Coincidiendo con el tercer aniversario de su muerte, la Diputación recordará esta noche a su ‘Hijo Predilecto’ dando a conocer un volumen sobre la vida y obra del historiador
G.H. - Segovia
“Manuel González Herrero in memoriam”es el título de un libro que será presentado esta noche (19 horas) en el salón de plenos del Palacio Provincial. La obra, que pretende rendir un homenaje póstumo al que fuera reconocido con el título de ‘Hijo Predilecto’ de la provincia en 2004, ha sido coordinada por el Gabinete de Prensa de la Diputación, encargándose de la dirección de la misma Jesús Fuentetaja.
“La obra tiene tres protagonistas: Manuel González Herrero, su obra y la Diputación”, aseguró ayer Fuentetaja. El coordinador de la obra añadió que el libro ha surgido “por la voluntad política de la Diputación”, a la que agradeció “haber tenido la sensibilidad de reconocer a González Herrero en vida y colaborar ahora activamente en la difusión de su trabajo”.
El volumen se divide en tres partes. En la primera de ellas se aborda el nombramiento del homenajeado como ‘Hijo Predilecto’ de la provincia, dando cuenta de los actos desarrollados entonces así como de los discursos pronunciados con tal motivo y la repercusión que tuvo en los medios de comunicación.
En la segunda parte, Fuentetaja, que se considera “un estudioso y un entusiasta” de la obra de González Herrero, ha catalogado todas las obras que publicó éste, por orden cronológico, incluyendo una imagen de su portada. Además, en “González Herrero in memoriam” se han incluido seis artículos íntegros de González Herrero, seleccionados por el propio Fuentetaja, que hacen referencia a Jerónimo de Alcalá Yañez, la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, la antigua provincia de Segovia, Fernán González, Antonio Enríquez y los montes de Valsaín.
Por último, la tercera parte es una retrospectiva sobre las reacciones que se produjeron a raíz del fallecimiento de este insigne historiador, en el año 2006.
miércoles, mayo 27, 2009
Un libro trae hoy a la memoria el legado cultural de González Herrero
El País Leonés rehuye de la unión con Castilla

A tenor de los datos publicados recientemente en el informe de Opinión Pública en nuestra comunidad autónoma cabe sacar una conclusión muy clara: el País Leonés no se siente identificado en su unión forzada con Castilla la Vieja.
Tanto es así, que de todas las provincias de la autonomía, son las tres leonesas las que, curiosamente, se sienten menos identificadas con esta comunidad autónoma. ¿Casualidad? No deja de llamar la atención que sean precisamente las provincias que han venido formando hasta hace apenas 26 años una región propia dentro de España como es el País Leonés, aquellas que, por otro lado, más perjudicadas se han visto con los datos económicos en la mano por la unión de la Región Leonesa y la de Castilla, sirviendo actualmente de granero energético del resto de la comunidad.
Una conclusión es clara, aunque la Junta no lo quiera ver, el antiguo Reino de León no se identifica con Castilla y León por muchos carteles con el escudo autonómico que ponga en nuestro territorio la Junta. Por otra parte, si desgajamos la encuesta por provincias es la de León la que menos apego siente por la actual autonomía, no identificándose con ella el 62%, seguido del 48'4% de salmantinos y el 43'8% de zamoranos.
Por último cabría fijarse en la casi coincidencia del dato salmantino con el del Barocyl de 2005 en que el 42% de los charros declaraba querer una comunidad autónoma para el antiguo Reino de León (Zamora, León, Salamanca). Y todo ello a pesar de los esfuerzos económicos vertidos por la Junta en la Fundación Villalar intentando forzar un sentimiento regional que o no se tiene o, caso de tenerse, se posee con la que hasta hace 26 años era oficialmente nuestra región, la leonesa.
La pregunta final es clara: ¿hubiese dejado en ridículo a la Junta este informe si hubiese preguntado a los leoneses de las tres provincias su posición sobre la autonomía de la Región Leonesa? Creemos que sí, y que por ello es un tema que intenta ocultar pese a que siga vivo y cada vez con más fuerza. La conclusión final que sacamos del informe es que cada vez queda menos para que seamos dieciocho comunidades autónomas en España, queda menos para que el viejo Reino de León recupere el sitio que le robaron desde los despachos de Valladolid hace 26 años.
Carlos Javier Salgado Fuentes
Presidente del Colectivo Ciudadanos del Reino de León
sábado, mayo 23, 2009
NUESTRO CONCEPTO DE LA AUTONOMIA
Son conocidos los criterios que sobre regionalismo y autonomía sustenta Comunidad Castellana, y que pueden resumirse así:
1 .España es una comunidad de pueblos y todos y cada uno de éstos han de tener el mismo derecho a una organización regional autonómica.
2. Las regiones no pueden ni deben ser simples divisiones territoriales inspiradas en los criterios económicos, políticos o administrativos, sino comunidades populares definidas por factores fundamentalmente humanos, históricos, culturales y geográficos, que permiten las gentes de cada comunidad reconocerse como una identidad, precisamente por la concurrencia de esos factores comunes.
3. Para la articulación solidaria de la nación española es imprescindible que, sin
excepción, todas las regiones obedezcan a un planteamiento popular y comunitario; es decir, que se organicen al mismo nivel los diferentes pueblos de España en todos los casos; por ejemplo, en el del pueblo catalán, como en el del pueblo leonés, o el del manchego, o del castellano.
4. La autonomía ha de concebirse como una aspiración o meta que tenderá el pueblo, con seriedad y responsabilidad, a través de un proceso de renovación cultural que te conduzca a la madurez, a la recuperación de la conciencia de su personalidad colectiva y de sus señas de identidad.
El propio pueblo, por voluntad mayoritaria, es el que ha de reivindicar sus instituciones autonómicas. Esto es lo auténtico. Por el contrario, el supuesto autonomismo otorgado, sin base popular, mimético e improvisado, mera manifestación del centralismo, es falso y nos parece rechazable.
Este es el concepto que nos merece el proyecto de la llamada autonomía de Castilla y León; cuya crítica puede centrarse en los siguientes puntos:
1. Mezcla y confunde arbitrariamente dos regiones, la leonesa y la castellana, en una sola: «Castilla y León». Desde el punto de visa, de ambos pueblos, leonés y castellano, estimamos que esta amalgama les perjudica, ya que tiende a disolver la identidad de cada uno y dificulta el despertar de su respectiva conciencia regional.
Esta región está prevista para comprender las provincias de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid, Palencia, León, Zamora y Salamanca. El desacierto de su delimitación es tal que inmediatamente, por unos u otros motivos, se ha producido la falta de incorporación de las provincias de Santander, Logroño y León
2. De hecho, este región responde a la concepción de la "cuenca del Duero", división
tan tecnocrática y centralista como la "región Centro". Adherirse a ella supone admitir la desmembración de la auténtica Castilla en aras de un territorio que tiene por centro y capital de Valladolid.
Comunidad Castellana reivindica la autonomía de Castilla, con la mayor plenitud posible de competencias, dentro de la Constitución y en solidaridad profunda con los demás pueblos de España; y aspiramos a un proceso autonómico sincero y auténtico, que mediante el trabajo cultural orientado a la recuperación de la memoria histórica y la conciencia de identidad de los castellanos, y paralelamente, a través de la promoción de los intereses y recursos de la región, pueda conducirnos al deseado renacimiento de Castilla y sus pueblos.
Comunidad Castellana rechaza toda estructuración regional que, por mutilación de partes esenciales de la región -como Cantabria y Rioja-, o por agregación a otros pueblos -León y la Mancha-, deje de respetar la personalidad de Castilla, como región histórica y cultural. Es nuestra tierra y nosotros la vemos y sentimos con toda claridad.
Informativo Castilla nº 4. Julio 1979
viernes, mayo 15, 2009
REFLEXIONES SOBRE LAS AUTONOMIAS
Es evidente que los procesos autonómicos, tal y como se conducen en España, aparecen como un asunto de la clase política, en el que los respectivos pueblos no tienen arte ni parte. Un ministro y unos cuantos políticos hacen y deshacen, como si las autonomías no fueran una cosa demasiado importante y sería que trasciende notoriamente del ámbito de los intereses de la política de partido.
La articulación del Estado español en un conjunto de comunidades autónomos es una grave cuestión, que afecta diríamos, a la sustancia nacional, a la identidad comunitaria de cada región o pueblo.
Parece elemental, por eso, por la trascendencia del asunto, que el tema se llevara con seriedad y gravedad, con participación activa, informada y resolutoria, de cada pueblo interesado.
Lejos de hacerlo así contemplamos un tratamiento centralista y autoritario de la cuestión. Por vía de las preautonomías el territorio nacional ha sido distribuido, apriorísticamente, en espacios preconcebidos para ubicar a las comunidades autónomas. Espacios o territorios que han sido establecidos por el gobierno y los políticos, sin ninguna forma de consulta popular.
En esta operación al pueblo castellano le ha tocado la peor parte. Según la Constitución es la identidad histórica y cultural el factor primordial para la restitución de una comunidad autónoma. Como sin duda hay un pueblo castellano, una región histórica y cultural castellana, parecía que los castellanos deberíamos tener derecho, cuando lo deseáramos y reclamáramos por mayoría de nuestros conciudadanos, a constituirnos en nuestra propia comunidad autónoma.
Pero no ha sido así. Los castellanos hemos sido divididos en dos trozos: uno al norte de la cordillera central, que es agrupado con las provincias del histórico reino de León para formar ese híbrido de «Castilla-León»; y otro al sur de la cordillera, unido a la región manchega, como «Castilla-Mancha».
Comunidad Castellana rechaza terminantemente esta fragmentación de la colectividad
castellana. Guadalajara, por ejemplo, es tan castellana como Soria o Segovia; razón por la que reivindicamos la «Castilla entera», el respeto a la Integridad de los pueblos castellanos, su derecho a integrar una comunidad autónoma castellana.
«Castilla-León» es una región artificiosa, una invención centralista en la que varias
provincias castellanas han sido agregadas, sin pedirles parecer, a las de la región leonesa, bajo el espécimen tecnocrático de la,«Cuenca del Duero».
¿Quién ha preguntado, por ejemplo, a los burgaleses, sorianos, segovianos o abulenses sí estaban de acuerdo en constituir una región o en su caso, comunidad autónoma, agrupados con las provincias del viejo reino de León?
Ante la oposición de León, Santander y Logroño a la integración en el ente castellano-leonés, dicen los políticos que se dará a sus habitantes la oportunidad de pronunciarse libremente sobre el particular. Correcto, pero ¿no lo sería también que esa misma oportunidad se diera a las demás provincias de León y de Castilla, es decir que fueran consultados sus ciudadanos?
Independientemente del afecto y la solidaridad entre el pueblo leonés y el castellano, la amalgama «Castilla-León» perjudica gravemente a los dos pueblos, ya que lejos de fomentar la recuperación de su respectiva conciencia regional, contribuye directamente a disolver la personalidad de uno y otro.
«Castilla-León» se configura como la cuenca del Duero, con centro en Valladolid: Un
territorio y una entidad a la medida de los intereses de las oligarquías de Valladolid. No hablamos del pueblo vallisoletano, obligado a vivir en un marco carente de equipamiento social necesario y por ello cada vez más difícilmente habitable. Pensamos en las fuerzas oligárquicas, económicas y políticas, que se mueven en su torno espoleadas por la ambición y la erótica de la capitalidad.
Valladolid, capital. Es el objetivo propuesto, deseado y tenazmente perseguido. Sin embargo, parece claro que tanto por razones históricas como por su actual contexto socioeconómico, que la diferencia radicalmente del de la región castellana -con problemas harto distintos- Valladolid no puede ser la capital de los castellanos. Hay otras ciudades, como por ejemplo Burgos, notoriamente más calificadas.
Se nos quiere conducir a un nuevo centralismo; a una progresiva concentración de poderes, funciones, servicios públicos y, potencial económico en Valladolid. Es evidente, e impaciente, el afán hegemónico de las oligarquías de esta ciudad -no satisfechas con haber depauperado a su propia provincía- y, lamentablemente su extraño consorcio con ciertos intereses políticos de otro signo, que por una visión coyuntural, estrecha y a corto plazo, vienen a apoyar también la potenciacíón capitalina de Valladolid, en detrimento de las provincias agrarias y deprimidas de Castilla.
Nos oponemos a ese nuevo centralismo, no menos funesto que el de Madrid, largamente padecido. Todas las tierras, comarcas o provincias castellanas -en definitiva territorios históricos personalizados- han de tener el mismo derecho, la misma participación en el poder regional.
Y es llegada la hora no de concentrar en Valladolíd, ni en ninguna otra localidad, sino de descentralizar, de distribuir el poder, las funciones, los recursos de todo tipo entre las diferentes poblaciones y comarcas, con preferente atención a las menos favorecidas.
Informativo Castilla nº 5. Septiembre 1979
miércoles, mayo 13, 2009
domingo, mayo 10, 2009
A los ayuntamientos de los pueblos castellanos
Como es sabido, el Consejo General de Castilla y León ha iniciado los trámites del denominado proceso autonómico.
Con este motivo, desde posiciones partidarias, los Ayuntamientos de Castilla, en el
territorio de esa entidad, son solicitadas para que adopten acuerdos en el sentido de
adherirse a ese llamada autonomía.
A nuestro juicio, todo esto es profundamente falso, es decir carente de autenticidad. Es falsa la supuesta región, «Castilla-León», en la que se mezclan y confunden dos pueblos, el leonés y el castellano, negando a cada uno de ellos su propia Identidad. Es falso el procedimiento utilizado, simple decisión de la clase política, sin consulta popular. Y es falso la «autonomía» ofrecida, que se reduce a organizar una nueva división territorio, otro organismo artificial, más grande que la provincia, con más autoridades, sueldos, puestos, burócratas, etc., y en el que el viejo centralismo de Madrid se verá simplemente sustituido por el neocentralismo de Valladolid, cuyas oligarquías serán las que ahora pasarán a administrar «nuestro» asuntos.
La verdadera autonomía ha de forjarse de abajo a arriba, empezando por la del municipio, siguiendo por la comarca, en un proceso impulsado y decidido por el propio pueblo, con trabajo, con información y educación de los ciudadanos, sin improvisaciones ni prisas, y sin copiar a nadie.
Ese es el quehacer serio; y al mismo tiempo, urgir al Gobierno para que, en cumplimiento de su obligación, promueva con urgencia, desde ahora mismo, mediante las inversiones y actuaciones públicas necesarios, el resurgimiento económico, social y cultural de los pueblos castellanos, sumidos en el abandono, sacrificados por la falta de servicios públicos y de puestos de trabajo, y la infravaloración de los recursos agrarios, y condenados por ello a la emigración y el despoblamiento.
Por esas razones, y por elementales consideraciones de prudencia, Comunidad Castellana pide a los Ayuntamientos de nuestra región, a los Ayuntamientos de las provincias castellanas, ahora afectadas, PIDE A ESTE AYUNTAMIENTO; que permanezca en su personalidad actual, que trabaje para incrementar su autonomía municipal y los recursos que necesita para el cumplimiento de sus fines, y que SE ABSTENGA DE INCORPORARSE A ESE REGIMEN DE CASTILLA Y LEON, ES DECIR A UN NUEVO PODER EXTRAÑO QUE NO ES EL NUESTRO.
Informativo Castilla nº6. Noviembre de 1979
lunes, mayo 04, 2009
Día de Castilla la Vieja y de Fernán González
Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja (CiBu), celebró, por tercer año consecutivo, el día 1 de mayo, para conmemorar a Fernán González y el surgimiento como entidad política del Condado de Castilla. Los actos se iniciaron a las 11 horas de la mañana con un homenaje en el Arco de Fernán González y siguieron, a partir de las 13 horas, con el reparto de un pincho castellano y un vaso de vino a las personas que se acercaron por el puesto situado en Las Veguillas. CiBu manifiesta su deseo de ver consolidada esta fiesta en años sucesivos y que cada vez sean más los burgaleses que se acuerden este día del personaje más representativo de nuestro pueblo, así como de nuestra identidad castellano vieja.
José A. Amo
DNI nº 13.068.993 W
Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu) es un partido cuyos objetivos pasan por la defensa de los intereses de la provincia de Burgos y de su identidad castellano vieja, así como por una democracia más participativa, en la cual los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas del
miércoles, abril 29, 2009
Manifiesto del 23 de Abril - Ciudadanos de Burgos
MANIFIESTO con motivo de día de San Villalar
Nosotros estamos aquí reunidos en un acto de afirmación castellanista y burgalesista y de rechazo a la comunidad autónoma, así que terminaremos cantando a nuestra tierra, que: “EN VILLALAR NO TIENE NADA QUE CELEBRAR”. Mientras tanto a estas horas los prebostes de la Junta y sus monaguillos de las diferentes provincias, incluidos los de Burgos, están celebrando en Villalar, en jolgorio y con ridículo pañuelo al cuello, la victoria de Valladolid sobre el resto de provincias de la cosa que se denomina Castilla y León
Consideramos que la decisión de constituir esta comunidad fue una iniciativa forzada desde los partidos políticos de Valladolid, y lo primero que se hizo fue excluir deliberadamente a las antiguas provincias castellanas de Santander y Logroño, de tal forma que la posterior justificación geográfica hiciera posible declarar a Valladolid centro administrativo y político, como así ha sido.
Esta composición – León y Castilla- es en la única Autonomía de España que no ha respetado los límites territoriales, ni la historia de ambas regiones, las dos con amplia y definida personalidad ¿ Y quién se ha beneficiado de este indeseado emparejamiento de las partes? contestación: Valladolid.
El elemento común de la operación “Valladolid centro”, es la falta de espíritu democrático demostrado por las dos formaciones políticas que mangonearon lo que terminó denominándose indebidamente Castilla y León. Lo correcto, en democracia, hubiera sido consultar al Pueblo, por tratarse de una decisión de gran calado que afectaba y afecta a nuestro futuro y al de las siguientes generaciones. No se puede dejar decidir algo tan importante a los políticos, condicionados por sus propias conveniencias y ambiciones personales: es el Pueblo el que lo tiene que decidir sin intermediarios.
Pero ya se sabe que las consultas populares a través de referéndum, solo se convocan cuando el previsible resultado es el que desean los políticos que lo convocan, y en este caso el previsible resultado, entonces y ahora, es el rechazo mayoritario. Creemos que sería procedente, aún hoy, ese referéndum, para saber lo que el Pueblo quiere después de la experiencia de estos 25 años de andadura. Sería toda un lección de respeto a los derechos de los ciudadanos de Castilla y de León.
Después de estos 25 años de funcionamiento como comunidad autónoma, procede hacer unas reflexiones sobre el resultado: suponemos que será reconocido, incluso por los más devotos castellanoyleoneses, que los hechos acreditan los beneficios sin cuento que son visibles en la provincia de Valladolid, fruto, en su mayor parte, de las realizaciones financiadas por la Junta con el dinero de todos los ciudadanos de Castilla y de León. Ello supone una gestión provincianista-centralista en detrimento de las otras ocho provincias forzadas a estar en esta comunidad autónoma.
Ante tan injusta distribución de los recursos públicos por la Junta, debiera de resultar comprensible la manifestación de una queja generalizada del Pueblo leonés, y de lo que queda del Pueblo castellano, pero nos tememos que quien ha obtenido todos las ventajas de esta situación, no quiera ni hablar de ello, y mucho menos aún reconocer la injusta realidad. Todo lo contrario: recibiremos los insultos de los estómagos beneficiados por los fondos de reptiles, repartidos generosamente a través de diversas formas, directas o indirectas.
Otra de las reflexiones que debemos hacer, sobre lo acertado o erróneo de esta Comunidad autónoma, es el hecho de que las autonomías más pequeñas, - las 7 uniprovinciales - son las que, en general, han demostrado mayor eficacia en la gestión de sus recursos, así como en la identificación y satisfacción de sus habitantes. Por el contrario en las 3 más grandes – Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León – es donde los ciudadanos están menos satisfechos con la gestión de los recursos. De lo anterior se deduce: que el tamaño óptimo para la operatividad y eficacia en la gestión autonómica, está mucho más cerca de la gestión uniprovincial, que de la macro-comunidad. Y Castilla y León es la comunidad más grande de España. Los ciudadanos debemos de reflexionar sobre estos datos, en busca de lo mejor para los ciudadanos de León y de Castilla, puesto que los políticos ya se preocupan de sus propias mejoras a través de sueldos, dietas, comisiones y demás chollos que ellos mismos se adjudican sin ningún pudor
Quienes decidieron asesinar el sentimiento patrio de Leoneses y Castellanos, sabían lo importante que es hacer desaparecer cualquier sentimiento patrio que no sea el nuevo decidido desde Valladolid. ¿Como es posible que las señas de identidad de una colectividad sea una derrota? ¿Tan pocos acontecimientos históricos tiene Valladolid que tiene que recurrir a esto? En esta cosa autonómica solo está permitido el sentimiento castellanoyleones, o lo que es lo mismo, el vallisoletano.
Con el tamaño de Castilla y León, no hay operatividad que valga, ni en lo material, ni en lo sentimental. Queremos que se respeten las señas de identidad de cada provincia, porque tenemos muy claro que el sentimiento más arraigado en estas dos regiones históricas es el provincial, incluido el vallisoletano, que es precisamente ese provincianismo-centralista el que ha conducido a esta situación, para desgracia para las otras ocho provincias.
El alcalde de Valladolid nos deja claro cual es la realidad de lo que es Castilla y León, cuando manifiesta que “lo que es bueno para Valladolid, es bueno para Castilla y León”, puesto que para él Castilla y León es Valladolid y Valladolid es Castilla y León. Hemos pasado de provincias dependientes del centralismo nacional a periferia de un neocentralismo, insolidario, absorbente y egoísta. Algo así como pasar de ser cola de León con Madrid, a rabillo de ratoncillo con Valladolid.
Por otra parte pretendemos que se reconozca el derecho a la discrepancia pacifica, educada y respetuosa de quienes consideramos que lo acontecido desde el inicio de esta arbitraria comunidad autónoma no ha sido ningún ejemplo de democracia en su constitución, ni de justicia distributiva en su posterior desarrollo, y exigimos el máximo respeto a nuestros proyectos y a nuestras personas. Por favor no más descalificaciones.
Nosotros afirmamos que no aceptamos la sumisión de la provincia de Burgos a los intereses de Valladolid, y que trataremos de defender los de nuestra provincia, de forma democrática y respetuosa, pero con absoluta firmeza y contundencia.
Y como final. Insistimos en reivindicar nuestro legítimo derecho constitucional a la libertad de pensamiento, y al de darlos a conocer cuando manifestamos nuestra disconformidad contra la complacencia de los dos partidos políticos que dominan esta comunidad autónoma (que no región).
ENTRE TODOS PODEMOS HACER POSIBLE UN FUTURO MEJOR PARA CASTILLA Y PARA BURGOS.
VIVA BURGOS CABEZA DE CASTILLA.
Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja - CiBu
lunes, abril 27, 2009
Precisando conceptos 2
Siguiendo el abecedario de Gabriela Adinolfi nos ha parecido oportuno precisar la etimología y el sentido de algunos conceptos como democracia, hoy día tan ponderado como desconocido en su verdadero origen, y su real contenido actual, que se puede consultar en COFRE CULTURAL CASTELLANO:
http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2009/04/democracia-1-demos-de-en-atenas-era-el.html
Tampoco es manco el término revolución , que G. Adinolfi precisa en un sentido muy particular , decantándose por un concepto: revolución antisubversiva , aparentemente contradictorio en sus términos, pero no tanto cuando se precisa su significado.
http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2009/04/revolucion-gabriele-adinolfi.html
Y también resulta interesante comparar una palabra muy utilizada hoy día , sobre todo en la enseñanza: valores, muy al contrario que la verdadera raíz de los valores: los principios. Algo similar cabe decir con Ética y moral.
http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2009/04/etica-y-moral-valores-y-principios.html
sábado, abril 25, 2009
23 de Abril en Burgos
Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu)
COMUNICADO
Concentración frente al edificio de la Junta el día 23 de abril (12 horas)
Miembros del partido Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja (CiBu), se concentraron frente a la sede de la Junta, en la Glorieta de Bilbao, el día 23 de abril a las 12 horas, para afirmar su identidad castellano vieja y burgalesa, así como expresar su rechazo a la Comunidad Autónoma de Castilla y León. El acto contó con unas palabras de Lesmes Peña Hurtado, presidente y fundador del partido, y finalizó con el canto del Himno a Burgos.
Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu) es un partido cuyos objetivos pasan por la defensa de los intereses de la provincia de Burgos y de su identidad castellano vieja, así como por una democracia más participativa, en la cual los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas del sistema político.
miércoles, abril 22, 2009
martes, abril 21, 2009
Precisando conceptos 1
Con la intención de delimitar una serie de conceptos de significación difusa en el discurso habitual - comunidad, parlamento, sistema nacional, contrapoder - se propone una serie de matizaciones sacadas del libro: Pensées corsaires,Les Editios du Lore. 2008 de Gabriele Adinolfi.
http://cofreculturalcastellano.blogspot.com/2009/04/comunidad-parlamento-sistema-nacional.html
sábado, abril 18, 2009
Híbridos infecundos
DESCONFIAD DE LOS HIBRIDOS, recomendaba Goethe. Consejo que no ha sido escuchado entre nosotros por la clase política cuando ha diseñado el mapa autonómico de España, con tanta prisa como desconocimiento y arbitrariedad en lo que a Castilla se refiere.
Dos híbridos han engendrado los detentadores del poder político en el que llaman "Estado de las autonomías": Castilla-Le6n y Castilla-La Mancha. Híbridos estériles, conglomerados infecundos cuya falta de autenticidad les hace inviables y condenados al fracaso.
Esos dos entes carecen de sentido, son mero fruto del arbitrlsmo del poder, regiones
inventadas, sin ningún respaldo popular y que, desgraciadamente, sólo tienen eficacia para contribuir a la disolución y despersonalizaclón de los pueblos afectados -el leonés, el castellano y el manchego-, ya dificultar aún más el despertar y la recuperación de la conciencia de su identidad colectiva.
En el extensísimo territorio que abarcan esos dos conglomerados artificiales, existen tres regiones históricas: León, Castllla y el reino de Toledo-La Mancha. Regiones de España que,conforme proclama y garantiza el artículo tercero de la Constitución, tienen derecho a verse reconocidas ya conseguir su propia autonomía, exactamente como las demás regiones del conjunto español.
Este derecho constitucional ha sido negado a los leoneses, a los castellanos y a los
manchegos, extraña y confusamente amalgamados en esos dos híbridos, producidos por la más torpe elucubración ignorante de las realidades españolas.
Las contradicciones que inevitablemente se generan por la falacia de esos entes, les han estallado en las manos a sus inventores. Ineficacia congénita, disputas por la capitalidad, indiferencia y apatía de los pueblos. Las provincias de León y Segovia tienen planteada ante el Tribunal Constitucional su pretensión de desvinculación de la llamada «Comunidad Castellano-Leonesa". La provincia de Burgos, Cabeza de Castllla, marginada por el centralismo vallisoletano, se agita en la misma dirección. Guadalajara protesta y la Diputación Provincial de Cuenca -ciudad netamente castellana- acuerda separarse de la mescolanza "castellano-manchegal".
Ante esta situación, que patentiza la esterilidad de esos híbridos, el ministro de
Administración Territorial, señor De la Quadra, declara recientemente que las divisiones territoriales a veces "son un poco aleatorias" (?), y que aunque las cosas «pueden ser de otro modo», al final se ha tomado una postura y hay que atenerse a ella «por responsabílidad de Estado»; es decir, que a su entender, los pueblos no cuentan y tienen que pasar por el aro de los errores en que en esta materia-liquidación de tres regiones históricas españolas- ha incurrido la clase política.
Y los recursos de Segovia y León ante el Tribunal Constitucional, cree que «no tienen
viabilidad y no van a prosperar». Nada nos inquieta esta creencia del Sr. ministro, ya que, como míembro que fue de la «Comisión de expertos», en buena parte responsable de los pactos autonómicos -LOAPA, CASTILLA-LEON, SEGOVIA, etc.-, tiene bien acreditada su amplia capacidad de equivocarse en materia de aplicación de la Constitución Española.
Informativo Castilla nº21. Octubre-Noviembre 1983
domingo, abril 12, 2009
La opresión del campo
Hacia 1950 estalla en nuestro país la contradicción dialéctica campo-ciudad, es decir trabajo agrario-capital financiero... El equilibrio tradicional entre mundo rural y mundo urbano se quiebra y asistimos a una prepotencia, progresiva y arrolladora, de la cultura urbano-industrial. Las comunidades campesinas se hunden cada vez más en el subdesarrollo, cultural, económico y vital, en un proceso cuyo componente más terrible es la despoblación, la ruina y extinción de los pueblos que acarrea sufrimientos humanos de dimensión dramática.
La crisis de la sociedad rural, en la medida que ha alcanzado entre nosotros en los últimos treinta años, no es un fenómeno natural, sino deliberadamente provocado por el sistema. Las estructuras dominantes lo han desencadenado y agravado para atender las exigencias de un desarrollo ferozmente capitalista, enfocado a la producción de altas e inmediatas rentabilidades, en las regiones ricas, a expensas de la explotación de las áreas pobres, es decir, concretamente, de las comunidades agrarias; como es el caso de Castilla.
Esta crisis se ha forzado a través de una doble acción, mutuamente complementaria: a) la colonización cultural del campo; b) su marginación económica y la puesta en dependencia de los campesinos.
En el plano cultural, se han potenciado todas las manifestaciones de la cultura urbana. A través de los medios de comunicación de masas, y particularmente de la televisión, se ha prestigiado sistemáticamente el modelo de vida, costumbres, diversiones, propio de las ciudades; y se ha denigrado y escarnecido al hombre del campo, presentado como un ser inferior, inculto y atrasado. Se han silenciado, también por sistema, las extraordinarias posibilidades de calidad y desarrollo humano que ofrecen la vida y el trabajo del campo.
Las comunidades agrarias han sido apartadas del progreso económico. El desarrollismo las ha condenado a la función subalterna y empobrecedora de alimentar el crecimiento de las regiones industriales, a costa de su propia decadencia y desaparición. Han tenido que suministrar sus hombres -una mano de obra barata para la industria-; sus materias primas, los recursos agropecuarios, entregados a precios envilecidos y totalmente desfasados del de las mercancías y servicios industriales; y su dinero, el ahorro del campo, que los Bancos y las Cajas de Ahorros se han ocupado celosamente de trasvasar a las ciudades y a la industria, donde pululaban los grandes negocios inmediatos, en el corrompido imperio de la especulación.
El campesino, además, ha sido colocado en situación de dependencia respecto al mundo
industrial. Convertido en cliente forzado de una serie de industrias -maquinaria agrícola, fertilizantes, semillas seleccionadas, plaguicidas, piensos compuestos-, en un marco de tecnología masiva y desordenada, antisocial de hecho, que le mantiene constantemente hipotecado. Cautivo de fuerzas exteriores a él mismo y a su propio mundo y de las que no se puede defender.
La política agraria que tenemos a la vista -precios desfasados, aumento de la presión fiscal, inferioridad de equipamientos y servicios- , representa una mayor agravación aun de la injusticia que vienen padeciendo los hombres y mujeres de nuestro campo, víctimas de una escandalosa discriminación, que les hunde cada vez más.
Los labradores y ganaderos autónomos hoy por hoy son el componente básico de la sociedad castellana. Castilla es fundamentalmente agrícola y ganadera. Por eso nos interesa y preocupa especialmente su marginación. Aunque secularmente cargados de estoicismo y paciencia, los campesinos castellanos empiezan a protestar. Hace falta, es necesario protestar más. Porque tienen razón y porque necesitamos levantar a Castilla y a sus pueblos. Comunidad Castellana expresa su total solidaridad con los hombres y mujeres del campo.
Informativo Castilla nº22. Enero-Febrero 1984
viernes, abril 10, 2009
Hasta nuestra sangre a Valladolid

Hasta nuestra sangre a Valladolid
Desde CiBu - Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja-, queremos hacer saber a los burgaleses, que de forma inminente la Junta de la bi-región, procederá al cierre total del Banco de Sangre, ubicado en los bajos de Hospital Divino Válles. Ello supone la pérdida de un servicio que lleva muchos años funcionando perfectamente con las aportaciones de los donantes burgaleses.
En Burgos perderemos, una vez más, unos puestos de trabajo, que se crearán en Valladolid. Una operación que cada día sorprende menos a los burgaleses, pues se ha convertido en una enfermedad crónica, que demuestra la bajeza moral de quienes nos gobiernan desde el centralismo absorbente, que en este caso podemos bautizar como vampirismo y se ha decidido desde Vampirolid.
Lesmes Peña Hurtado
CiBu – Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja
miércoles, abril 08, 2009
Comunicado en relación a la Biblioteca Pública de Burgos (CIBUCV)

Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu)
Comunicado en relación a la Biblioteca Pública de Burgos
La Comisión de Educación, Cultura e Investigación de Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu) denuncia la situación de la Biblioteca Pública de Burgos, cuyas obras en la Plaza de San Juan están paralizadas, ocupando mientras tanto unas instalaciones en la Calle Valladolid, que dejan mucho que desear en cuanto a la prestación del servicio. Mientras se habla tanto de la capitalidad cultural de Burgos para el 2016, nuestros representantes políticos parecen olvidar una dotación tan esencial y básica. Además, CiBu quiere recordar los más de doce mil volúmenes de los fondos propios de la Biblioteca de Burgos que, desde hace más de tres años, se encuentran depositados en Valladolid, a la espera de espacio adecuado en esta ciudad.
José A. Amo
Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu) es un partido político cuyos objetivos pasan por la defensa de los intereses de la provincia de Burgos y de su identidad castellano vieja, así como por una democracia más participativa, en la cual los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas del sistema político.
Hasta nuestra sangre a Valladolid.Comunicado en relación al desmantelamiento del Banco de Sangre.

Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu)
Comunicado en relación al desmantelamiento del Banco de Sangre
Hasta nuestra sangre a Valladolid
El grupo de sanidad y bienestar de Ciudadanos de Burgos por Castilla la Vieja denuncia el inminente cierre del Banco de Sangre de Burgos, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo, y su traslado a Valladolid. Desde CiBu, consideran que es otro ejemplo del centralismo asfixiante de la Junta de esta Autonomía y del desprecio con el tratan los intereses de esta provincia. También expresan su rechazo al oscurantismo con el que están llevando a cabo esta operación, a espaldas de los ciudadanos burgaleses y ante el lamentable silencio de los representantes políticos electos por esta provincia.
Manuel de la Cal Campo
DNI 13.008.401 S
Ciudadanos de Burgos por Castilla La Vieja (CiBu) es un partido político cuyos objetivos pasan por la defensa de los intereses de la provincia de Burgos y de su identidad castellano vieja, así como por una democracia más participativa, en la cual los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas del sistema político.
sábado, marzo 28, 2009
Segovia, ante el Tribunal Constitucional
La causa de Segovia mantiene relación muy directa con la suerte de Castilla. La región castellana, a pesar de su gran significación en el conjunto español, ha sido borrada del mapa autonómico de España, fragmentada y repartida en varios entes artificiales e inventados. Lo que ha motivado actitudes firmes de rechazo, como la mantenida en todo momento por la provincia de Segovia y la que se viene manifestando en Burgos -por lo que a Castilla se refiere-, además de la constante protesta de la provincia de León.
Como es sabido, la iniciativa del proceso autonómico de Castilla y León fracasó en la
provincia de Segovia, al no cumplirse en ella los requisitos prevenidos en el articulo 143, número 2, de la Constitución Española; toda vez que, contrariamente, esa iniciativa no fue aceptada por la Diputación Provincial ni por la inmensa mayoría de los municipios de la provincia de Segovia; por lo que tal iniciativa, con arreglo al propio artículo de la Constitución, número 3, no podía reiterarse hasta pasados cinco años.
Sín embargo, las Cortes Generales, sobreponiéndose a esa voluntad política de la provincia de Segovia, expresada legítimamente por los cauces constitucíonales, dictó la ley orgánica núm 5/1983, de 1º de marzo, por la que se decreta la incorporación forzosa de la provincia de Segovia a la comunidad autónoma de Castilla y León. Contra esta ley se interpuso recurso de inconstitucionalidad, que se encuentra admitido como recurso número 380/83 ante el Tribunal Constitucional y está pendiente de resolución.
El procedimiento utilizado para la integración de la provincia de Segovia en el ente de Castilla y León, es decir la incorporación obligatoria por ley, impuesta por un órgano central del Estado, no es conforme a los postulados democráticos que inspiran la Constitución española, no respeta los derechos y libertades de los ciudadanos de la provincia de Segovia e incurre en violación del principio de autonomía de sus corporaciones locales, que garantizan los artículos 137, 140 y 141 de la Constitución, y manifiestamente infringe también los artículos 143 y 144 de la propia ley fundamental.
En una palabra, la ley de incorporación forzosa es unatentado a la libertad de Segovia, única provincia española a la que se ha discriminado con ese tratamiento centralista y autoritario, imponiéndole la adscripción forzosa aun determinado ente territorial, sin contar con la opinión de los segovianos y contradiciendo la de sus instituciones naturales.Es decir, se trata. pura y simplemente, de un atropello.
Estamos seguros de interpretar el sentir general y plenamente mayoritario de la población de la provincia de Segovia, al manifestar nuestra disconformidad y repulsa respecto de la ley Orgánica número 5/1983, de 1º de marzo, sobre incorporación forzosa de la provincia de Segovia al ente de Castilla y León, y expresar nuestra más firme adhesión al recurso de inconstitucionalidad interpuesto contra dicha ley. Apoyamos la estimación completa de sus pedimentos y confiamos en la justicia del Tribunal Constitucional para que, declarada la inconstitucionalidad y consiguiente nulidad de la referida ley, quede restablecido el orden constitucional violado y se reconozca a la provincia de Segovia el derecho a decidir libremente sobre su destino autonómico, por los cauces democráticos y participativos que previene y ampara la propia Constitución española.
Informativo Castilla nº23. Agosto-Septiembre 1984
viernes, marzo 27, 2009
Se obedece pero no se cumple.
La Ley Orgánica 5/1983, de 1 de marzo, por la que las Cortes decretan la incorporación forzosa de la provincia de Segovia a la Comunidad Autónoma de Castilla y León, no ha sido anulada por el Tribunal Constitucional, al resolver, por sentencia de 8 de noviembre de 1984, el recurso de inconstltuclonalldad planteado contra la misma.
¿Quiere ello decir que esa ley de incorporación forzosa al ente castellano-leonés sea
correcta y aceptable para los segovianos dlscrepantes, en una sociedad democrática?
El derecho histórico castellano consagró la institución de "obedézcase y no se cumpla", como garantía del derecho de los pueblos frente a los atropellos y desafueros del poder. "Las cartas contra el derecho común del pueblo o en su perjuicio, no tienen fuerza nl deben cumplirse. Las cartas contra la libertad, sean obedecidas y no cumplidas."
Enrique IV, en las Cortes de Toledo de 1473, disponía que "si algún merino o ejecutor
cometiere algún desafuero contra los privilegios de cartas e provisiones que tiene la
provincia, que no lo consientan hacer, ni cumplir, antes que lo resistan". Y el propio Felipe II, a pesar de su fama de monarca autoritario, al Jurar los fueros en las Cortes de Tudela de 1551, proclamaba: "Quiero y me place que si en lo sobredicho que he jurado o en parte de ello, hiciese lo contrario, vosotros no seáis tenidos de obedecer, antes todo ello sea nulo y de ninguna eficacia y valor".
Parece que esta doctrina y filosofía pueden ser hoy recordadas en el caso de los segovianos.
Reconoce el Tribunal Constitucional que las Cortes, al imponer la incorporación obligatoria de los segovianos al ente castellano-leonés, han actuado "contra la voluntad autonómica de la provincia de Segovia"; ya que, efectivamente, la iniciativa de integración de Segovla en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, fracasó en su día al no ser aceptada ni por la Diputación Provincial ni por la inmensa mayoría de los municipios segovianos; es decir que, por los cauces constitucionales, la provincia de Segovia rechazó su incorporación a esa
autonomía. Y, a mayor abundamiento, se encuentra pendiente de la resolución que se dicte por la jurisdicción contencioso-administrativa, en cuanto a la validez o nulidad del segundo acuerdo del Ayuntamiento de Cuéllar, el proceso legal para la constitución de Segovia en comunidad autónoma uniprovincial, apoyado por la Diputación Provincial y el noventa por ciento de los municipios de la provincia.
Así, pues, las Cortes, con la Ley 5/1983, "han actuado contra la voluntad autonómica de la provincia de Segovia"; pero la sentencia del Tribunal Constitucional estima que ello es posible por la apelación que hacen las Cortes a las "razones de Interés nacional". La sentencia no entra en la apreciación de esas "razones": materia que considera de la competencia del poder legislativo. Ante la general extensión del proceso autonómico, Segovia se presenta como la única provincia que por su tenaz resistencia a esa generalización de las autonomías, tal y como fueron concebidas por la clase política, no aparecía incorporada a ninguna comunidad. Las Cortes estiman inconveniente la continuación de esta situación, a pesar de que Segovia tenía en curso el proceso para constituirse en autonomía uniprovincial, y deciden introducirla en el ente de "Castilla-León", "por razones de interés nacional".
Obviamente, este "interés nacional" no es otro que la voluntad del grupo mayoritario de las Cortes. Una vez más, como tantas otras en la historia, el "interés nacional" o la razón de Estado son el pretexto invocado por el poder para justificar la arbitrariedad.
La ley 5/1983 violenta la voluntad política de la provincia de Segovla -que no quiere esa«autonomía castellano-leonesa»- y le impone, sin respeto alguno a la ética de la democracia y la libertad de los segovianos, una voluntad de sentido contrario.
Una vía de profundización en la lIbertad y la democracia, se convierte en una obligación. A Segovia se le reserva una autonomía forzosa, obligatoria, y digan lo que quieran las instituciones centrales del Estado, los ciudadanos de Segovia podrán con toda razón sentir que su provincia no ha sido respetada, que se ha cometido un atropello contra su libertad y dignidad, y que efectivamente los segovianos han sido Incorporados al ente de Castilla-León, pero no por su opinión ni voluntad, sino a la fuerza y contra su deseo.
¿Qué clase de «comunidad» puede ser ésta que no se basa en el libre consentimiento sino en la imposición de una decisión emanada de un órgano central que se sobrepone a la libre voluntad de la colectividad humana cuyo destino se trata de regir? He aquí un lamentable ejemplo del más descarado centralismo.
Los españoles son iguales ante la ley y no pueden ser objeto de discriminación alguna, conforme preceptúa el artículo 14 de la Constitución. Pero la ley 5/1983 discrimina escandalosamente a los segovianos, señalando a su provincia como la única de España a la que se obliga, por la fuerza de una ley excepcional, a entrar en una comunidad autónoma no deseada. Lo que no se ha hecho con Cantabria y La Rioja, por ejemplo, se ha perpetrado con la provincia de Segovia. Por lo visto, las "razones de Interés nacional" sólo se daban en el caso de los segovianos.
Esta ley no es democrática ni justa. No respeta la libertad de Segovia y, por ello,
comprendemos muy bien que muchos miles de segovlanos se sientan atropellados y estén
decididos a continuar trabajando por su libertad: por la defensa de la personalidad de Segovia y por mantener las condiciones para el rescate de Castilla.
Ni esa ley ni ninguna disposición del poder, por grande que sea la magnitud de su mayoría, puede disponer de la conciencia de un pueblo, del sentimiento de sus ciudadanos. Suponemos, por ejemplo, que los segovianos -buenos castellanos- no podrán ser nunca «castellano-leoneses», por mucho que se legisle al respecto desde Madrid o Valladolid.
Las leyes se derogan por otras leyes posteriores. Nada hay definitivo en el mundo de las normas, ni siquiera aquellos principios que tan enfáticamente se proclamaban permanentes e inalterables. Por eso, al expresar en estas reflexiones nuestra solidaridad para con los segovianos y el aprecio que merece su admirable esfuerzo por defender los Intereses de Segovia y, en el horizonte deseado, la recuperación de Castilla, recordamos, en espera de mejores tiempos para los castellanos, la vieja regla foral del ""obedézcase y no se cumpla"".
Informativo Castilla nº24. Noviembre-Diciembre 1984





