sábado, noviembre 21, 2020

viernes, noviembre 20, 2020

miércoles, noviembre 18, 2020

domingo, octubre 04, 2020

lunes, septiembre 21, 2020

Las comunidades de Villa o Ciudad y Tierra de Castilla y Aragón por Santiago Lázaro Carrascosa

 

         

Las comunidades de Villa o Ciudad y Tierra de Castilla y Aragón vistas a través de la comunidad de Ágreda y del concejo comunal de Trébago, lugar perteneciente a dicha comunidad de Villa y Tierra de Ágreda 

por Santiago Lázaro Carrascosa 

http://www.trebago.com/revistas/14/09comuneros_14.asp 

         

Las comunidades de Villa o Ciudad y Tierra... (II) 

por Santiago Lázaro Carrascosa 

http://www.trebago.com/revistas/15/10comunidades_15.asp

 

Las comunidades de Villa y Tierra... (III) 

por Santiago Lázaro Carrascosa

http://www.trebago.com/revistas/16/08comunidades_16.asp

 

 

Las Comunidades de Villa y Tierra (y IV) 

por Santiago Lázaro Carrascosa 

http://www.trebago.com/revistas/17/12comunidades.asp

 

sábado, agosto 22, 2020

Una vieja reivindicación segoviana

Una vieja reivindicación segoviana

El Adelantado de Segovia, 11 febrero, 2019.

JOSE-LUIS-SALCEDO-LUENGO

Hacía bastante tiempo que no salía a colación el desafuero sobre la injusticia que cometió el Tribunal Constitucional al incluir Segovia en el ente artificial de Castilla y León, que son dos regiones con sus diferencias idiosincráticas propias, como puede ser por ejemplo el reino Valencia y el condado de Cataluña.

Jesús Fuentetaja lo ha vuelto a recordar el día 9 de febrero corriente en un magnífico artículo publicado en El Adelantado de Segovia titulado “El Centralismo de Valladolid”. Siendo todo él interesantísimo voy a fijarme solamente en algunos párrafos, por ejemplo: “Por mor del desafortunado desarrollo del Título VIII de la Constitución hemos multiplicado un único sistema centralista por diecisiete”. “No es de extrañar pues, que se levanten voces que denuncien el ominoso poder que se ejerce desde la capital de la región (Valladolid)”. “Las desafortunadas declaraciones del alcalde de Valladolid, no porque no sea lícito reclamar para su ciudad las mayores inversiones públicas, pero no que lo haga a costa de despreciar a los demás y que exija que éstas se hagan en detrimento de los derechos de los restantes ciudadanos que malviven en la geografía autonómica”. “La inclusión de Segovia con calzador en esta autonomía”, etc. etc.

Allá por el año 1978, cuando se fraguaba torticeramente la partición de España en Reinos de Taifas, al incluir Segovia en la aciaga autonomía de Castilla y León, un grupo de segovianos amantes de nuestra tierra, vislumbramos con clarividencia, las consecuencias de aquel desaguisado que traería malas consecuencias para nuestra provincia. Se formó entonces un grupo comandado por los diputados Modesto Fraile y Carlos Gila y el prestigioso letrado Manuel González Herrero (Manolo para los amigos), todos ellos luctuosamente fallecidos, que abogamos por la autonomía uniprovincial, al igual que Santander o Logroño que sí la obtuvieron, llamándose hoy Cantabria y La Rioja respectivamente.

Viendo los negros nubarrones que se cernían sobre nuestras cabezas, organizamos un acto en la Plaza Mayor (que no recuerdo si se seguía llamando Plaza de Franco) en la cual no participaron ni el partido socialista, ni el comunista, que se manifestaron contrarios a este deseo autonómico. Entonces estos enemigos de la idea fraguaron la sibilina frase de “donde vais vosotros solos”, interpretando malévolamente nuestros deseos confundiéndolos con independencia, como es el caso de Cataluña. Esta idea siempre estuvo muy lejos de nuestro pensamiento. Nosotros solo pretendíamos la autonomía uniprovincial al igual que las otras siete provincias del solar hispano que la obtuvieron y que entonces hubieran sido ocho.

Se recurrió al Tribunal Constitucional y por razones de estado (es decir sin razón alguna) se nos incluyó por narices y con calzador en Castilla y León. Es decir una auténtica arbitrariedad.

Precisamente mi persona, junto al que fue senador mi gran amigo José María Herrero González, triste y prematuramente fallecido, nos encaramamos en un remolque de tractor colocado en la Plaza y pronunciamos sendos enardecidos mítines que fueron entusiásticamente celebrados por la multitudinaria audiencia que llenó la plaza a pesar de un intempestivo día de diciembre.

Entre otras cosas que presagié fue: “Valladolid aplicará a Segovia el derecho de pernada” que en román paladino quise decir que Valladolid bien nos jodería. Desgraciadamente el vaticinio se ha cumplido a rajatabla aplicándonos la ley del embudo, es decir: “lo bueno para Valladolid y las migajas y lo agusanado para Segovia” y para otras provincias de poca población de nuestra región.

Muy posterior algunos socialistas segovianos destacados han recapacitado y han elevado sus protestas al comprobar lo que yo predije del derecho de pernada, pero ya era tarde y no había remedio. Si a su tiempo se hubiera formado una piña con todos los segovianos sin distingos de color político, probablemente otro gallo nos hubiera cantado. Tal vez hoy Segovia y su provincia serían administradas con provecho y hubiéramos prosperado como cualquier otra autonomía uniprovincial y no estaríamos a expensas de las sobras que nos quiera enviar Valladolid.

Coincido con Jesús Fuentetaja en cuanto a las buenas amistades que yo también tengo en Valladolid, e incluso una cuñada, entre otros fui amigo de Godofredo Garabito, fallecido también, que fue un importante personaje intelectual de pro en Valladolid y es más, allá por noviembre y diciembre del año 85, colaboré con el grupo teatral vallisoletano “Amigos de la Zarzuela”, cuyo presidente era Godofredo, representando con este grupo uno de los personajes principales de la opereta “El Conde de Luxemburgo” en los teatros de Logroño, Valladolid y Palencia. Sin yo solicitar emolumento alguno me recompensaron generosamente por mi trabajo. Por mi intermediación este grupo colaboró con el Cuadro Lírico Julián Gayarre cuando hicimos una representación de “La Picarona” en el Teatro Juan Bravo.

Espero que algún día, que por desgracia yo no conoceré por mi avanzada edad, volverán las aguas a su cauce y Segovia adquirirá la personalidad uniprovincial que por su tradición y vieja historia la pertenecen.

El centralismo de Valladolid (Jesús Fuentetaja)

viernes, 29 de mayo de 2020


El centralismo de Valladolid

El Adelantado de Segovia, 9 febrero, 2019. JESUS FUENTETAJA

Tengo amigos y vecinos vallisoletanos, incluso vecinos del mismo origen que también son amigos. Todos ellos son buena gente y espero que no se molesten con lo que aquí voy a decir, porque para nada pretendo meterme ni con Valladolid ni con sus ciudadanos. Confío que no lo vean como una afrenta a su tierra, igual que ningún madrileño podría haberse sentido aludido personalmente, cuando antaño se criticaba el centralismo del régimen franquista que tenía su epicentro en Madrid.

Lo que está ocurriendo con la capital de Castilla y León no es muy distinto de lo que sucede por ejemplo con Sevilla o con Toledo, o con cualquiera de las restantes capitales autonómicas. Por mor del desafortunado desarrollo del Título VIII de la Constitución hemos multiplicado un único sistema centralista por diecisiete. De esto y de otras cosas similares se quejaba Alberto Martín Baró, compañero en las páginas de opinión de este medio en su artículo del pasado sábado día 2 de febrero.

No podemos negar que el llamado Estado de las Autonomías ha jugado un papel importante en el desarrollo económico, social y cultural alcanzado en nuestro país en las últimas décadas. Pero también ha traído algunos inconvenientes y puede que unos de los mayores haya sido el de reproducir en el espacio de cada nueva autonomía los esquemas organizativos de la Administración Central. Esto ya se advertía como un grave inconveniente para el nuevo sistema en el llamado Informe de los Expertos de mayo de 1981, elaborado a demanda del gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo por el equipo de administrativistas dirigidos por el prestigioso profesor Eduardo García de Enterría (página 24): “Pero de ahí a entender que las Comunidades autónomas necesiten pertrecharse del mismo aparato público de que ha dispuesto el Estado centralizado, va un largo camino que no debe recorrerse en ningún caso”, terminaban diciendo los expertos consultados.

Ya hemos visto el poco caso que se hizo de esta recomendación y ahora podemos sentir cuales han sido las consecuencias. Prácticamente sin excepción alguna, no solo se han copiado los modelos del antiguo Estado centralizado sino que incluso, en algunos casos, han sido ampliados hasta la saciedad. Así, con un insostenible incremento del gasto público se ha configurado en cada Comunidad un sistema de aparatos administrativos piramidales y altamente jerarquizados que eleva la necesidad de ajustar cualquier decisión del rango que fuera, incluso las más simples, a la decisión del burócrata de turno cómodamente instalado en la capital de la autonomía, desde donde observa, contempla y domina todo el territorio sometido a su poder.

Es en este contexto en el que se han venido a producir las desafortunadas declaraciones del alcalde de Valladolid, rechazadas por el último Pleno de la Diputación de Segovia. Desafortunadas, no porque no sea lícito reclamar para su ciudad los mejores servicios y las mayores inversiones públicas, pues no sólo estaría en su derecho sino que por su cargo vendría obligado a pelear por ello. Pero no que lo haga a costa de despreciar a los demás y que exija que éstas se hagan en detrimento de los derechos de los restantes ciudadanos que malviven en la geografía autonómica. Cuando se vive en la abundancia se acostumbra uno fácilmente a no rebajar su nivel de vida y todo lo que no vaya en aumento se considera un retroceso. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas que sitúan a Valladolid en la única ciudad de Castilla y León que ha registrado un aumento en sus datos macroeconómicos desde la existencia de la autonomía.

No es de extrañar pues, que se levanten voces que denuncien el ominoso poder que se ejerce desde la capital de la región. Una de las que más alto ha clamado ha sido la del conocido escritor leonés Julio Llamazares, expresada en sendos artículos publicados en el diario El País los pasados días 2 de noviembre y 12 de enero. En el primero, con el título de “Osos y Centralismo” se quejaba que estando en León una de las facultades de Veterinaria más prestigiosas del país, por exigencias del procedimiento burocrático se hubieran trasladado a Valladolid los restos de un oso aparecidos en la propia provincia leonesa, para ser allí analizados. En el del mes de enero y con el título de “Ceausescu en Valladolid”, contestaba precisamente las declaraciones del alcalde al que nos venimos refiriendo, reiterando que la concentración de poder en las capitales autonómicas resulta ya obscena. En un sentido similar, el pasado día 3 de febrero la Gaceta de Salamanca se hacía eco de que el SACYL desde 2010 ha recortado la plantilla del Hospital Clínico de aquella ciudad en 146 plazas de sanitarios, mientras el de Valladolid la ha visto incrementada en 224 trabajadores más.

No vamos a echar más leña al fuego y menos desde Segovia, en donde todavía nos tienen en cuarentena por nuestra pasada rebeldía ante esta nueva división administrativa en la que fuimos metidos con calzador. Aunque aquí, entre otras cuestiones, también hemos visto recientemente como las ambulancias que operarán en la provincia de Segovia serán coordinadas desde la antigua capital del reino; y algo que puede que no todos conozcan: las cartas que se depositan en las oficinas de Correos de nuestra ciudad, aunque vayan dirigidas a domicilios segovianos, antes de ser repartidas son enviadas también a Valladolid para ser allí clasificadas.

Lo peor de todo es que más de uno nos tememos, que si nadie lo remedia, esto no ha hecho más que empezar, porque quien ostenta el poder difícilmente renuncia a su ejercicio de forma voluntaria.

lunes, agosto 17, 2020

La casa caída


La casa caída

Preciosa canción folklórica aragonesa, interpretada por la Ronda de Boltaña, que trata el drama de la despoblación del mundo rural y la España vaciada.

Saludos

https://youtu.be/DbanIqZdbzo

Letra de la canción:

Delante de esta puerta cerrada
la ronda lleva tanto sin parar.
Por esa ventaneta hoy tan sombría,
en otro tiempo nanas se escuchaba cantar.
Febrero tras febrero, eterno invierno,
a esta puerta la vida ya no ha vuelto a llamar.

Caerá la nieve como cae la noche,
serena y silenciosa el tejado cubrirá.
Silencio y nieve, crujirán las vigas.
Invierno sobre invierno, ¿cuánto resistirán?...

Pero no estoy aquí para llorar,
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa, ¡se vuelve a levantar!.

Saludo a todos los que aquí vivisteis,
pisamos con respeto vuestro umbral.
Viejos señores que la casa hicisteis,
¡cuántas generaciones habéis visto pasar!...
De la cadiera de nuestra memoria,
si la casa se espalda, tendréis que levantar.

Vuestro recuerdo es una frágil hiedra,
sólo unido a estos muros se puede mantener.
Si cae, será su viaje sin regreso;
ninguna primavera os puede hacer volver.

Pero no estoy aquí para llorar,
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.

De nada sirvió el buxo bendecido,
de nada clavar garras de rapaz;
ni con cruces talladas en la puerta
ni con espantabrujas pudimos espantar
a esas brujas que en decreto volaban,
y sin entrar en casa nos hicieron marchar.

La ausencia teje un negro ajuar de viuda
con sucias telarañas de pared a pared.
¡Abrid cada verano esas ventanas;
lo que tejió en el año, le haremos destejer!.

Y es que no estoy aquí para llorar
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.

Tu casa no es sólo un montón de piedras,
la torre que el tiempo derrumbará;
es más que un techo, es un puente de sangre
entre los que vivieron y los que vivirán;
navata que en el río de los siglos,
con sus troncos unidos, lejos navegará.

Fuegos de otoño dorarán las hayas,
y una chispa sagrada prenderá el viejo hogar.
Y en pie de nuevo, hundidas chamineras
una bandera de humo orgullosas ondearán.

Y es que no estoy aquí para llorar
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.

¡Que no, que no, que no hemos de llorar!,
juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar.
¡Que nunca más nos baste con llorar!.
Si se nos cae la casa............


domingo, junio 28, 2020

CIEN VERSOS EN GLOSA A SANTA TERESA DE ÁVILA (Juan Pablo Mañueco)

CIEN VERSOS EN GLOSA A SANTA TERESA DE ÁVILA

Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.

 Estribillo tradicional
(datado al menos en el siglo XV) 
-------  ------- ------- --------

I. Desde que a Dios conocí.

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.
desde que a Dios conocí.
A Él mis cancelas abrí,
de un modo ya tan entero
que aguardo a tan gran Viajero.

Vivo tan fuera de mí
desde que sentí su Amor
que ya vivo en mi Señor
con quien vida y alma uní.
Y es tanto a Él que me así
tan alta en Él vida espero,
que muero porque no muero.

 
II. Tan bello es lo venidero

No es Dios para mí prisión,
sí lo es ya esta dura vida,
pues, según tengo veída
la causa de mi pasión,
lo tengo en mi corazón
y le siento tan frontero,
que muero porque no muero.

Estando falto de Ti,
¿qué vida habré de querer,
la dura de acometer
o la de amor que en Ti vi
donde es dulce amanecer?
Tan bello es lo venidero
que muero porque no muero.

III. Cuán larga se hace esta vida

Cuán larga se hace esta vida
donde andamos desterrados,
que siglos hay caminados
en cada hora sucedida,
¿cuándo vendrá la salida
del liberar venidero
muriendo como ya muero?

Es la espera tan amarga
de venirse a mí el Señor,
con su dulzura de Amor
que cada hora se alarga.
¡Quíteme Dios sobrecarga
y castigo tan severo!,
pues muero porque no muero.

IV. La alta vida que espero
 
Aquella vida futura
es la vida verdadera.
Tendré vida cuando muera.
Por eso mi voz murmura
¡quiero vivir en la altura
del vivir más verdadero!,
pues muero porque no muero.

¡Vida falsa, que a la vida
de Dios que ya vive en mí,
y con quien yo ya me uní,
restas sólo mejor vida!
Quiero verte convertida
en la alta vida que espero,
que muero porque no muero.

V. Su rostro es amor

Él su rostro me ha enseñado
y ya no quiero otro bien,
viendo ojos cuanto ven
a la gloria se ha llegado,
el sumo bien alcanzado,
por ser del sol un lucero
ya muero porque no muero.

Es pura luz y blandura
que en el corazón me toca,
ya toda la dicha es poca
a quien sintió tal hondura,
volverla a sentir procura
siendo al Señor escudero,
y muero porque no muero.

VI. Lumbre de serena fuente y goce
 
Su mirada irradia fuego
de serena fuente y goce,
de felicidad solloce,
ante tal paz y sosiego.
Estarme ya con Él luego
es cuanto deseo y quiero,
pues muero porque no muero.

A su lado, el tiempo para
y no existe ya ninguno,
entre sus brazos me acuno
todo lo demás sobrara,
con tal de que me mirara.
Si es a la gloria frontero
ya muero porque no muero.

VII. Tal placer el venidero

La serenidad de amor
el éxtasis mismo lo entrega
cuando sin lucha ni brega
alma ingresa en su Señor,
siendo ventura mayor.
Tal placer el venidero
que muero porque no muero.

Venga mi Dios hasta mí
y envuélvame con su suerte
que nunca tema a la muerte
quien siente su Dios en sí.
Y si a veces ya morí
y tal morir lo prefiero
ya muero porque no muero.

Autor: Juan Pablo Mañueco.

Premio CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016

 Poema publicado en el libro:
 “Cantil de Cantos VIII. Los poemas místicos” (2017).
 OBRAS DE MAÑUECO

CONDADO DE TREVIÑO (Juan Pablo mañueco)





CONDADO DE TREVIÑO


De “Trifinium” -tres confines-,
da el castellano Treviño.
Várdulos de viejo armiño;
de los caristios los fines;
de autrigones examines
son tres lindes que escudriño.
La Puebla de Arganzón guiño
proporciona a los latines
de Treviño, a dos violines.
Suena Condado en aliño.

Para Castilla, Treviño.
Várdulo, caristio, autrigón,
todo es castellano son.
Mas Castilla en recesión;
el poder la ha en desaliño.

Juan Pablo Mañueco

Vídeo general

miércoles, junio 17, 2020

COMPARTIMOS GRATIS Ávila

COMPARTIMOS GRATIS


Hola Amigos: 

Tengo el gusto de presentaros algo que se me ha ocurrido: la propuesta  #COMPARTIMOS#.

Se trataría de un sistema de solidaridad mutua entre los vecinos para casos concretos de necesidad, desde las más leves a las más acuciantes.

 El hecho de que nuestras autoridades estén desbordadas y con pocas ideas no impide que podamos hacer cosas en beneficio de todos.

 Sería interesante utilizar el hall de entrada del portal de los edificios  como un lugar donde colocar carteles donde expongamos nuestras necesidades u ofrecimientos de ayuda a los vecinos sin compromiso ni contraprestación.

El bloqueo que estamos sufriendo los ciudadanos, y que ya se está haciendo notar en nuestra vida cotidiana al faltar repuestos, herramientas, alimentos, o incluso ante la ineficacia de aparatos que se han ido averiando y que nadie viene a arreglarlos, hace necesario poner en la mesa soluciones que permitan hacer más llevadera la situación que nos está tocando vivir. La elección está clara: o continuamos con el individualismo que durante un largo tiempo de prosperidad ha sido tónica imperante, o pasamos a vivir un tiempo de mayor solidaridad y fraternidad para, juntos y unidos, seguir adelante con el menor desgaste posible.

Por eso proponemos esta iniciativa que hemos llamado #COMPARTIMOS#. Al escribir  #COMPARTIMOS#  en los carteles que pongamos en el portal de nuestra casa, entenderemos que se trata de un sistema de ofrecimientos o de petición de ayuda sin dinero de por medio, ni trueques de ningún tipo. Este es un sistema basado en una absoluta gratuidad, sin ánimo de lucro, sin pretensiones económicas de ningún tipo y sin poderse exigir compensación alguna. En esta relación no habría ningún intermediario, sino tan solo  el entendimiento directo entre los propios vecinos.

La manera de llevarlo a cabo podría ser la siguiente (aunque todas vuestras propuestas serían bien venidas, pues se trata de un asunto de todos). Se colocaría un cartel en la pared del portal (hall) donde se especificaría la petición u ofrecimiento, el piso que lo solicita y abajo la palabra #COMPARTIMOS# (o una la silueta de un corazón alrededor). Para evitar el contacto directo (mientras sea necesario mantener las precauciones por Coronavirus), el vecino que se interesase por el asunto no iría directamente a la casa del anunciante, sino que hablaría por el portero automático o por teléfono, o, si acaso, hablando a través de la puerta, estando ésta, en todo caso, siempre cerrada. Si se tratase de un objeto para ofrecer, la persona que lo ofrezca lo limpiará previamente con una bayeta con detergente y lo dejaría ante la puerta del domicilio de su vecino, llamará al timbre y marchará sin más contacto. El vecino que reciba el objeto lo tratase de un objeto común para toda la comunidad, cada vecino deberá limpiarlo limpiará de nuevo pasando luego  a utilizarlo. El proceso de vuelta será el mismo que el de ida, realizándose las labores de limpieza e higiene ya señaladas. Si se al recibirlo y al devolverlo.

Evidentemente siempre habrá personas que abusen, pero la gente normal no es así. Muchas personas reticentes al principio, dejarán de serlo al ver los efectos beneficiosos y solidarios que la generosidad lleva consigo.



DE DÓNDE PROCEDEN ESTAS SUGERENCIAS:

Esta forma de vivir, basada en el compartir y en el trabajo en comunidad,  ha existido en Ávila, Castilla y TODA  España de toda la vida. Yo no sé si en el mundo exista ya este sistema; posiblemente lo haya en algún lugar recóndito. Pero a mí la inspiración me ha venido de estudiar los cuadros de Guido Caprotti, pintor italiano que al enamorarse de Castilla decidió establecerse en Ávila. Sus cuadros muestran  cómo la supervivencia y el bienestar de los hogares abulenses radicaba en una sana y generosa convivencia con los vecinos. La solidaridad y la unión que se vivían en España  no tenían parangón en toda Europa. Lo que impresionó a Caprotti ( y que plasmó en “cientos” de cuadros), lo que él conoció en primera persona en Ávila, fue el último reducto de una ciudad generosa en la que la gente, especialmente la de clase humilde, ayudaba al vecino sin pensar en trueques ni en compensaciones económicas; donde todo se compartía, donde las puertas de las casas permanecían abiertas todo el día (cosa que ha sucedido hasta hace apenas 30 años). Hemingway ratifica esta opinión al hablar de igual modo de la gente de la comarca de Barco de Ávila.

Esta iniciativa puede salir desde Ávila, una ciudad tan respetada por todos los españoles; y con nuestros comentarios, difusión y puesta en práctica podría llegar a todo el mundo.



No sería la primera vez que Ávila saca las castañas del fuego a España y al mundo. No tenemos más que recordar cómo una abulense, Isabel la Católica, al unificar España, acabó con las guerras intestinas que asolaban la Península Ibérica,  creando el primer estado de derecho de su tiempo. Recordemos  cómo otra abulense, Santa Teresa de Jesús, fundó la primera orden religiosa que llevó a cabo una reforma contra la corrupción que reinaba en el clero de toda Europa,  sirviendo de ejemplo su talante igualitario y democrático para todas las demás órdenes.  También tenemos un Adolfo Suarez que, con sus colaboradores abulenses, supo hacer la más difícil de las reformas pacíficas de su tiempo.

Ávila está ahí, para el Mundo.

Si queréis, haced sugerencias, pues entre todos podemos y debemos enriquecer esta iniciativa, pues todo lo dicho no deja de ser más que un borrador.