viernes, diciembre 14, 2018

Carlos Arnanz Ruiz – Una jornada particular


Carlos Arnanz Ruiz – Una jornada particular

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El 9 de diciembre de 1918, hace ahora cien años, no era domingo, como este año, sino lunes. Y en un mismo día tuvieron lugar en Segovia dos acontecimientos importantes. Uno por la mañana y otro por la tarde.
Amaneció la ciudad muy sensibilizada con el tema del regionalismo. Los regionalistas catalanes pedían más autonomía y Maciá, Presidente de la Generalidad, sin ambages, la independencia.
Un repaso a los periódicos madrileños de esos días- El Correo Español, El Globo, El País, El Imparcial, El Liberal, etc.- guardan noticias al respecto. El Adelantado de Segovia lo hace también sobre actos en Castilla y en Segovia. En Burgos, el segoviano Luis Carretero y Nieva, considerado padre del regionalismo castellano, (1) pronunció una lúcida conferencia fijando principios.
El Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Segovia (2) hace un llamamiento y a él acude El Ayuntamiento, la Diputación y otras entidades que llenan de gente la Plaza Mayor.
Pero, vayamos por partes. Ya el 29 de noviembre El Adelantado de Segovia había publicado un Manifiesto de los jóvenes segovianos. Empezaba así: “A Castilla: Somos españoles, castellanos y jóvenes. Pensando en Castilla y en España, amando a España por españoles y castellanos, creemos que nuestra actividad ciudadana, impuesta como un deber de cumplimiento inaplazable por el estado de la nación y las circunstancias que la rodean, debe constreñirse de manera principal y directa al bien de Castilla…”
Lo firman Juan de Contreras (doctor en letras), Mariano Quintanilla (abogado), Antonio Sanz (abogado), Eugenio de la Torre Agero (dibujante), Francisco Carsi (doctor en Derecho), Andrés Reguera Antón (Industrial), José maría Aguilar (médico odontólogo), Javier Cabello (arquitecto), Gabino Herrero (abogado), Julián M Otero (licenciado en Derecho), Juan de Cáceres (estudiante), José Galicia (Ingeniero Agrónomo), M Álvarez Cerón (Ayudante de Obras públicas y escritor), Mariano la Orden (Maestro Nacional), Antonio Miguel (licenciado en Ciencias), Mariano Ferrari (Maestro Nacional), Juan Zuloaga (ceramista), Luis Ferrari (Maestro Nacional), Ignacio Carral (estudiante) Luis M García Marcos (estudiante).
El documento está firmado tres días antes, es decir: el 26 de noviembre. Y el mismo lunes 9 de diciembre, el día de autos, El Adelantado de Segovia da cuenta de otro manifiesto titulado “La Juventud regionalista segoviana”.
Decía éste: “Unidos solamente por el amor que todos sentimos hacia Castilla, algunos jóvenes segovianos por nacimiento o por afecto, nos reunimos con el fin de formar una agrupación dedicada al estudio de la Historia, del arte, de las modalidades todas de la vida de nuestra región en el pasado y en el presente…” y lo firman Juan de Contreras y Mariano de la Orden.
La crónica de El Adelantado de Segovia del lunes 9 es tan extensa que no cabría en este espacio. Da pelos y señales de cuanto aconteció aquella mañana que intentaré resumir lo mejor posible.
Entre las once y las once y media la concurrencia fue llegando a la Plaza Mayor, “mezcladas todas las clases sociales, desde el aristócrata hasta el hijo del pueblo, desde el hombre de ciencia al modesto obrero”.
Hacia las doce no cabía un alfiler. Y a esta hora salieron del Ayuntamiento todas las Corporaciones convocadas por el Círculo de la Unión Mercantil e Industrial que llevó la iniciativa: Ayuntamiento, Diputación, Cámara de Comercio…
“Marchaban al frente los maceros del Ayuntamiento dando guardia de honor al llamado pendón morado de Castilla (3) que llevaba el alcalde Sr. Carretero.” Un aplauso cerrado recibió esta enseña y se escucharon entusiastas vivas a Segovia, Castilla y España por parte de un gentío que ya desbordaba la plaza.
Se inicia un gran cortejo que desciende por la Calle Real con los balcones llenos de gente. Una verdadera manifestación pacífica que llega hasta el Azoguejo. Se disparan voladores.
Allí la multitud se bifurca. Una parte sube por el Postigo, y los más, ascienden por la calle de San Juan. En la Diputación se habían colocado colgaduras con terciopelo rojo. “Desde los balcones, el diputado Sr. Romero Martínez lee el mensaje que dirigen al Gobierno las Diputaciones Castellanas”.
Después habló el Presidente D. Higinio Arribas quien consideró a Cataluña como la hija rebelde que se subleva contra la autoridad materna” y añadió que la manifestación no significaba odio a Cataluña sino repulsa por un proyecto que no respetaba la igualdad entre regiones.
El diputado Sr. Cáceres expresó la satisfacción de ver a los segovianos unidos en un acto de tanta trascendencia y don Felipe Carretero, acalde de esta capital, dio las gracias a los asistentes y felicitó a todas las Diputaciones castellanas, especialmente a la de Burgos por el protagonismo que había tenido en la ocasión.
El Sr. Matabuena, Presidente del Círculo de la Unión Mercantil e Industrial y promotor del acto destacó la importancia de las manifestaciones convocadas en España.
Después, el Sr. D. Claudio Moreno Presidente de la Cámara de Comercio, alabó el entusiasmo de los presentes y destacó que “los capitalistas deben unirse para que con su concurso se puedan construir fábricas, crear talleres y en general toda clase de industrias que den de comer al obrero.”
La escala siguiente se hizo en el Gobierno Civil. Allí el Gobernador Sr. Bachiller recibió de manos de una nutrida representación las conclusiones acordadas.
Desde el Gobierno Civil la manifestación prosiguió hasta el Ayuntamiento, “siendo despedido el pendón de la ciudad con grandes aplausos y aclamaciones”. Luego, el gentío se disolvió sin el más mínimo incidente, culminándose uno de los más importantes acontecimientos habidos en Segovia.
Un apunte titulado “Segovia al día” de El Adelantado de Segovia de ese mismo día, hace alusión a que España entera parece un enorme manicomio por causa de una liga que aprieta exageradamente en sus pretensiones, que muestra su desapego a efectos consanguíneos de Cataluña con el resto del país y que si pega es porque se da de cachetes con la unidad de la patria.
Sobre el segundo acontecimiento de este día, ya he hablado bastante últimamente con palabra hablada y escrita. Me limitaré simplemente a recordar que a las seis en punto de la tarde y en el Teatro Juan Bravo, La Orquesta de Benedito iniciaría el primer concierto de la Sociedad Filarmónica de Segovia con obras de Beethoven, Mozart, Grieg, Haendel, Bolzoni, Granados y Wagner.
(1) Luis Carretero y Nieva, ingeniero, nació en la ciudad de Segovia el 21 de junio de 1879 y falleció en Veracruz, Méjico, el 26 de septiembre de 1950. Recibió de la Sociedad Económica Segoviana de Amigos del País el encargo de escribir un libro sobre regionalismo castellano. Se imprimió en Segovia en 1917 con el título “La Cuestión Regional de Castilla la Vieja. El Regionalismo Castellano.”
(2) El Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Madrid había convocado también en esta ciudad a una manifestación a la que acudieron entre 30 y 50.000 personas, según que fuentes.
(3) Castilla nunca tuvo un pendón ni morado ni de ningún otro color. Cada Comunidad tenía el suyo propio. Si tuvo un emblema que es un castillo dorado en campo de gules o rojo carmesí.
EL ADELANTADO DE SEGOVIA

En el trigésimo quinto aniversario del Estatuto de Autonomía en Castilla y León :“Ha sido una completa decepción”


Antonio Ruiz Vega: “Ha sido una completa decepción”

REPORTAJES
Actualizado 25/02/2018 09:43

En el trigésimo quinto aniversario del Estatuto de Autonomía en Castilla y León, Soria Noticias ha recabado la opinión de 12 personalidades sobre la evolución de Soria dentro de la Comunidad. Políticos, representantes sociales y empresarios, pero también miembros de los sectores a los que más ha afectado el cambio de competencias como la sanidad o la educación.

El escritor e intelectual Antonio Ruiz Vega, simpatizante de la causa castellanista en los años de la creación de la comunidad castellano-leonesa “amputada, desgarrada y secuestrada por la clase política desde su inicio”, lo tiene muy claro: el desarrollo autonómico de Castilla y León ha sido una decepción completa para los sorianos, que solo están viendo alargar la agonía de la provincia.
“Aquí había poco movimiento. El ente castellano y leonés se hizo cogiendo dos realidades históricas en torno a la cuenca del Duero, desgajando Castilla en varias comunidades, ignorando elementos históricos y culturales. No hay conciencia y sentimiento de Comunidad, no puede haberlo. Castilla y León nació como un lote administrativo, que ha fracasado”, explica Antonio Ruiz Vega.
“Al menos para los intereses de la provincia de Soria, que sufre una situación irreversible para su supervivencia, atrapada en un clientelismo político y en un juego de intereses protagonizados por el centro político de Valladolid, el cultural de Salamanca o el histórico de Burgos, junto a León que guarda la amenaza de marcharse de la Comunidad”, considera Ruiz Vega. “Soria requiere un proceso de ‘terraformación’, es decir, una repoblación que parta de ‘cero’, como si se fuera a poblar Marte”, indica: “No espero que la Comunidad resuelva la supervivencia de Soria, la única provincia que no limita con Valladolid”.

sábado, agosto 25, 2018

miércoles, agosto 08, 2018

jueves, julio 19, 2018

SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN (Juan Pablo Mañueco)


SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN
1/ ¡Ojo! Si siguen por el camino de confundir "sexo" con "género" (gramatical) el idioma castellano IMPLOSIONARÁ desde dentro y dejará de ser válido para la comunicación. ¡Ese el peligro! ¡Lo que le faltaba a Castilla, que le implosionen el idioma!
2/ Ahora resta comprobar si presidentes autonómicos, alcaldes, cargos, etc. de los partidos que quebraron o callaron cuando se rompió artificialmente Castilla en los 80... actúan ahora cuando está en riesgo que quiebre y se rompa el propio idioma castellano.... Cargos de los partidos, militantes de los partidos es la hora de que defendáis o ayudéis a eliminar el idioma castellano de entre las lenguas útiles para la comunicación. Vuestra es la decisión. La mía está expresada.
SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN,
en respuesta a doña Carmen Calvo (con "o" gramatical, no sexual)

Soneta que sexa el Constitución, en respuesta a doña Carmen Calvo (con “o” gramatical)



(Escrita con toda la respeta de la munda. Tanta respeta que, por ejemplo, no se sexualiza el apellido de quien ha pedido el informe a la RAE, la señora vicepresidenta doña Carmen Calvo)
Sexar el Constitución es precisa
por motiva clara palabro es macho.
Cumplir apenos se clavo. Y es remacho
se sexe, cual la pollo -en “a”- da risa.
* * *
Aristócrato sistemo de empacho
de tonterío y señoría visa
que mandataria es genta lisa
de cerebra, mas lenguo mamarracho.
* * *
La génera no es la sexa aquí avisa
el idiomo que aboba chocha un cacho,
y el vocal que no case, se l@ pisa.
* * *
El Carmen, cuando calva, marimacho
lo juristo sexa de voza brisa
y exclusivo lo fonda toda tacho
* * *
del Constitución, que a la puebla soberana la hace en nada;
pero se reforma el forma, ¡a fin que el gento siga apocapada!
Juan Pablo Mañueco

domingo, mayo 20, 2018

web de Cayetano Enríquez de Salamanca

Se han incluido en la web de Cayetano Enríquez de Salamanca


los siguientes libros:

Guadalajara
Guadarrama y Gredos
Palencia
Provincia de Segovia

viernes, marzo 02, 2018

AUNQUE YA NO ESTÉ EN TI, ARRIACA. (Juan Pablo Mañueco)


AUNQUE YA NO ESTÉ EN TI, ARRIACA.


Y yo no estaré. Y seguirá Arriaca aleteando.
Y quedarán las plazas sobre las que he pasado.
Oirán sus parques el silbido de los pájaros.
Notarán los aires el sonido agudo de sus campanarios.

ESTARÉ contigo, Arriaca, aunque no esté,
Y aunque ya no pueda pasearte con mis pasos.
SEGUIRÁ siendo tuyos los más bellos instantes que pasé.
ARRIACA de mi sueños, de mis paseos y abrazos.

Arriaca, por tus calles seguirá fluyendo aún después,
Lo mejor de mí, lo que he sentido bajo tu cielo pálido
En los día de lluvia, y seguiré soñándote también
Todos los días que viví bajo la luz de tu cielo cálido.

Entonces cuando yo ya no esté, incluso en ese después,
Acaso te paseen estos versos como dándote un abrazo.
Nativa ciudad donde no llegué físicamente a nacer,
Donde sí quiero que yerre mi espíritu cuando sea errático.

¡Oh, sí, al menos quedará Arriaca, aquí, aleteando!

 JPMañueco 


Un soneto me manda hacer Adaja, (Juan Pablo Mañueco)

Un soneto me manda hacer Adaja,

Un soneto me manda hacer Adaja,
que es río que desde los altos muros
de la Sierra de Amblés piensa en futuros
murallones pétreos, cuando baja.

Digo Adaja… y mi corcel de agua ataja
para ir a ver los torreones puros
con que Ávila aballesta sus conjuros,
contra el tiempo que todo cuerpo taja.

¡Mas no al río que, resoplando, viaja
desde la altura serrana extramuros,
a la ciudad en donde Ávila se encaja!

¡Entre las piedras de muralla, uros
o verracos vetones de agua!: Adaja
muge y pasa y acaricia antemuros.

Y sólo ya en Arévalo, la villa mudéjar castellana,
capital de la Moraña,
pálida de odres de abundosas lágrimas, el río se relaja.

Después de que reciba al Eresma, de estirpe segoviana,
el llano Adaja va a quedarse sin orilla,
que viene el Duero a beberse esta agua sureña de Castilla.

Juan Pablo Mañueco

Vídeo autor:


domingo, octubre 01, 2017

El reino de León: Lecciones instructivas sobre la Historia y la Geografía. Obra póstuma de don Tomás de Iriarte, dirigida á la enseñanza de los niños (1830)

El reino de León: Lecciones instructivas sobre la Historia y la Geografía. Obra póstuma de don Tomás de Iriarte, dirigida á la enseñanza de los niños (1830) p. 285

El reino de Leon confina al oriente con la provincia de Burgos; al mediodía con la de Avila y con Estremadura; al poniente con Galicia y Portugal, y al norte con las Asturias. Comprende este reino la provincia llamada propiamente de Leon, la de Palencia, la de Zamora, la de Toro, la de Salamanca, y la mayor parte de la de Valladolid. 

Leon, ciudad, capital y corte de los antiguos reyes de Leon, tiene un obispo exento como el de Oviedo, y su catedral pasa por una de las mas bellas de España. Son tambien ciudades episcopales, Palencia, Astorga, Zamora (residencia del capitan general de Castilla la vieja), Cíudad-Rodrigo (plaza de armas), y Salamanca, bien nombrada por su antigua é ilustre universidad. 

Toro y Medina de Rioseco son tambien ciudades comprendidas en el reino de Leon; como igualmente las villas de Villalpando, Sahagun, Saldaña, Mayorga, Peñaranda, Becerril de Campos, Benavente, Torquemada, Tordesillas y otras

lunes, agosto 14, 2017

El niño García Pérez, (Jesús Torbado)

El niño García Pérez, (Jesús Torbado)

El niño García Pérez, etc, magistal artículo de Jesús Torbado, publicado en el blog "En Tarancón". 

http://entarancon.blogspot.com.es/



NOTA ACLARATORIA DEL AUTOR:

     Poco antes de la publicación de este artículo la oposición de izquierdas y progresista en Euskadi había cuestionado una campaña del gobierno del PNV entre los escolares en la cual se aplicaban criterios antropométricos para determinar las características faciales y corporales de los escolares, así como se analizaba la genealogía de los alumnos, valorando el número de apellidos vascos.


____________________


EL AIRADO VIENTO DE LOS PÁRAMOS MESETARIOS le enrojecía las orejas y fijaba bajo su naricilla dos sucios velones que le alumbraban al santo de los fríos y de la desolación. Un agujereado tapabocas granate se anudaba alrededor de su cuello, por encima de la pelliza de plástico ajado que le había mandado un primo suyo establecido en la capital. El niño García Pérez Etcétera vigilaba el confuso rebaño que su padre le había dado en mando: dos docenas de ovejas, siete cabras, una vaca, dos mulos y un asno. Una pareja de lebreles le hacía compañía aquella mañana helada de la estepa. El niño García Pérez Etcétera no tenía nada mejor que hacer.
Del pueblo se habían ido el cura, el médico y el maestro. El maestro había sido el último. Los señores de Madrid habían dicho que no quedaba dinero para costear su salario en la escuela rural y lo habían mandado a poner escuela veinte kilómetros más lejos. Los señores de Madrid habían entregado 2.000 millones de pesetas para las “IKASTOLAS” del Norte y otros muchos para las “ESCOLAS” del Este, así que no disponían ya de las 800.000 pesetas anuales que el maestro cobraba.
Pero el camino hasta la nueva escuela era arenoso y áspero y se tardaba mucho en llegar. Los señores de Madrid habían unido con autopistas todas las capitales de provincia del Norte y del Este y no tenían ya dinero para echar grava sobre aquel polvoriento-lodoso camino.
Como la camioneta tardaba tanto en llevar a los trece niños del pueblo hasta la nueva escuela, el padre del niño García Pérez prefirió que cuidase el ganado en lugar de tener todo el día al chiquillo por esos malos caminos de Dios. Ahora, la vieja escuela iba tomando la forma de todos los pajares semiderruidos del pueblo: llenos de gatos en celo, palomas en los desvanes, lagartijas aletargadas y arañas dormidas dentro de sus capullos.
Del médico sólo los más antiguos se acordaban. Cuando el niño García Pérez Etcétera se ponía malo, le daban leche caliente con vino y miel, y eso lo curaba todo, salvo los sabañones invernales, que no tenían cura, y las diarreas del verano a las que ya estaba acostumbrado. Médicos quedaban por ahí, desde luego, pero se dedicaban a contar los pelos que los niños del Norte tenían en las falanges de los dedos de los pies, a fiscalizar sus pecas, a medir sus cráneos y narices: estaban demasiado ocupados como para cuidar las pulmonías del niño García Pérez y de sus compañeros.
Y como el muchacho no iba a tener jamás una escuela a donde ir, toda su vida ignoraría algunos esencialísimos detalles de sí mismo, especialmente las claves de su código genético. A él y a su padre y a su abuelo no le importaban demasiado, pero la sociedad en que vivían padecería una terrible e inevitable carencia; la patria en que había nacido se tambalearía ante la flojedad de aquellos cimientos humanos del zagal que pisoteaba los terrones de la meseta.
Porque era una delicada e importante cuestión. De entre los cientos de García, Pérez, Rodríguez, Sánchez, Martínez y Suárez de su nombre, un estudio científico de aquel niño hubiera podido deducir notabilísimas conclusiones.
Hubiera adivinado, por ejemplo, que uno de sus antepasados fue el emperador Teodosio el Grande, que dejó preñada a una sus esposas cuando salió de Coca (Segovia) para gobernar el Imperio romano; que otro de ellos había luchado con Hernán Cortés en la conquista de México; que otro había sido conde de Castilla; que una de sus abuelas tuvo trato carnal con Abd al-Rahman III; y otra con el filósofo y médico judío Moses ben Maimón; que otro ancestro suyo había sido tío de un tal Miguel de Cervantes, aquel a quien sapientísimos hombres habían borrado de una calle de Lejona (Bilbao), para sustituir su opaco nombre por el del eximio poeta Ormaechea Orive; que otro había sido capitán de los tercios de Flandes y otro obispo de Esmirna, y uno más palafranero de Isabel II (“la Casta”).
Por lo demás, si el niño García Pérez Etcétera se hubiera sentado ante un culo de botella y lo hubiese utilizado como espejo, habría descubierto que poseía en su rostro 9618 pecas, lo cual hubiera podido cambiar el mundo si el maestro no se hubiese largado de su vera por orden superior, pues era el mismo que poseyeron Gobineau y Rosenberg; que brotaban 95 pelos sobre cada una de sus falanges (muchos de ellos chamuscados en la hoguera que tenía prendida), el mismo número que Hitler lucía; que las medidas de su nariz coincidían milimétricamente con las del más conocido jefe del Ku-Kux-Klan, un tal coronel W.J Simmons; que la implantación de su (nonato) vello público formaba el mismo dibujo que en vida tuvieron Jim Crow y el general Forrest, y, en fin, que la posición de las circunvoluciones cerebrales era idéntica a la que los arqueólogos hallaron en el cráneo de Nerón, y, feliz coincidencia, a las que aún hoy en día eran frecuentes en África del Sur y otras famosas regiones de la Tierra.
¿Y qué decir del color de sus ojos y de su sensibilidad gustativa? Los ojos eran de color pardo cuando contemplaba el ocaso y grises al mirar las primeras luces de la mañana. Ni el niño García Pérez se hubiera repuesto de esta sorpresa étnico-antropológica, si la hubiese alcanzado. Por otro lado, le gustaban las sopas de ajo, los garbanzos, las patatas viudas, las sardinas fritas, el tocino y las manzanas verdes. Era tan bueno es esto que incluso fabricaba chicle con un puñado de trigo recogido en las eras o en los campos.
Cualquiera de estos detalles hubiera permitido a un concejal medianamente cultivado o a un alcalde con el segundo curso de EGB aprobado escribir una enciclopedia acerca de la superioridad racial de aquel pastorcillo perdido bajo el invernal frío de la meseta.
Y si un buen genealogista hubiera echado leña al fuego del informe genético, teniendo en cuenta todos aquellos apellidos ilustres en el macuto vital del niño, a nadie le hubiese sorprendido que vinieran a llevárselo para nombrarlo director de la universidad de Harvard, u obispo de Roma, o rey de España mismamente.
Pero como hacía frío, estaba empezando a nevar, las cabras se desmandaban, uno de los mulos se había perdido y el cura, el médico, el maestro y su madre estaban lejos, el niño García Pérez Etcétera se puso a llorar en medio del campo, a la sombra de una zarza agostada, y lloraba como un perro, como un perro castellano.”

El País, miércoles, 3 de diciembre de 1980





Jesús Torbado, un leonés nacido en 1943, a quien tuve el placer de conocer con ocasión de la entrevista que le hice para el libro “Diez castellanos y Castilla, y que el 3 de diciembre de 1980 publicó en el diario “El País” este artículo que resume mejor que nada lo que pasó con el ninguneo de Castilla y su cultura en la época de la Transición española.

El artículo no debería ignorarse si ahora se van a corregir algunas cosas que se hicieron mal en aquellos años de la Transición: la desigualdad entre los territorios de España y el olvido, partición y aventamiento de Castilla, por ejemplo.
El artículo, más bien, debería ser de gustosa lectura en todas las escuelas de Castilla y de obligado conocimiento por todo aquel candidato o candidata que quisiera dedicarse a la política en cualquier provincia castellana.