible que algunas generaciones no quieren que cambie para seguir manejando a su antojo, y para ello nosotros también necesitamos empujar para conseguirlo.

Espero que a nuestra generación no se nos aplique aquella cita de Winston Churchill: "El problema de esta época es que los hombres quieren ser importantes en vez de ser útiles". Pues eso, seamos mayores y útiles.

viernes, febrero 19, 2010

Don Manuel

Juan Callejo San Frutos
Decir D. Manuel en Segovia es referirse a D. Manuel González Herrero, persona conocidísima que nos dejó hace ya cuatro años y su recuerdo es imborrable, mucho más para los que gozamos de su amistad más cercana a lo largo de muchos años. Conocí a Manolo desde la infancia, fuimos compañeros de escuela (el decía que una cosa es la escuela y otra el colegio). Nosotros íbamos a la escuela, la escuela de los Huertos, donde impartían enseñanza maestros como D. Ignacio, D. Gabriel, D. Desiderio y otros, siendo director D. Eustasio que lucía una venerable barba. Conservo en la memoria algunos recuerdos y anécdotas de aquellos tiempos referidos a nuestro amigo: había una pequeña biblioteca en la que yo era el "bibliotecario" y el principal "cliente" era Manolo que ya entonces manifestaba su afición a la lectura, a aprender. En una ocasión yo llegué un poco retrasado a clase, encontrándose en ella un señor que muy seriamente me reprochó mi falta de puntualidad y me ordenó ir al despacho del director diciéndome: "ahora iré yo para hablar con él", mis condiscípulos contenían la risa y yo cumplí la orden quedando a la espera de acontecimientos, llegó el director que resultó ser la misma persona que me había enviado, D. Eustasio que se había afeitado su característica barba; a mi regreso al aula más corridito que una mona fui la rechifla de todos mis compañeros a excepción de Manolo que me defendió, mostrando así su predisposición a la abogacía según recordábamos después jocosamente.

Siempre tuvo el humor de fina ironía y así al grupo de amigos de los domingos y festividades pateábamos la Serrezuela y diversas tierras de Castilla, lo denominaba "los caminantes reflexivos" aludiendo a las reflexiones que hacíamos tomando un tentempié y que con el transcurso de los años íbamos siendo menos caminantes y más reflexivos. Yo dada mi afición a la fotografía tomaba fotos de enebros, sabinas, iglesias, fuentes .... y siempre me llamaba el día antes y me recordaba "no te olvides de los aparatos" refiriéndose a mi modesto equipo fotográfico. Me cabe la satisfacción de haber visto publicadas muchas de mis fotografías en algunos de sus libros; en uno de ellos se refiere a mí como "canónigo laico y retratista" por el hecho de habitar mi casa en el barrio de "las conongías".

Al recordar estos datos que junto a otros muchos bullen en mi memoria, rindo tributo de afecto a este entrañable amigo que amó de forma extraordinaria, además de a su familia, a la tierra en que nació, a Castilla y a España. Nació el día de la festividad de San Millán, patrono de Castilla y de los castellanos y rindió su viaje por la vida un 14 de Febrero, día de los enamorados.

Descansa en paz querido amigo

jueves, febrero 18, 2010

Las Cajas son de Burgos. Protesta.



JUEVES 18 - 7 de la tarde
SEDE CENTRAL CAJA DE BURGOS

miércoles, febrero 17, 2010

Castilla no es León

Salario ético para políticos y CODEX ALIMENTARIUS

Dos temas interesantes en COFRE CULTURAL CASTELLANO



Por un salario ético para políticos


http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2010/02/por-un-salario-etico-para-politicos.html

Una propuesta de reivindicación provocativa

CODEX ALIMENTARIUS

http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2010/02/codex-alimentarius.html

Una información para echarse a temblar

martes, enero 19, 2010

Tu firma para el Parador en el Monasterio de Rioseco

El Plan Garoña, el proyecto que tiene previsto revitalizar la zona del entorno de la nuclear para cuando se cierre en 2013, propone entre sus proyectos la construcción de un Parador Nacional y para ello han previsto una inversión de 24 millones de euros.

Desde Iniciativa Merindades de Castilla creemos, y por ello así lo propusimos en el Pleno del Ayuntamiento de Villarcayo y fue aprobando por unanimidad (PP-IMC-PSOE) que la mejor ubicación para este parador era el Monasterio de Santa María de Rioseco en el Valle de Manzanedo.

Este monasterio cisterciense, hoy en avanzado estado de ruinas, se levantó en el siglo XIII y fue un enclave fundamental para Las Merindades y para la Castilla Vieja del Antiguo Régimen.

La desamortización hizo que perdiera sus privilegios y empezara su decadencia. Hasta 1963, año en que se celebró alli su última boda, estuvo en uso. Pero a partir de esa fecha el abandono y el pillaje han acelerado su ruina. Aún así conserva bastantes elementos y su recuperación es viable como ha pasado con la restauración realizada en el monasterio de San Francisco de Silos, que se ha inaugurado el pasado mes de noviembre.

El 2 de abril de 2009, a instancias del PSOE, las Cortes de Castilla y León aprobaron un proyecto No de Ley para paliar de manera urgente la recuperación de este cenobio.

Ahora el Gobierno de la Nación pone en nuestras manos la posibilidad de hacerlo y tanto el PP como el PSOE, que aprobaron la necesidad urgente de recuperarlo, deben hacerlo. Por todo ello:

HAGAMOSLO.

RECUPEREMOS SANTA MARIA DE RIOSECO.

PON TU FIRMA PARA RECUPERAR PARTE DE LA HISTORIA DE ESPAÑA.



ENTRA EN ESTE ENLACE Y FIRMA



SOLO TIENES QUE PONER TU NOMBRE Y EN COMENTARIO POR EJEMPLO TU PUEBLO O CIUDAD.

lunes, enero 18, 2010

Toponimia soriana (Alberto Rivas Hernández)

Curiosidades y apuntes para el estudio toponímico soriano

Que la toponimia soriana resulta de lo más rica y curiosa no deja
lugar a dudas. Una provincia que cuenta por cientos sus siglos de
historia y por la que han pasado pueblos de tantas y tan diferentes
culturas, tiene una bagaje cultural inapreciable que se trasluce en sus
costumbres, en sus tradiciones, en las fiestas y en el nombre de su ríos, poblados o accidentes geográficos.



La toponimia no es una mera curiosidad geográfica de aficionados, es
una herramienta muy útil para conocer mejor nuestros orígenes y nuestra historia. A menudo es el primer indicio que nos habla de antiguos moradores, de batallas legendarias, de hechos milagrosos, de
construcciones religiosas o de desgracias hace tiempo acaecidas. Cada
nombre permite identificar un lugar concreto de nuestra geografía, un
apelativo que nunca se debe al azar o al capricho de algún antepasado,
sino que siempre tiene un fundamento mitológico, histórico o
descriptivo. Nunca podremos llegar a conocer del todo el auténtico
origen etimológico de muchos topónimos. Podremos ignorar su primitivo
contexto histórico o su evolución lingüística, pero siempre hay alguna
leyenda local que lo explique y que, irremediablemente, desaparece cada vez que muere el último habitante de un pueblo.

Zárabes http://www.soria-goig.org/Abanco/images/abanco_116.jpg
Lugares sorprendentes se bautizan con nombres no menos sugestivos y
así, en nuestra provincia, tenemos la oportunidad de contemplar un
magnífico amanecer desde la Sierra del Alba, dirigirnos por Alhama
hacia Los Villares de Torrequemada, atravesar Masegoso, La Amorosa,
caminar por el monte Aedo de Abieco... Pero también podemos darnos un baño en el bucólico paraje que riega el arroyo Mojabragas, pasear por
Diustes entre los arroyos Hostaza y Valle Miñarrero, refrescar nuestra
garganta en la Fuente Bragadera, otear la comunidad de Aragón desde de
el cerro Gallugar, caminar por la Sierra del Costanazo hasta Zárabes,
Alcanadre, Boñices y ya hasta el Cubo de la Solana, donde encontramos
el barranco Descuernabueyes, no lejos del Cerro Hoyopuerco.

Hay lugares en Soria que a fuerza de oírlos nos resultan familiares, y
hemos perdido las connotaciones negativas que siguen teniendo para los
foráneos, a quienes estos lugares les evocan sensaciones negativas,
pesimistas, malsonantes o que, simplemente, les dan mal rollo:
Amortajado, Cenegro, Arroyo Malacasa, Cerro de los Muertos,
Matalebreras, Matalosa, Matamala, Arroyo Matanegra, Matanza,
Matarrebollo, Villamuerta, Pascual Malo, Matas de Lubia, Matasejún...
Por el contrario, hay lugares con nombres bellos, apelativos
evocadores, sustantivos casi míticos que se comportan más como
adjetivos. Estos lugares que llevan un topónimo tan sugerente nos hacen
imaginar parajes mágicos y hermosos en los que desarrollan cuentos de
hadas o furiosas batallas de caballeros armados: Cerro de la Batalla,
Fash Albaracat, Mirabueno, Castil Terreño, La Concordia, Mosún,
Peralejos de los Escuderos, Robrehermoso, Valdelagua, Valparaíso,
Yuba... Lo cierto es que, en algunos casos, de bonito sólo tienen el nombre que no siempre hace justicia al desapacible lugar.

Si Mezquetillas evoca la presencia de una mezquita, Monasterio lo hace
de un convento y quizás los dos arroyos de la Sinoga o la finca Sinova
tengan su origen en algún templo judío, pero ni Jurdiel se relaciona
con un burdel, ni Cagigares es una gran letrina. En la Monjía de
Fuentetoba sí ha habido presencia religiosa que justifique su topónimo,
pero ignoro si lo ha habido en el Monte de los Monjitos o si fue
propiedad del clero. Fuentelmonge nos recuerda que en sus inmediaciones se encuentra Cántavos, origen del primitivo cenobio de Huerta. En Villarraso hay una despoblado llamado Corrales del Curato y al también despoblado Zorraquín se le sitúa en el paraje Corral de los Frailes. La Horcajada es una moderna finca agropecuaria que antes fue un antiguo despoblado en la zona del Burgo, y aunque su nombre recuerde la expresión "sentarse a caballo", aún mucha gente de Soria emplea la misma palabra para decir que tiene nauseas. Y que pensar de Cornejón, que suena a pescozón, o del cerro Cerruzos y aún de Buezo,
Culdegallinas, Escarabajosa, Carato... Algunos pueblos sonaban tan mal
que optaron por desaparecer del mapa. Otros más prácticos como
Fuentelpuerco, decidieron cambiar su nombre por el más romántico
Fuente-Tóvar. Los hay cuyo apellido era el de otro pueblo del que
dependían administrativamente y con el que rivalizaban, por lo que lo
cambiaron. Así Arcos de Medinaceli o Montejo de Liceras cambiaron su
nombre por Arcos de Jalón y Montejo de Tiermes. En Muro de Ágreda,
pedanía de Ólvega, decidieron eliminar el complemento del nombre por votación plenaria, aunque con ello perdieron la pequeña seña de identidad que les distinguía de los otros diez "Muros" que hay en España.

Ha habido poblados con nombres tan largos y compuestos que los
redujeron tanto al diminutivo que acabaron por desaparecer: El Cantal
de Solaniella de las Cuevas, Castiel Frido de Valde Lubia, La Llama
sobre Ocenilla, Aldeanueva del Colcocito... Hubo otros que costaba
tanto pronunciarlos que desaparecieron: Granja de Bujarrapián, Fragumán, Matuteio, La Tenna...
Los hay que suenan a interjección de sorpresa o hasta a insulto:
Jurdiel, Margón, Bojiamorat, Carato, Cornago, Ribalda, Tartagudo,
Tinnoso, Fuentecambrón, Cerbón, ..

La Venta del Hambre debió llamarse así por la mala calidad de sus
comidas, pero al menos era un lugar de paso, no tan definitivo como
Malluembre (Mallambre en algunos sitios). Otros lugares no nos hacen
pensar mucho para conocer el origen del topónimo, como el Puerto del
Temeroso que tanto terror causaba a los viajeros obligados a
transitarlo durante los inviernos, el río Blanco de Layna o las Fuentes
Saladas que hay en Valdegeña, Fuencaliente de Medinaceli y Torralba del Moral.

Algunos topónimos pueden tener una complicada etimología ligur,
preindoeuropea, árabe, romance o china, pero la sabiduría popular que
bautizó los lugares y los ha sabido conservar, no duda en crear
concisas leyendas que expliquen simplemente lo que a los lingüistas les lleva años.
De esta forma, nos aseguran que Tardelcuende se llama así porque aquí
hubo una batalla en la que un conde tardó en llegar. En Tardesillas el
retraso en la batalla lo causó la caballería, e Inodejo se llama así
por el capricho de la Virgen en que no ubicaran su templo en otro lugar.

Otros topónimos llevan el nombre de sus repobladores o de su lugar de
origen: Aragoneses, Aylloncillo, Toledillo, Buitrago, Buitraguillo,
Castellanos, Cuéllar de la Sierra, Segovia, Segoviela, Segoviela de los
Rábanos... pero también los hay como el despoblado Lérida que nada
tienen que ver con la ciudad catalana, aunque un pastor de la zona me
jure haber oído a sus padres que fueron sus antepasados los que
emigraron allá junto al Mediterráneo y fundaron la ciudad hoy llamada
Lleida. ¡Buena gente los pastores!. Si no fuera por ellos la mayor
parte de los pequeños topónimos se perdería para siempre y tendríamos
una fría cartografía provincial llena de insensibles coordenadas numéricas.

Hay topónimos que suenan a vasco, aunque los estudiosos dicen que debe
ser algún resto de la lengua celtíbera: Zarranzano, Chaorna, Chércoles,
Iruecha, Isuela, Izana, Laina, Ligós, Merdancho, Munébrega, Obétago,
Peñazcurna, Zayas, Zorraquín... Los hay, y muchos, de origen musulmán: Alcoba, Almazán, Jaray, Medinaceli... Los tenemos castellanos derivados del latín Barriomartín, Ontalvilla, Espeja... Algunos, como Termancia, nos los hemos inventado en épocas recientes para que suene más a la heroica Numancia y así aprovechar su tirón mitológico, pero en todos los documentos antiguos se documenta como Termes o Tiermes. Tenemos galicismos que derivan del francés, como Chavaler, que puede derivar del francés chevalier (caballero) o derivar al mismo tiempo del vasco y del latín. Por haber, los hay sin leyenda que los justifique y sin teorías claras, como es el de la propia ciudad, Soria, que lo mismo puede derivar de los Celtíberos que de los Romanos, incluso hay quien dice que el nombre le salió de los Suevos.

La cultura musulmana no dejó en Soria la magistral arquitectura que hay
más al sur, aunque tengamos la mayor alcazaba árabe de Europa en
Gormaz, pero sí nos dejaron una buena tradición toponímica que ya hemos nombrado. Sin embargo este pasado árabe ha permitido a los cristianos bautizar en su nombre a muchos lugares en los que se evidenciaban restos constructivos muy antiguos. De esta forma, no son pocos los pueblos sorianos en los que se sigue llamando Senda de los Moros a cualquiera de las calzadas romanas que cruzaban nuestra provincia, Cerro de los Moros a aquel en el que han aparecido viejos cimientos, Muralla Mora a cualquier antigua muralla o Fuente de los Moros cuando el manantial estaba mínimamente canalizado, todo ello con indiferencia de que los restos tuvieran filiación celtíbera, romana, árabe o medieval. También la tradición popular inspirada en muchas veladas de invierno pegadas al hogar, gestaron un sin número de leyendas en las que una princesa mora era enterrada junto con sus joyas en otras tantas cuevas de la Mora, cavadas después en su totalidad y de las que no tenemos noticia de que hayan aparecido ollas llenas de oro.

El nombre de algunos arroyos también hacen honor a su nombre, de tal
forma que son varios los pequeños arroyos y fuentes que se llaman de la
Mentirosa por que secan durante el estío. También hay gran cantidad de
corrientes de agua que por mover las muelas de moler reciben el nombre
de Arroyo del Molino, y no son pocos los arroyos sorianos de la Dehesa,
del Barranco o del Monte. Otros pueden hacer alusión a su estado, tales
como la laguna Guarrera o el río Moñigón, y los hay que mienten como
bellacos como el arroyo de la Pesquera que no lleva agua sino para
pescar zapateros. Son más honrados los arroyos que llevan el nombre de
Seco o Sequillo, y aún más las pequeñas corrientes innominadas que no
se merecen ni tener un nombre propio. Algunos topónimos bautizan a un
río pero también su nombre nos ofrece información sobre la posibilidad
de vadearlos: Badorrey, Vadillo, arroyo Vadillo, Vados, ..

Monteagudo de las Vicarias
http://www.soria-goig.org/Abanco/images/abanco_114.jpg Asimismo, la cercanía a un monte ha dado sencillas ideas para designar con un nombre propio a un lugar o accidente geográfico. De esta forma se bautizó a Monteagudo, Montejo, Monterrubio, Montes Claros y Montuenga. Pero a veces la imaginación se agota y no da más de sí, por lo que no nos tenemos que romper la cabeza para justificar algunos, y así a un pico muy elevado de Sierra Ministra se le llamó Monte Alto, a otro que liso que hay en Valdemaluque Pico Raso, y aún encontramos a otros con el mismo nombre entre Los Villares, Aldealices, La Rubia y Aldealseñor. Al cerro alto, ancho y amesetado también se le llama Muela, y no es raro
encontrar otra docena de topónimos que lo llevan como nombre principal
o como complemento de un nombre. Pasa lo mismo con la abundancia de
piedras. Quien no se explique por qué Pedrajas se llama así le
recomiendo que se acerque al pueblo, de la misma forma que debe acudir a Pedraja de San Esteban, Pedraza, Pedrazuela, Pedreque, Pedreras, o incluso del propio Pedro. A veces no son piedras, en plural, lo que caracteriza el terreno, sino una sola peña, roca o muela la que
caracteriza a un lugar para que sea llamado Peñalcázar, Peña Gorda,
Peña Rajada. En ocasiones los topónimos recogen nombres de tan compleja etimología como Taina de la Tía Remedios, o Corral del Eleuterio, y ha sido así siempre, pues hay lugares ya despoblados llamados Blasconuño, Nuño García o Pascual Yáñez.

Si en las cercanías de Montenegro de Cameros hay una Peña Negra que nos justifica el topónimo, en Montenegro de Ágreda no la he encontrado,
pero si así se llama, haberla, seguro que la hay. Tampoco he encontrado
los correspondientes pedruscos albos en la Venta de Piedras Blancas,
entre otras cosas porque ni siquiera la he localizado, y sí me ha
parecido oscuro el entorno de Villalospardos y claro el de Villalba.

Hay lugares con nombres tan románticos que nos llevan a recordar los
anuncios del día de San Valentín: La Amorosa que en realidad es La
Morosa, Robrehermoso, la Sierra del Alba, Valpalomar, Valondo o la
Fuente de los Enamorados.

Que la Sierra de la Pela reciba este nombre no debe extrañarnos si
tenemos en cuenta la escasa vegetación que la cubre, pero ya es más
raro el topónimo de Pico Pelado que recibe un cerro al norte de Santa
María de las Hoyas a 1.240 metros y que está bastante cubierto de
vegetación. También extraña el famoso y discutido aforismo de
Villaverde del Monte "el pueblo de las tres mentiras" que aunque esté
en un monte verde, ni es ni ha sido villa, como tampoco lo han sido
Villabuena (que cada uno juzgue si es buena), Villacabera o Villanueva de Gormaz.

A menudo, el propio topónimo nos ha servido para sospechar la presencia de restos constructivos de antiguos poblados que la arqueología después ha demostrado: Cascajosa, Casillas, Muriel, Muro, Paredesrroyas, Nomparedes, Tapiela, Tejadillo... En otros lugares no aparecen restos visibles para ojos profanos, pero su nombre indica la presencia de alguna fortaleza: Castro, Castroterreno, Castillo de Jubera, Castril, Castillejo, Castillejos, Castellares... En muchos casos han sido
pueblos enteros que dejaron de existir, pero en otros se trataba de
simples villas romanas o quintas, que nos dan topónimos como Quintana
Redonda, Quintanar, El Quintanar, Las Quintanas, Quintanas Secas... u
otras como Villapardillo, Villar, Villarejos, Los Villares, Los
Villares de Torrequemada, Villartoso, Villarraso, Villaseca, ... Pero
no confiemos en reglas fijas, pues el prefijo Villa- no siempre quiere
decir que el lugar se encuentre sobre un yacimiento romano, sino que
puede ser indicativo de que el pueblo tuvo rollo y contó con aquella
categoría administrativa lo que ocurre únicamente con Villálvaro y
Villasayas, lugares en los que no se ha documentado, que se sepa,
presencia romana. En el caso de Villaciervos no se cumple ninguna de
las dos condiciones, ni es villa ni se ha demostrado la presencia de
algún asentamiento de la época romana. ¿Y que decir entonces de su pedanía Villaciervitos?

Posteriormente durante la Edad Media, la provincia de Soria se sembró
de atalayas musulmanas y torres cristianas de vigilancia de las que, en
muchos casos, no nos quedan ni los cimientos, pero de las que permanece
su recuerdo reflejado en el topónimo actual: La Torre, Torre de Serón,
Torreanjara, Torrejón, Torremocha... También pueden aparecer con la
forma Cubo o derivados: El Cubillo, Cubillas, Cubo de la Salma, Cubo de San Yuhan de la Sierra...

Algunos topónimos nos informan de las especies vegetales predominantes de la zona: Centenera del Campo, Ortigosa, La Olmeda de Soria, Los
Olmedillos, Olmillos, Rebollar, Rebollarejo, Rebollo de Duero,
Rebollosa de San Pedro, Sotillo, Sotillos de Caracena, Sotillos de San
Bartolomé, El Soto, Sotocarro, Valdeavellano, arroyo Valdecerezo... La
forma Pinilla nos puede parecer a los profanos que indica el lugar donde aparecen pinos pequeñajos.
Pues resulta que no, que estamos equivocados, ya que tan reiterado
topónimo soriano hace referencia a la presencia de pinnellas, es decir,
peñitas pero en latín vulgar. La fauna ha dado nombre a Valdegrulla y
también a la laguna de Valdehalcones, situada al oeste de Borobia, al
río Lobos, al arroyo Lobosos y al Cerro de los Ciervos.

El rábano es una especie hortícola no muy frecuente en nuestra dieta,
pero sí debió serlo antaño ya que dio nombre a Rabanera, Rabanera del
Campo, y a la despensa hortícola de Soria por excelencia, Los Rábanos.
No debieron serlo las coles de Bruselas, el germen de soja o el
brócoli, pues no conozco topónimo alguno que haga referencia a estas
verduras. Lo mismo pasa con las frutas de los que tenemos varios
ejemplos: Cirujales del Río, Cihuela, Torralba del Moral o Peralejos de
los Escuderos, pero no hay ningún Castillejo del Plátano o un Arroyo de la Maracuyá.

Retortillo de Soria
http://www.soria-goig.org/Abanco/images/abanco_115.jpg Topónimos los hay simpáticos, como el del río Torete o el del Abión; nombres de
pueblos como Abanco, Boos o Borchicayada, y de despoblados como
Cabrejuelas. Recuerdo el nombre del pueblo de un amigo que cuando
éramos pequeños siempre se me olvidaba y al preguntarle él me decía
"Recuerda" lo que a mí me cabreaba bastante porque no me acordaba
habérselo oído nombrar. Hablando de cuando era yo pequeño, hay otros
pueblos (que no amigos) que llevan nombres como Retortillo, una
población que nadie reconocía como propia por que ya era motivo
suficiente de burla y de apodo mal sonante. A los de Rituerto o
Buitrago no hace falta imaginarse como los apodábamos, y a los de Romanillos se les simplificaba en "los romanos".

Respecto a los nombres religiosos, siempre me he preguntado si fue
primero la gallina o el huevo, quiero decir, si antes existió el templo o el pueblo.
La historia de Santa María de Huerta, San Andrés de Soria, San Esteban
de Gormaz, San Felices o San Pedro Manrique, es relativamente accesible
a cualquiera y puede resolvernos las dudas, pero ya no es tan clara
para otros lugares como San Asenjo, San Guider o San Jerónimo. En casi
todos los casos, estos topónimos suelen hacer referencia a la presencia, actual o remota, de una ermita dedicada al santo advocado, lo que también es buena seña para identificar la existencia de algunos despoblados como San Bartolomé, San Bernardino, San Cristóbal, San Juan de Cañicera... Hay advocaciones marianas muy curiosas como la de las Espinillas o la del Almuerzo, pero no hay ninguna de las Verrugas o del Desayuno. En cualquier caso la relación de topónimos sorianos con nombre de Santo, Virgen o Cristo, pasa del ciento.

Otros, como Castilfrío, tienen una doble referencia. Por una parte a
una vieja construcción y por otra a una característica climática. La
etimología de Yelo es muy complicada, pero nadie que esté por allí en
invierno puede evitar hacer el típico chiste fácil.

Otro importante grupo de topónimos son los que nos indican su posición.
Los hay que indican su relación de arriba, abajo o en medio, y los que
indican su aventajada posición con respecto al sol, lo que curiosamente
es hoy muy apreciado en la fría Soria pero que no debió serlo tanto en
el pasado, pues la mayor parte de lugares que llevan este topónimo
corresponden a despoblados: La Solana, El Cantal de la Solanilla de las Cuevas y Solanilla de Espejo.

Hay algunos topónimos que, sencillamente, son feos: Tartagudo, Tartajo,
Trigocérnido, Valdustanza, Verdondeso, Zarranzano, poblaciones que para bien o para mal, ya han llegado al final.

© Alberto Arribas Hernández
publicado en este número
(Alberto Arribas es el actual Santero de San Saturio)

viernes, enero 15, 2010

Quizá el que sobra es Villanubla...



Quizá el que sobra es Villanubla...

Ante el despropósito de las declaraciones vertidas por el alcalde de Valladolid en que éste sostenía que no se podía mantener abiertos los cuatro aeropuertos de la Comunidad Autónoma, queremos plantearle si realmente cree que el aeropuerto de Valladolid (Villanubla) ha de seguir funcionando, y es que éste acumula casi el doble de deuda que el aeropuerto de Salamanca (Matacán), siendo además Salamanca la ciudad que más visitantes recibe al año en esta comunidad autónoma. Por otra parte, el aeropuerto que más deuda acumula de la autonomía es el de León (Virgen del Camino) pero se ha confirmado que éste va a servir de terminal de carga para todo el noroeste español, por lo que se espera que remonte vuelo (nunca mejor dicho) con ello.

Por ello, creemos que no sobra ninguno de los dos aeropuertos del País Leonés, ya que Matacán a día de hoy es el más eficiente (y por tanto el que más se debería impulsar en la comunidad autónoma) y el de La Virgen del Camino se ha considerado desde Madrid que es clave para el noroeste de España. Por tanto nos quedarían dos posibles aeropuertos que pudiesen sobrar en la autonomía, uno es el de Burgos, que se acaba de crear y, por tanto, aún no ha despegado apenas por lo que no ha desarrollado su potencial, teniendo además el problema de los controladores aéreos que se plantea ahora resolver por parte del gobierno central, por lo que mejorará considerablemente los resultados en un tiempo no muy largo.

De este modo, Villanubla, acumula una gran deuda, teniendo ya el rodaje hecho (no se prevee por tanto que vayan a aumentar mucho más sus usuarios), sin el problema de los controladores aéreos (al contrario que en Burgos), sin suponer una clave para el desarrollo del noroeste (caso del de León) y sin dar cobertura a la ciudad que más turismo recibe de la actual comunidad autónoma (caso de Salamanca). Y si a eso sumamos que es el que más cerca tiene el resto de aeropuertos (entre los de Burgos, León y Salamanca hay mucha más distancia entre sí) y por tanto más les impide desarrollarse a éstos, y que los vuelos que se promocionan desde los programas de la Junta siempre parten desde Villanubla (sin beneficiar por tanto al resto de aeropuertos y dándole a Villanubla más clientes de los que debería tener), le planteamos al señor De la Riva una nueva pregunta: ¿No sobra precisamente el aeropuerto de Valladolid en esta comunidad autónoma? Y no se preocupe por ello, señor De la Riva, al fin y al cabo si quiere viajar al extranjero ahora tiene Barajas 'a tiro de piedra' desde que a Valladolid llegó el AVE.


Colectivo Ciudadanos del Reino de León
NIF G24544140

jueves, enero 07, 2010

Nombre comercial: “Caja Reino de León”




Tras la confirmada fusión que tendrá lugar entre Caja Duero y Caja España y una vez que se ha planteado que el nombre comercial de la misma aún está por confirmar queremos incidir en dicho aspecto.

Creemos que lo conveniente sería que el nombre comercial de la caja fusionada fuese "Caja Reino de León", llegando a esta conclusión por varias razones:

-Las sedes y órganos de dicha caja se encontrarán en dos ciudades de la región hasta hace 26 años conocida coloquialmente como Reino de León (Salamanca y León), habiendo sido ambas ciudades parte del Reino de León durante más de 1.000 años.

-El origen de las cajas que dieron lugar a Caja Duero y Caja España tienen o han tenido un pasado en el Reino de León. No sólo Salamanca, Zamora y León, sino también Palencia (durante siglos parte del Reino de León) o Valladolid (de fundación leonesa) maman un amplio pasado leonés. A la que le tocaría más de refilón este aspecto sería a Soria aunque ésta habría formado parte de la primitiva Castilla que era parte integrante del Reino de León.

-Si la nueva caja pretende ser la caja de ahorros referente de todo el Oeste peninsular el nombre comercial que posea deberá ir acorde a algo que una a dichos territorios, tal y como lo haría "Caja Reino de León" pues al Reino de León pertenecieron tanto Extremadura como Portugal, Galicia, Asturias, el norte de Huelva así como más al este Castilla.

-Debido a la implantación actual de Caja Duero en Portugal y una vez visto que el mercado portugués será uno de los ámbitos de expansión de la nueva caja se descarta el posible nombre comercial "Caja de la Plata" debido a que por Portugal no pasa esta vía romana, cobrando fuerza por el contrario el nombre de "Caja Reino de León", al haber pertenecido Portugal al Reino de León durante más de dos siglos y desde donde logró su independencia mediado el siglo XII, viendo con simpatía los portugueses su pasado leonés.

-Debido a la fuerte implantación también de Caja Duero en Extremadura y más concretamente en la provincia de Cáceres cobra especial fuerza el nombre comercial de "Caja Reino de León" al ser además en Extremadura este nombre sinónimo de su reconquista, de sus fueros y del origen de la mayor parte de sus localidades, por lo que creemos éste nombre sería visto con gran simpatía por parte de los extremeños.

-Debido a la posición de liderazgo que tuvo el Reino de León en España en el pasado (liderazgo que la nueva caja pretende recuperar en el aspecto económico), siendo el reino leonés el que más impulsó la unidad española, manteniéndose además por ello el escudo regio leonés en una de las partes del escudo de España.

-Debido a que la fusión se ha ratificado en el año 2.010, año de la celebración del 1.100 aniversario del Reino de León, celebración que incluirá tanto a la provincia de Salamanca como a la de León, así como la de Zamora.

Por todo ello, creemos lo conveniente sería que la nueva caja tomase como nombre comercial "Caja Reino de León", descartándose por nuestra parte por tanto otros posibles nombres por el momento.

Colectivo Ciudadanos del Reino de León
NIF G-24544140

martes, diciembre 29, 2009

Amparo García Otero edita un nuevo disco, “Nadie es más que nadie”







Entra en el MySpace de Amparo Garcia Otero
CULTURA

Amparo García Otero, nacida en Valladolid aunque residente en Segovia hace años, ha publicado su quinto trabajo discográfico, con temas propios y populares.

A.S.R. - Segovia

La cantautora vallisoletana Amparo García Otero, afincada en Segovia desde hace años, ha publicado, en el sello Several Records, el que es su quinto trabajo discográfico, “Nadie es más que nadie”. El disco incluye tanto versiones propias sobre canciones populares como otras de su total autoría, utilizando variados recursos musicales.

Amparo García Otero nació en Valladolid, aunque pronto se trasladó a Madrid, donde se licenció en Filosofía y Letras e inició sus estudios musicales. Allí colaboró con varios grupos folk y comenzó a cantar como solista, tanto de música popular como cantando canciones de su propia autoría. Posteriormente se traslada a Segovia, continuando sus estudios musicales en Valladolid.

Ha interpretado numerosos conciertos como cantante lírica y en la actualidad se encuentra dedicada a la música tradicional y a sus propias canciones.

Discografía

Amparo García Otero ha editado los discos “Castilla, mi corazón espera” y “Pisa despacio”, de los que es autora de música y letra. Posteriormente presentó en Ávila el oratorio “Vivo sin vivir en mí”, compuesto sobre textos poéticos de Santa Teresa de Jesús, y que consiguió buenas cifras de ventas.

En el año 2008 graba, junto al cantautor y folklorista salmantino Nino Sánchez, “Juglares del Duero”, trabajo en el que colaboran ambos cantautores aportando algunas de sus canciones y poniendo además música a diversos poetas vinculados a la Meseta Norte. Su quinto trabajo es “Nadie es más que nadie”, con una docena de temas tradicionales y propios, que ha visto la luz recientemente.

martes, diciembre 22, 2009

Madre Castilla ( Antonio José 1929)

¡Madre Castilla, guíanos tú!,
será éste siempre nuestro grito;
y tú has de ser la luz
que al mundo todo inunde de amor y paz.
En un abrazo inmenso
y con la frente erguida,
unidos cantaremos
la gloria de Castilla.
Flores, luz y espigas
la fecunda tierra con gozo dará;
y hasta el sol haremos llegar
la alegría del trabajo.
Vuelve a ser viva antorcha de luz,
aurora que ilumine al mundo;
y nuestro grito sea siempre:
¡Madre Castilla, guíanos tú!

Video con el himno Madre Castilla

http://www.youtube.com/watch?v=H3VNrJi0L0M&feature=player_embedded

jueves, diciembre 17, 2009

Nacimiento, ofrenda y bailes de los pastores (Riaza)

Nacimiento, ofrenda y baile de los pastores

Versión de Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España). Recitada por Apolonia. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 00/09/1905 (fecha deducida) (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en TRC-Segovia 1993, p. 383. 024 hemist. Música no registrada.

Media noche no es en punto, si los gallos no la yerran,
parió la hermosa María en Belén siendo doncella.
No parió en sala ni alcoba, ni tampoco en cama buena,
que parió estando en Belén, entre la paja y la yerba.
La mulita le rinchaba, tira coces, manotea,
y el buey, con mucha humildad, lamía al Niño la cabeza.
--Llora el Niño, -dice el viejo- Señora, dale la teta
antes que llegue la gente, que ya parece que suena
entre los valles y riscos la música y la trompeta,
y la bizarra Manuela y los zagales con ella.--
Hubo zagal que rompió cien pares de castañuelas
y los pastores decían: "Esta sí que es Nochebuena".

martes, diciembre 15, 2009

25 Años de Castilla-León

25 años de Castilla-León

GUSTAVO POSTIGO

El Adelantado de Segovia 14-12-2009

Con motivo de haberse cumplido 25 años de la aprobación del Estatuto Autonómico denominado originariamente de Castilla-León. Como testigo directo de lo ocurrido por aquel entonces, me decido a escribir esto, que va dedicado: a los que por ese tiempo no habían nacido, o eran muy jóvenes, a los que por imbecilidad manifiesta o intereses mezquinos, pasaron del acontecimiento, o le defendieron, y a los que como yo, lucharon para que nuestro pueblo ocupara el lugar que le correspondía y deseaba la mayoría de los segovianos.

Cuando se discutía el Estado de las Autonomías, cómo iban a constituirse y qué provincias iban a integrarlas. Dentro del espacio geográfico que ocupaban las regiones de Castilla y León, colindantes, pero perfectamente diferenciadas en todos los sentidos, la provincia de León, suscitaba muchas controversias entre los responsables políticos encargados del tema. Con los ciudadanos no se contó porque debieron de considerar que en una incipiente democracia, para asuntos de esta trascendencia, no tenían la experiencia y la preparación adecuada para poder opinar. Ahora parece que seguimos más o menos lo mismo.

Unos recomendaban que León, con 15.500 km2 de superficie, 500.000 habitantes, y fundamentos históricos, geográficos, económicos y sociales suficientemente acreditados, debería constituirse en autonomía uniprovincial, a semejanza de Asturias, Navarra y Murcia. Otros se decantaban por la unión con Asturias, su vecina en cuerpo y alma de toda la vida. Tengan en cuenta que la mayoría de los Colegios Profesionales y multitud de sociedades, llevaban y llevan la denominación de Astur-Leonesas. Y en el orden cultural, cuando sólo había una Facultad Universitaria en León, la de Veterinaria, pertenecía al Distrito Universitario de Oviedo, y no al de Valladolid. Y por último los políticos de UCD, no todos, pero sí los más influyentes, a los que al final se unieron, no sé por qué, los del PSOE, que querían, a toda costa, meter a León en Castilla. Supongo que pensando que interesaba al partido porque el reconocido perfil progresista de esta provincia quedaría diluido en la mayoría conservadora minifundista de las de Castilla. De esta forma esperaban que el Gobierno de la Junta estaría en sus manos, y así se mataban dos pájaros de un tiro. Al final, como era evidente, esta opción se impuso, porque las corporaciones municipales, salvo honrosas excepciones, obedeciendo las órdenes del mando, consiguieron, en contra de la voluntad de los ciudadanos reunir los requisitos que exigía la Constitución para alcanzar sus propósitos.

Ante tamaño desbarajuste, pasó lo que tenía que pasar, que a río revuelto, ganancia de pescadores. Y buena pesca se llevaron algunos.

Al amparo del confusionismo reinante, corrientes minoritarias de las provincias de Santander y Logroño, lograron iniciar su desmembración del engendro, al considerarse “regiones históricas” cuando hasta no hace mucho tiempo fueron partidos judiciales de Burgos, la auténtica capital de Castilla, otra víctima del contubernio. Y con el nombre genérico de Cantabria una, y de La Rioja, la otra, que no es el nombre de una región, sino el de una comarca, y encima compartida con otras provincias, sobre todo con Álava iniciaron, como hemos dicho, y al final lo consiguieron, convertirse, ante la sorpresa de todos, en comunidades autónomas. Parece ser, según se comentaba entonces, que este hecho insólito contó con el consejo del asesor técnico en la materia, el ilustre jurista santanderino Don Eduardo García de Entena.

Así que dos provincias con una superficie de 5.000 km2 cada una, la tercera parte que León, Santander, con la misma población, y Logroño, con la mitad, se encontraron con lo que nadie podía pensar.

A la vista del desmadre, Segovia se levantó en armas, y por iniciativa de Comunidad Castellana, abanderada por Manolo González Herrero, un hombre especial, bueno y sabio como yo no he conocido a ninguno, se consideró que nuestra provincia tenía muchos más derechos que Santander y Logroño para constituirse en autonomía uniprovincial No por capricho ¡ojo!, sino porque ni debíamos ni podíamos permitir, que ante una absurda situación se beneficiaran otros con menos argumentos que los nuestros.

Los parlamentarías de UCD, Modesto Fraile y Carlos Gila, así como el presidente de la Diputación, Rafael de las Heras, y otros políticos re1evantes del partido, José María Herrero, Emilio Zamarriego, y algunos más que no recuerdo, hicieron causa común con este sentimiento. Dieron la espalda a las imposiciones del partido, y se alinearon con los intereses de su pueblo, jugándose su carrera política y ofreciendo a sus paisanos un comportamiento ejemplar; que a mi juicio no fue debidamente ni reconocido ni agradecido. Así de claro y así de sencillo.

¿Y qué pasó? Pues que las corporaciones municipales, salvo el Ayuntamiento de la capital y unos cuantos sumisos más, se pronunciaron a favor de la Autonomía uniprovincial (170 ayuntamientos de 204, y más del 50% de la población), es decir, lo que exigía la Constitución, artículo 143, disposición transitoria 7ª, para erigirse en comunidad autónoma.

A la vista de lo que se les venía encima, con el argumento de los reinos de Taifas, la dispersión de la cabaña borreguil, y demás gilipolleces al uso, se quiso dar marcha atrás con Santander y Logroño, pero ya no había remedio, y hasta hubo conatos de sublevación ante el temor de que les quitaran el chollo que les habían regalado.

Segovia, por no sé cuántos pretextos, se quedó marginada, en un compás de espera, y la autonomía de Castilla-León, se constituyó sin ella. Al correr el tiempo, por una Ley Orgánica de Interés Nacional, que se sacaron de la manga, la incluyeron en el invento. Una putada como una casa.

Echen ustedes las cuentas sobre si nos dejaron mejor o peor de lo que legalmente nos correspondía. En mi opinión, nos dieron por donde amargan los pepinos.

miércoles, noviembre 18, 2009

Marimorena 2009 - Madrid

MARIMORENA 2009
Programa de Navidad organizado por ARRABEL

ASOCIACION CULTURAL
ARRABEL
Música y Danza Castellana

II TALLER - ENCUENTRO DE PERCUSION TRADICIONAL
Día 12 de diciembre de 2009 de 10 a 14 horas.
Calle Santa Isabel, 53
En colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.
Actividad gratuita previa inscripción.
Información e Inscripción Telfs.690670353-636589519. Plazas limitadas


ZAMBOMBADA DE MADRID
Día 19 de diciembre de 2009 de 18 a 19,30 horas.
Pasacalles: Plaza de Oriente, calle Arenal y Puerta del Sol.
En colaboración con la Concejalía de las Artes del Ayuntamiento de Madrid.
Participantes:
REAL ZAMBOMBADA DE ATANZON . (Atanzón-Guadalajara)
ARRABEL (Madrid)
RONDA LA CALANDRIA (Cifuentes-Guadalajara)


AGUINALDO EN LA CORRALA
Día 19 de diciembre de 2009. 20,30 horas
Centro Cultural "La Corrala". (Calle Carlos Arniches, 3)
En colaboración con el Museo de Artes y Tradiciones Populares de la Universidad Autónoma de Madrid.
Interpretación de Romances Navideños acompañados de zanfona por JOSE LUIS LOPEZ (Madrona-Segovia) y de aguinaldos y villancicos por los participantes en la MARIMORENA.
Entrada libre hasta completar aforo.

viernes, noviembre 13, 2009

Manifiesto contra la fusión de las cajas: CIBU,UPL,PREPAL y UPSA

CIUDADANOS DE BURGOS, UNIÓN DEL PUEBLO LEONÉS, PARTIDO REGIONALISTA DEL PAÍS LEONÉS Y UNIÓN DEL PUEBLO SALMANTINO, CONTRA LA FUSIÓN POR RAZONES POLÍTICAS DE LAS CAJAS DE NUESTRAS PROVINCIAS.

Estamos asistiendo a un “chaparrón” de información sobre lo que se pretende hacer con las cajas de ahorro, y en ningún caso las ventajas que se supone deberían de justificar tal fusión, quizás porque no exista ninguna para las cajas, ni para sus provincias de origen.

El argumento es el Banco de España. Dice el Sr. Fernández Ordóñez, “a las cajas con problemas, o se fusionan o mano dura”. Pues bien, ejerza su responsabilidad y aplique mano dura y que “cada palo aguante su vela”, que es lo que procede. Los ciudadanos estamos tranquilos, son los políticos quienes están inquietos; los vividores de la política, que durante años han usado las cajas para pagar favores políticos y buscan una fusión para esconder sus trapicheos. ¿Tan inconfesable es lo que pretenden que no se puede hacer por medios regulares, “con luz y taquígrafos”?

Nada bueno se puede esperar del ocultismo. Los dueños de las cajas -que son los impositores- tienen derecho a saber qué es lo que se está “cociendo” a sus espaldas antes de que sea tarde. Las cajas no son propiedad de sus presidentes, ni tampoco su dinero (aunque a veces lo parezca), ni de sus directores, ni de sus consejos, ni siquiera de los señores Villanueva y López, si bien parece que por sus manifestaciones públicas, realmente lo sean.

Pero lo que sí han de tener muy en cuenta los actuales miembros de los consejos de administración de las tres cajas, es que ellos serán los responsables -en caso de que apoyen la fusión- ante la sociedad y ante la historia, por una decisión tomada en contra del criterio mayoritario.

No sabemos cómo terminará este trapicheo o intercambio de favores y puestos, pero tenemos claro que los partidos políticos territoriales, (acusados de provincianos desde Pucela), propiciaremos nuevas formas de protesta de la ciudadanía en contra del “sí o sí” vallisoletano. Sólo nos vale una fusión basada en el interés de las cajas y de sus ahorradores e impositores; no nos vale la excusa de fortalecer el tal (¿?) Sistema Financiero de Castilla y León, porque sabemos lo que eso oculta.

Otra faceta para justificar el no a la fusión, es el problema que se deriva sobre los trabajadores. Se anuncia que solo por el cierre de oficinas duplicadas, serian cerca de 1.500 personas las afectadas y habrá otras más, por otras duplicidades en los servicios centrales. De ello se deduce, que nos encontraríamos con el cierre de una empresa de 2.000 trabajadores. ¿A cuántas personas afectaba el cierre de Renault en Valladolid? y ¿cuánto dinero vamos a poner los ciudadanos de las 8 provincias de las Regiones de León y de Castilla La Vieja, que no somos Valladolid? ¿No es una incongruencia pagar para que no se pierdan puestos de trabajo en Pucela y por otra parte FORZAR las fusiones de las cajas, con lo que se perderán casi el mismo número de puestos de trabajo? Será porque si como es el caso, los puestos que se pierden son mayoritariamente fuera de Valladolid importan menos, además de que, desde el centralismo económico y político de la ciudad del Pisuerga se tienen otras perspectivas favorables con la fusión.

En este sentido, tenemos claro que no morderemos al anzuelo del enfrentamiento entre provincias. No tenemos ninguna duda de que el asunto Sede, es una forma de distraer la atención de la ciudadanía y de enfrentar a las opiniones públicas de las provincias que la pretenden. Si se discute sobre la ubicación de la sede, significa que se acepta la fusión. ¡No nos equivoquemos! Después de que se constituya la tal (¿?) nueva caja de Castilla y León (se llame como se llame), pronto quedará claro, ¡muy claro!, que la Junta de la cosa centralista autonómica, no va a permitir que el dinero de los ahorradores de “sus dominios”, logrados imperativamente en 1983, esté manejado desde otro lugar, ¡distinto y diferente!, que no sea su envidiada, absorbente y hegemónica Valladolid.

Este ENJUAGUE y/o TEJEMANEJE, no es un tema económico, ni de operatividad, ni de eficacia, ni siquiera derivado por la crisis. Se trata de una operación política, manipulada por los políticos de Castilla y León-Valladolid, como está ocurriendo en Caja Madrid: el capital de los ciudadanos, para que los políticos tengan más dinero para repartir e invertir en la compra de voluntades.

Las cajas, que forman parte de la propia sociedad provincial, en los municipios de sus respectivas Comarcas Naturales, tienen unos objetivos sociales con las que los Pueblos del Reino Leonés y de Castilla La Vieja se sienten identificados.

El problema de las cajas ha sido antes y lo es ahora, la ambición de los dirigentes que han llevado a las cajas a otras actividades, operaciones y ámbitos que no son los que las vieron nacer: facilitar el crédito al más débil y promover la cultura y la economía de sus territorios de origen.

Por todo lo que antecede SOLICITAMOS LA PARALIZACIÓN DEL PROCESO DE FUSIÓN DE NUESTRAS CAJAS DE AHORRO.
CiBu-UPL-PREPAL-UPS

Viñeta sobre la Fusión de las Cajas

Comunicado de CIBU ante la fallida fusión de las cajas.

jueves, noviembre 12, 2009

Decálogo contra la fusión de las Cajas.

Decálogo de razones para el no a la fusión de: Caja España, Caja Duero y Caja Burgos
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1.- Porque 100 años haciendo patrimonio por y para el Pueblo, no pueden ahora unos políticos “de paso” decidir sobre ello en su beneficio. Será legal, pero es injusto y moralmente rechazable.

2.-Porque si hay cajas que han estado mal gestionadas y presentan problemas económicos: mano dura y exigencia de responsabilidades a todos los gestores y responsables.

3.-Porque hay demasiado secretismo y hace sospechar que esto es bueno para los políticos y dirigentes, pero no para el Pueblo que con sus ahorros ha hecho posible la existencia de las cajas.

4.-Porque las decisiones sobre el futuro de las cajas las deben de tomar los impositores-propietarios y no los gestores temporales, que no está ahí para eso.

5.-Porque en la de Burgos, salieron a la calle más de 5.000 personas, en contra de cualquier emparejamiento.

6.-Porque se perderán más de 2.000 puestos de trabajo de alta calidad, lo que nos perjudica a todos.

7.-Porque no queremos perder un patrimonio que forma parte de la sociedad civil a la que los políticos pretenden sustituir: Los políticos no están para esto.

8.-Porque se trata de una operación por conveniencias políticas de la Junta del “si o si”, para posteriormente empujar otra cosa más del: “todo para Valladolid”

9.-Porque no se nos dice cuales son las ventajas para las provincias respectivas, porque no las hay. Solo hemos oído y visualizado palabrería trilera.

10.-Porque después de 25 años tenemos una experiencia acumulada que nos dice que no nos fiemos de la Junta de Valladolid. ¡Y en eso estamos!

miércoles, noviembre 11, 2009

viernes, octubre 16, 2009

La independencia castellana (José Luis Martín, Historia de Ávila T I)

Ha sido bastante frecuente en los temas referentes a la delimitación de Castilla y lo castellano una tendencia proclive a lo difuso, en el sentido que tienen hoy día la teoría de los conjuntos difusos. La difusión tiende abarcar unos extensos territorios geográficos –cuantos más mejor- hasta prácticamente incluir la mayoría de la península ibérica; predisposición nada extraña en las sectarismos nacionalistas que quieren ampliar la extensión y el poder de su nación al máximo. Consecuente con dicha actitud es reducir al mínimo las características de pertenencia a Castilla, o en otras palabras de lo castellano. Modernamente el caballo de batalla de las apropiaciones nacionalistas es la lengua, que en el caso de la actual lengua convencionalmente denominada castellano, con enormes diferencias con respecto a la lengua de la Castilla originaria – interesados consulten en Manuel Criado del Val-, se extendió a nivel universal, para complicar un poco más el uso nacionalista de la lengua. Así pues el problema de la delimitación por parte de los modernos nacionalistas habitualmente denominados pancastellanistas es arduo, de manera burda lo resuelven con unas cuantas docenas de provincias residuales –lo que queda de España- con argumentos de uniformidad de características mucho más genéricamente españolas que propiamente castellanas .

La concreción históricamente real de características castellanas por parte de pensadores, estudiosos o interesados en la temática castellana: Elías Romea, Luís Carretero Nieva, Anselmo Carretero Jiménez, Manual González Herrero, Inocente García de Andrés, Isidoro Tejero Cobos, Carlos Arnanz, Vicente Sánchez Moltó, Dionisio Ridruejo y otros muchos de imposible enumeración, suele provocar airadas reacciones en los escasísimos nacionalistas pancastellanos que saben un poquito y superan la ignorancia y el analfabetismo funcional más craso y vergonzoso, que estos últimos si , suelen ser características fijas e invariables de todos los nacionalismos que existen por el ancho mundo.

Con la presente antología de textos se pretende ampliar un poco más las fuentes y opiniones fundadas de especialistas en temas castellanos que corroboran las peculiaridades castellanas frente a las leonesas. Los textos están sacados de HISTORIA DE AVILA. TOMO II EDAD MEDIA (siglos VIII-XIII ) publicada por la Institución Cultural Gran Duque de Alba, Excma Diputación Provincial de Ávila y Caja de Ahorros de Ávila ( Ávila 1995), instituciones de las cuales suponemos tácitamente un benévolo permiso para reproducir estos modestos párrafos para difundir ligeramente un poco de cultura y que no creemos ataña en daño y perjuicio de sus autores. Respetuosos con la ley estamos no obstante dispuestos a responder con vida y haciendas si acaso se considerara la reproducción un monstruoso ataque a la sagrada propiedad privada.

ANEXO

Pero posiblemente la parte más clarificadora y original es la segunda, la que dedica a "Castella­nos y Leoneses (1035-1325)". Esta parte constituye una referencia obligada para toda aquella perso­na que quiera acercarse a la Historia Medieval de Ávila en la Plena Edad Media. Es imprescindible conocer cómo Ávila, desde el punto de vista geográfico e histórico, es castellana, pero también es leonesa por su vinculación eclesiástica con la iglesia de Santiago de Compostela. El hecho, que podría ser intrascendente, adquiere toda su importancia cuando vemos cómo el enfrentamiento entre leoneses y castellanos no es algo casual, sino profundo; y cómo el castellanismo y el leonesismo están presentes incluso a nivel ideológico, como se pone de relieve en las crónicas castellanistas (la Najerense y la de Rodrigo Jiménez de Rada) o en las leonesistas (las de Lucas de Tuy y Juan Gil de Zamora). Sitúa posteriormente a Ávila entre Castilla y León, apoyando firmemente los derechos de los Reyes Niños (Alfonso vii y Alfonso viu); pasando por las relaciones de Ávila en esa época dificil de los llamados reyes privativos de Castilla (Sancho m y Alfonso vin) y de León (Fernando ii y Alfonso ix), en la que los enfrentamientos llegaron a su punto álgido; para finalmente llegar al momento de la unión definitiva en 1230 en el reinado de Fernando IIi el Santo, época alabada sin distinción por todos los cronistas; aunque, como señala José-Luis Martín, no se conseguirá la unión plena hasta el reinado de Alfonso XI, en que culmina el proceso de las medidas unificadoras con el Ordenamiento de Alcalá de 1348 y su imposición a los reinos de Castilla y de León, ya que hasta ese momento per­durarán algunas diferencias de carácter étnico y cultural, así como la existencia de Hermandades en cada Reino, o la celebración de Cortes por separado.

HISTORIA DE AVILA. TOMO II EDAD MEDIA (siglos VIII-XIII ) . Introducción
Carmelo Luis López Director de la Institución “Gran Duque de Alba”. Pag 33




2.1. LA INDEPENDENCIA CASTELLANA

Estonce era Castiella un pequeño rincón; era de castellanos Montes de Oca mojón, e de la otra parte Fituero el fondón; moros teníen Carazo en aquella sazón Era toda Castiella sólo un alcaldía...
De un alcaldía pobre fiziéronla condado, Tornáronla después cabeza de reinado...
El pequeño rincón del siglo ix descrito en el Poema de Fernán González se libera de la tutela leonesa en el siglo x. Dividida en múltiples condados, Castilla debe su unidad y su posterior inde­pendencia a su carácter de frontera oriental del reino leonés; mientras las revueltas internas mantie­nen a los emires cordobeses alejados de la frontera cristiana, Castilla ha estado dividida y los reyes de León han podido imponer fácilmente su voluntad; cuando Abd al-Rahmán in unifique de nuevo al-Andalus y lance sus ejércitos contra los cristianos, la defensa del reino leonés exigirá la unifica­ción de Castilla, la creación de un mando único que permita hacer frente a los ataques musulmanes, iniciados desde el valle del Ebro para evitar el poco poblado valle del Duero. Castilla era pues la zona donde era necesario detener a los musulmanes, y una Castilla dividida era incapaz de realizar este cometido.

La unión, realizada espontáneamente por los castellanos y alentada por los monarcas leoneses, dará al nuevo conde, Fernán González, un poder que le permite enfrentarse al rey de León y conse­guir para Castilla una situación de independencia reclamada por los castellanos, que se sienten y son distintos a los leoneses y favorecen las aspiraciones de su conde de romper los lazos que le unen con el monarca leonés. Las tendencias disgregadoras del reino, semejantes a las que pueden observarse en cualquier otra monarquía feudal, se manifiestan simultáneamente en los dos extremos: en Galicia y en Castilla, pero mientras los condes gallegos carecen de fuerza para imponerse y hacer heredita­rios sus condados -sólo en el siglo xtl se independizará Portugal en momentos de debilidad de la monarquía-, los castellanos logran a partir del siglo x que sea reconocida, políticamente, su origina­lidad, aunque para conseguirlo tengan que enfrentarse a leoneses, navarros y musulmanes o aliarse a unos contra otros en una política de constante equilibrio.

La fuerza militar y las ambiciones personales de Fernán González y de sus herederos son facto­res importantes a la hora de explicar la independencia de Castilla, pero ésta no habría sido posible si castellanos y leoneses no hubieran sido y se hubieran sentido diferentes. Repoblada en los siglos ix y x por cántabros y vascos occidentales poco "civilizados", es decir, poco romanizados y esca­samente influidos por la cultura visigoda, los castellanos prefieren la costumbre ancestral o la deci­sión de hombres justos antes que la aplicación de la ley escrita, representada en el reino por el Liber iudiciorum (Fuero Juzgo) visigodo, y cuando los castellanos creen sus propias leyendas las centrarán en los llamados Jueces de Castilla, que son los representantes y defensores de la independencia jurí­dica respecto a los leoneses y también los defensores de la independencia política según se despren­de del poema anteriormente citado:

Todos los castellanos en uno se acordaron,
dos homnes de grand guisa por alcaldes alzaron;
los pueblos castellanos por ellos se guiaron:
que non posieron rey grande tiempo duraron.

Las diferencias jurídicas no son las únicas que separan a castellanos y leoneses; el idioma los diferencia igualmente y también la organización social, de la que el Derecho es un reflejo. Los repo­bladores de Castilla no conocen la jerarquización social acentuada que, derivada del mundo visi­godo, se impone en el reino leonés, y las desigualdades que pueden observarse entre los primeros castellanos proceden no de la herencia sino de la función que cada uno puede desempeñar en una sociedad guerrera; será noble aquél que por su riqueza esté capacitado para combatir a caballo, pero su situación no difiere mucho de la de sus convecinos.

La libertad individual frente a la servidumbre gótico-asturleonesa será pues la primera carac­terística de la población castellana, que alternará el trabajo de los campos con el ejercicio de las armas exigido por el carácter fronterizo de Castilla, mientras en Asturias y León la guerra, como en época visigoda, es eminentemente una actividad nobíliaria y esporádica, hecho que pone de mani­fiesto el mayor precio de los caballos de guerra y de las armas en Castilla que en León; a las dife­rencias entre una sociedad guerrera y otra alejada de la frontera alude las Mocedades de Rodrigo cuando contrapone la forma de vivir y de vestir del conde castellano y del rey leonés:

Maravillado estoy conde, de cómo sois tan osado
de no venir a mis cortes para besarme la mano
, que el condado de Castilla es de León tributario,
porque León es el reino y Castilla es un condado.
Entonces respondió el conde: mucho vais andando en vano.
Vos estáis en buena mula y yo sobre buen caballo.

Palabras que recuerda y amplía el romance de la entrevista del conde castellano con el rey leonés:

El conde le respondiera como aquél que era osado:
Eso que decís, buen rey, véolo mal aliñado;
Vos venís en gruesa mula, yo en ligero caballo;
Vos traéis sayo de seda, yo traigo un arnés tranzado;
Vos traéis a fanje de oro, yo traigo lanza en mi mano;
Vos traéis cetro de rey, yo un venablo acerado;
Vos con guantes olorosos, yo con los de acero claro;
vos con la gorra de fiesta, yo con un casco afinado;
Vos traéis ciento de mula, yo trecientos de caballo.

El carácter fronterizo, la situación de guerra permanente en que viven los castellanos, no anima a instalarse en Castilla ni a la nobleza de origen o cultura visigoda ni a los clérigos mozárabes hui­dos de Córdoba, por lo que en Castilla ni existirán grandes linajes ni proliferarán como en León, al menos hasta época tardía, los monasterios y las grandes sedes episcopales, que son los dueños de la tierra, de la riqueza, y poseen la fuerza necesaria para someter a los campesinos libres que subsisten en las montañas asturleonesas. No se produce por tanto, hasta una época posterior, la concentración de la propiedad que puede observarse en otras zonas, y se mantiene la libertad individual.

Estas diferencias con la población asturleonesa terminarán provocando una diferenciación polí­tica que se traduce en la independencia lograda a mediados del siglo x bajo la dirección de Fernán González. Mantener la independencia no fue fácil para quien no quería obedecer a moro ni a cris­tiano y veía sus dominios rodeados por leoneses, navarros y musulmanes. Una hábil política de equilibrio y oportunas alianzas con unos y otros permitirá a Castilla mantenerse independiente y ampliar considerablemente sus fronteras a costa de los musulmanes al disgregarse el califato en los años iniciales del siglo xi, pero la habilidad de sus condes no pudo impedir que Castilla se convir­tiera en un protectorado de Navarra a raíz del asesinato en León del infante García, en 1029, ni que León y Navarra ampliaran sus fronteras a costa del condado.

2.2. LOS VOTOS DE SANTIAGO (LEÓN) Y DE SAN MILLÁN (CASTILLA)

Ávila es hasta muy avanzado el siglo xI tierra de nadie en la que combaten contra los musul­manes y entre sí castellanos y leoneses, pero su no pertenencia a ninguno de los territorios cristianos no la librará de ser incluida en ambos cuando de agradecer la ayuda divina se trata y se ofrecen los "votos" al apóstol Santiago en León y a San Millán en Castilla, en reconocimiento de la ayuda pres­tada en Clavijo para liberar a los cristianos del "Tributo de las Cien Doncellas".

Los votos de Santiago son "creados" en Compostela hacia el año 1100, doscientos o trescientos años después de la supuesta batalla de Clavijo, y a pagar estarán obligados los habitantes de las tie­rras ocupadas en el momento de la batalla y que se ocuparan en el futuro a los musulmanes o, según la Historia compostelana escrita por orden y en alabanza del obispo Gelmírez, quienes vivieran "desde el río Pisuerga hasta la costa del Océano"; la mención del Pisuerga limita el voto de Santiago al reino de León, pero Ávila no se libra del pago y en el momento de redactarse el Catastro del Marqués de la Ensenada, a mediados del siglo xviu, la provincia contribuía al culto del Apóstol con cuarenta mil reales de vellón, cantidad relativamente importante. La inclusión de Ávila se explica porque su diócesis formó parte de la provincia compostelana, porque los obispos de Ávila fueron sufragáneos del arzobispo de Santiago, como veremos más adelante.

La unión de Castilla y León a partir de 1230 y la posterior identificación de Castilla con España han hecho olvidar el origen astur o leonés de la leyenda santiaguista, pero los hombres de los siglos xu y xni son conscientes de que Santiago es el defensor de Galicia y de León, desde el Pisuerga hasta el Océano, y frente o al lado de este guerrero celestial Castilla creará su propio héroe en la persona de San Millán, magníficamente cantado por el monje Gonzalo de Berceo, que reivindica para el monasterio de este nombre votos equiparables a los de Santiago en versos -actualizo el texto- que resumen la idea que en el siglo xiii se tiene sobre la ayuda prestada por el cielo a los cristianos y sobre la gratitud que éstos han de demostrar:

El rey Abderramán, señor de los paganos...
Mandó a los cristianos el que mal siglo prenda
Que le diesen cada año zx dueñas en renta...
El Rey de los cielos, de cumplida bondad...
Quiso tornar en ellos, hacerles caridad.
Dioles en este tiempo un señor venturado,
El duque Fernán González, conde muy valorado...
El rey don Ramiro era sobre León,
Ambos eran católicos como dice la lección...
Enviaron mensajes a la gente renegada
Que nunca más viniesen a pedir esta soldada...
El rey Abderramán y los otros paganos
Supieron estas nuevas que decían los cristianos:
Por poco con despecho no se comían las manos...
El rey don Ramiro de la buena ventura
Afinó un buen consejo de pro y de cordura,
Pagar a Santiago por alguna mesura,
Tornarlo de su parte en esta lid tan dura...
Prometer al apóstol un voto mesurado,
Al que yace en Galicia en España primado...
Hicieron su consejo todos los castellanos...
Oídme, dijo el conde, amigos y hermanos:
Hicieron leoneses como buenos cristianos...
Querría que hiciésemos otra promisión:
Mandar a Sant Millán nos tal infurción
Cual manda al apóstol el rey de León...
Respondiéronli todos: señor, de muy buen grado...

Santiago y San Millán aceptaron complacidos la oferta y cuando los cristianos están en peligro elevan sus ojos al cielo y allí:

Vieron dos personas hermosas y lucientes,
Eran mucho más blancas que las nieves recientes.
Venían en dos caballos más blancos que cristal
armas como nunca vio hombre mortal...
Cuando cerca de tierra fueron los caballeros,
Dieron entre los moros dando golpes certeros...
El rey don Ramiro, que tenga paraíso,
Heredó al apóstol como se lo prom¡so...
El conde Fernán González con todos sus varones...
Pusieron e juraron de dar todas sazones
A San Millán cada casa dar tres pepiones...

Leonesa por su vinculación a la iglesia de Santiago y castellana geográfica e históricamente, Ávila cuenta con dos patrones celestiales: Santiago y San Millán. Uno de los primeros documentos abulenses -1103- recuerda, tanto si es auténtico como si se redactó posteriormente, la vinculación de los abulenses con la zona y el monasterio de San Millán de la Cogolla, al que los habitantes de las colaciones o barrios de San Vicente, San Juan, San Pedro y San Martín dan la iglesia de San Millán y dos aldeas en territorio abulense; y en el afán de no dejar Ávila al margen de los votos de Santiago se ha llegado a decir que un obispo de Ávila, Pedro, intervino en la batalla de Clavijo en el año 825 junto a los jueces de Castilla Laín Calvo y Nuño Rasura, el hermano de éste Gustios González, los obispos de Astorga, Orense, Lugo y Oviedo y el inexistente arzobispo de Cantabria.

Consciente de las diferencias que existían entre sus dominios o, como quieren otros, deseoso de heredar a todos sus hijos, Sancho el Mayor de Navarra divide sus dominios entre sus hijos y el anti­guo condado se convierte en reino bajo la dirección de Fernando i; el nuevo monarca tendrá que hacer frente a los problemas fronterizos con el reino leonés y, con la ayuda de García de Navarra, Fernando derrotará y dará muerte en Tamarón al leonés Vermudo tu, al que sucederá Fernando en nombre de su mujer Sancha, hermana de Vermudo (1037).

3.1. LEÓN INCORPORADO A CASTILLA

Al menos dieciséis años empleó Fernando en combatir y someter a los leoneses descontentos, aunque sobre este punto, así como sobre las causas de la guerra, difieren los cronistas leoneses y cas­tellanos.

Las crónicas Silense y Najerense no pueden negar los derechos de Vermudo sobre el trono leonés, una parte del cual le ha sido arrebatada durante su menor edad por Sancho el Mayor de Navarra para darla a Fernando de Castilla, pero justifican la resistencia de Fernando porque tras haberse casado con la hermana de Vermudo le parecía injusto y contrario a toda razón quedar al margen del reino. Lucas de Tuy recuerda que la guerra tuvo su origen en el hecho de que Sancho el Mayor, durante la minoría de edad de Vermudo, incorporó a Castilla la zona leonesa situada entre el Pisuerga y el Cea, zona que reclama Vermudo al morir Sancho el Mayor. Rodrigo Jiménez de Rada y, siguiéndole, Alfonso x, aportan considerables novedades que descalifican a Vermudo y dan la razón plenamente a Fernando: el matrimonio de éste con Sancha fue decidido por los nobles leoneses que, observando el declive de la patria, persuadieron con hábiles razonamientos al rey Vermudo [...], cosa a la que accedió [...]. Entonces el rey Sancho [...] regaló a su hijo Fernando y su nuera Sancha lo que había conquistado más allá del Pisuerga, contando con el beneplácito de Vermudo [...] quien tras permitir durante años que Fernando ocupara las tierras de la discordia en paz y tranquilidad, puesto que les habían sido cedidas libremente a él y a su esposa por el rey Vermudo con ocasión de su boda, al morir Sancho el Mayor atacó al castellano para recuperar lo que había regalado a su hermana y a su cuñado.

Según el Toledano, Fernando encontró alguna resistencia en León, pero no le costó trabajo hacer­se con la ciudad [...],fue acogido por rey como todos [...] y de esta forma desapareció el enfrentamiento al ser asesinado Sancho cuando intentaba ocupar Zamora, defendida por la infanta Urraca en nombre de Alfonso. En la persona de Alfonso se reunirían de nuevo, tras siete años de sepa­ración, los reinos de León, Castilla y Galicia: en 1037 los leoneses aceptaron como rey al navarro-castellano Fernando, vencedor de Vermudo III, y en 1072 los castellanos se some­tieron al leonés Alfonso.

Durante cerca de cien años leoneses y cas­tellanos mantendrán la unión, pero ni unos ni otros olvidan las circunstancias en que ésta se produjo, como puede comprobar quien relea las páginas que a la sucesión de Fernando i dedican los cronistas, especialmente Lucas de Tuy y Rodrigo Jiménez de Rada, que escriben en la primera mitad del siglo xiii, cuando se redacta el Poema de Fernán González y Berceo escribe la Hilo de San Millán. poetas e historiadores tienen muy claras las diferencias entre Castilla y León y las reflejan en sus escri­tos, aunque todos se muestren favorables a los reyes que propician o consiguen la unidad.

La Najerense ensalza el valor de los cas­tellanos y de su héroe Rodrigo Díaz: informa­do de que los leoneses son superiores en número, Sancho cree que podrá vencerlos porque, si los leoneses son más, los castella­nos son más valientes y entre el rey y su alfé­rez Rodrigo bien podrían vencer a mil cien leoneses: a mil el rey y a cien Rodrigo. Más modesto, el Cid se limita a decir que luchará con un solo caballero y que hará lo que Dios quiera, y de ahí no lo saca el rey cuando reba­ja el número de los enemigos del Cid a cin­cuenta, cuarenta, treinta, veinte y diez leone­ses. En el combate, Alfonso y Sancho son hechos prisioneros casi al mismo tiempo, pero mientras el primero no recobra la libertad, el segundo es liberado por la acción del Campeador, que se enfrenta solo y sin armas a los catorce leoneses que custodian al monarca, desafla a sus enemigos a que le faciliten una lanza y con ella, ayudado por Sancho, dio muerte a trece leoneses e hirió de gravedad al último, haciendo buena la fanfarronada de Sancho.

Lucas de Tuy, leonés declarado, presenta una versión diferente en la que también el Cid tiene un papel protagonista: en Golpejera el rey castellano tuvo que abandonar el campo y sólo la decisión del Cid hizo posible modificar el resultado de la batalla: cuando Sancho huye, Rodrigo le indica que los leoneses victoriosos descansan tranquilamente en las tiendas ocupadas a los castellanos y es el momento de caer sobre ellos al amanecer; así se hizo y Sancho convirtió la derrota en victoria. El relato contiene detalles significativos que aumentan el prestigio de Alfonso y perjudican la fama de Sancho: cuando Alfonso vence ordena a los suyos que no persigan a los que huyen, y Sancho ataca a los leoneses que, inermes, no pudieron ofrecer resistencia.

Rodrigo Jiménez de Rada oscila entre la justificación del rey castellano y la alabanza al leonés: Sancho ataca Galicia para poner fin a los abusos de García y como los gallegos estaban divididos por el problema que acabo de relatar, el rey Sancho consiguió sin problemas lo que pretendía, pero la jus­tificación gallega no sirve para explicar los ataques a León, injustos por no respetar la voluntad de su padre. Frente a la guerra santa, la guerra injusta que Dios castiga después de haber dado al castellano una primera victoria en Llantada para que él se ensoberbeciera y fuera mayor su caída. En Golpejera se enfrentan los hermanos tras comprometerse a que el vencido ceda su reino al vencedor sin inten­tar volver a combatir, palabras con las que el arzobispo desautoriza y deslegitima la acción de Rodrigo Díaz tras la derrota castellana, aunque la justifica porque leoneses y gallegos solían pavonearse y ridi­culizar a los demás en los momentos de triunfo y lanzar graves amenazas en los de derrota. Por esto se durmieron ya avanzada la madrugada agotados tras una noche de charla, y se vieron sorprendi­dos por el rápido ataque del ejército del rey Sancho. Al hablar de un acuerdo previo al combate, Rodrigo prepara la justificación de los derechos de Alfonso vi al trono castellano cuando muera Sancho en el cerco de Zamora, a manos de Vellido Dolfos.

En Zamora sitúan los poetas un enfrentamiento abierto entre castellanos y leoneses o zamora­nos; el grueso del ejército abandona el cerco tras la muerte del rey, pero los castellanos y extremeños -de los extremos del Duero-... tomaron la decisión de retar a los zamoranos, y, en nombre de todos los castellanos, Rodrigo Díaz exigió juramento a Alfonso vi de no haber tomado parte en la muerte de su hermano; el texto poético llegado hasta nosotros destaca una vez más la importancia de los cas­tellanos: se pide para el rey, si algo tuvo que ver en la muerte de Sancho, una muerte innoble, villa­na, no la muerte digna y noble que debería tener una persona de su categoría, y entre las amenazas que recibe Alfonso una de las más graves es que quien le dé muerte de otra tierra venga, que no sea castellano, o dicho con las palabras del Juramento de Santa Gadea:

Villanos te maten, rey, villanos, que no hidalgos,
De las Asturias de Oviedo, que no sean castellanos...


Op. Cit. Cap II Cristianos y musulmanes, castellanos y leoneses . José Luis Martín, Universidad Nacional de Educación a Distancia . Pag 135-142
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